Siesta de primavera y reacomodamientos

Duermen las ideas para proyectar una mejor ciudad en la siesta primaveral de la actual gestión comunal, enfrascada en los reacomodamientos políticos y en la interna peronista que se avecina. La semana política en La Plata fortaleció la sensación generalizada de que poco y nada se está haciendo para resolver los innumerables problemas de los platenses, desde la basura hasta el transporte urbano, y la inseguridad reinante.

En noviembre, el año de la gestión comunal se ha cerrado apresurado y previsiblemente, con varias cuestiones sin ni siquiera discutir. Dicha enumeración es una apretada síntesis.

Preguntaba, munido de sentido común, un profesor universitario ante sus alumnos en la UNLP. “¿Qué proyecto hay para resolver el problema in crescendo del tránsito en la capital bonaerense? ¿Existe alguna idea? ¿Hoy alguien piensa que este tema explotará en poco tiempo?” En este caso, más que siesta parece dominar una larga noche.

Se sabe, la visión hacia futuro de la clase dirigente es un bien escaso. En La Plata se da la prueba más palmaria y paradigmática de esta situación.

Hasta el tratamiento del Presupuesto 2009, que prevé un global de alrededor de 424 mi-

llones de pesos, la discusión en el Concejo Deliberante pasa por ver cómo cambiará la geografía política. A la pública intención de asumir como funcionario de la Nación de José Ramón Arteaga, se suma el posible realineamiento de los concejales que parecen haber quedado a la deriva luego del funeral del alakismo.

Uno de los que primero que quiere capitalizar esta situación es el peronista disidente Gonzalo Atanasof, quien pretende ampliar el poder de fuego de su bloque con la incorporación de Justo Araúz y Teresa Urriza, dos ex alakista. Qué hará Sebastián Tangorra por ahora es un interrogante. Pero quizás se transforme en el último mohicano.

El castagnetismo, cuyo casi único exponente es el funcionario nacional Carlos Castagneto, puja para hacerse con la dirección de Desarrollo Social comunal, hoy bajo el ala de uno de los hermanos del intendente, Mariano Bruera. En los papeles, el titular de la dependencia es Juan Pablo Crusat. Quizás aquí también se produzca un cambio, en virtud de la alianza urdida entre Castagneto y Bruera en la lista oficial del PJ local.

Aunque el bruerismo quiere esconder este tema, en la última semana la interna del pe-

ronismo ha cobrado un impensado calor y color. A la pública denuncia presentada por Oscar Vaudagna, principal opositor en esta contienda que se dirimirá el 30 de noviembre, se suma el reconocimiento del mismo apoderado del partido, Jorge Landau, quien dio a entender (públicamente) que los padrones fueron confeccionados a medida. A medida del kirchnerismo.

Las estimaciones previas marcan que 20 mil de las 80 mil personas que engrosan el sospechoso padrón platense concurrirán a las urnas el 30 de noviembre próximo. El bruerismo necesitará de una importante participación y el consecuente respaldo de votos, para mostrarse como una fuerza vigorosa. Su victoria es prácticamente un hecho.

La discusión de la oposición a nivel bonaerense también oficia de caja de resonancia en la ciudad. En las últimas horas se intensificaron las negociaciones entre Felipe Solá, de voto negativo al confiscatorio proyecto jubilatorio, el macrismo bonaerense y el cobismo que responde al vicepresidente en funciones.

La gente de Cobos le puso a Solá un límite: Eduardo Duhalde. El mismo que antes le había manifestado la gente de Macri, básicamente el primo de Mauricio, Jorge.

Este posible armado, que asomaría como funcional al kirchnerismo, dejaría del otro lado de la vereda a Francisco de Narváez, ya más pegado al duhaldismo, y el único hombre decididamente lanzado para las legislativas del año próximo. Hoy Atanasof trabaja para De Narváez en La Plata. Por ahora, no hay nadie visible con Felipe Solá.

Aclaración de Perogrullo: el ex gobernador debe renunciar a su banca de diputado nacional para ser candidato. ¿Lo hará? Por ahora, son todas especulaciones. Ni él está decidido qué baraja jugar el año próximo. Básicamente, si le pone o no el cuerpo a la elección.

Por ahora, en la Coalición Cívica las cosas parecen un poco más claras. Las últimas se-

manas han puesto al concejal Oscar Negrelli, nuevamente, en el centro de la escena. Esto no sólo le sirvió para posicionarse, sino para dar un mensaje puertas adentro, donde el debate sobre quién será el principal candidato a diputado en 2009 por La Plata es intensa.

La apuesta para los operadores de la CC local puede tener un doble filo. Si la persona que va primera en 2009 se impone en las urnas, después será muy difícil convencerla para que no juegue por la grande en 2011. Es decir, para que no quiera ser candidato a intendente.

También es una especulación política la posibilidad de que el kirchnerismo vuelva, otra vez, a la carga con la idea de las colectoras para el año próximo. Pero en esta ocasión, solamente reservada a los movimientos sociales, cuyos principales dirigentes quedaron afuera en la confección de las listas del PJ. Así, el mandamás K podría asegurarse un armado, por fuera de la estructura orgánica, que aporte a la causa. El Movimiento Libres del Sur ya dio una señal de que esta especulación es posible.

La siesta primaveral de la gestión comunal ha dejado el lugar, el espacio libre, para que la discusión por los reacomodamientos políticos gane espacio; consuma prácticamente todo. Hasta los proyectos.

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