En Sierras Chicas crecen las críticas por los resultados del censo provincial

Los intendentes de las localidades más importantes aseguran que miles de habitantes no fueron censados.
Sierras Chicas. La difusión oficial de los resultados del censo provincial efectuado en setiembre disparó fuertes críticas entre los intendentes de las Sierras Chicas, quienes detectaron grandes diferencias entre las cifras finales de la Provincia y las estimaciones que surgían de las tareas precensales efectuadas en cada localidad.

En municipios como Río Ceballos, Salsipuedes, Unquillo y Villa Allende, las diferencias oscilan entre un 20 y un 30 por ciento de la población estimada.

"En el caso de nuestra ciudad, pedimos al Ministerio de Gobierno que nos explique cuáles fueron los parámetros reales que tomaron para relevar una población de casi 19 mil habitantes, cuando nuestras proyecciones nos indicaban que tenemos entre 24 mil o 25 mil habitantes", declaró el intendente de Río Ceballos, Gaspar Lemos.

En tal sentido añadió que se tomaron como referencia la cantidad de conexiones de agua potable y de energía eléctrica, el padrón electoral y registros catastrales que en proyección arrojan una población muy superior a la que reveló el censo.

Una situación similar plantearon los mandatarios de Unquillo, Germán Jalil, y de Salsipuedes, Sergio Cornejo. En el caso de esta última localidad, las autoridades recibieron los resultados con cierta decepción, al igual que Mendiolaza, que esperaban acceder a la categoría de ciudad con más de 10 mil habitantes.

"Los resultados no reflejan la realidad de nuestras poblaciones. En Unquillo, este censo nos da un crecimiento en 12 años de menos de cuatro mil habitantes, e incluso arroja menos población que los datos del censo nacional de 2001. Es obvio que esta región creció mucho más que lo que dice la Provincia. Esto nos perjudicará a corto plazo en los ingresos por coparticipación", remarcó Germán Jalil.

Dos contrastes. Sin embargo, no todos los intendentes compartieron los cuestionamientos. En el caso de Saldán, el crecimiento reconocido fue exponencial. De 2.137 habitantes que se relevaron en 1996, pasó a una población de 10.402 habitantes, cifra que lo eleva al rango de ciudad.

Estos resultados son motivo de jactancia del intendente Juan Carlos Sahratian, quien discutió durante varios años con las autoridades de la Municipalidad de Córdoba para que unos nueve mil vecinos que habitaban barrios aledaños a esa ciudad fueran reconocidos como pobladores de Saldán, ya que es este municipio el que presta los servicios en esos sectores. No obstante, el crecimiento se vincula con el acuerdo jurisdiccional que le dio la razón a Saldán, más que con el operativo censal en sí mismo.

En el polo opuesto a esta realidad se ubica lo que ocurre en la comuna de El Manzano, entre Salsipuedes y Agua de Oro, en donde el censo destacó que entre 1996 y 2008 la población creció sólo en 30 habitantes.

En el último censo se relevaron en El Manzano 1.252 habitantes, mientras que en 1996 fueron 1.222. Este resultado fue recibido con incredulidad por las autoridades locales ya que informaron que en los últimos años se incrementó notablemente la población con nuevas urbanizaciones y emprendimientos productivos. Nada de eso está reflejado en las cifras oficiales del censo.

Desde el ámbito provincial se justificó que algunas de las diferencias se pudieron ocasionar por falta de tareas censales en sectores rurales, desconocimiento de los censistas de algunos sectores, y ausencia de los habitantes en los domicilios. No obstante, no se informó si se prevé algún operativo que permita corroborar las cifras oficiales.

Además, desde la Provincia se puntualizó que el censo anterior se efectuó durante dos días y en un fin de semana de temporada, en donde la permanencia de los vecinos es mayor y también se incrementa la población de la zona serrana que posee casas de fin de semana y de veraneo.

Las explicaciones oficiales aportan elementos para comprender las diferencias entre las expectativas de los intendentes, pero no satisfacen de ningún modo el reclamo de los municipios, que no se agota en una cuestión de orgullo por el crecimiento local sino que apunta a la obtención de mayores recursos en materia de coparticipación. Varias localidades analizan planteos formales en reclamo de mayores ingresos por esta vía.

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