"Me siento mejor que antes".

"Me siento mejor que antes".
Abbondanzieri le pone el pecho a las críticas y asegura que ahora es más completo. "Si yo tengo culpa en algún gol, soy el primero en decirlo", avisa el Pato, quien habla de los tiros libres...
Sus guantes no rechazan las críticas. Todo lo contrario. Si hay un arquero con autoexigencia extrema, ese es Roberto Abbondanzieri. Capaz de analizar al detalle cada gol que le convierten o de decir con honestidad brutal que sus saques en el partido contra Estudiantes fueron un "papelón", está claro que su vara mide alto. Por eso, a poco más de dos meses de su regreso a Boca, todavía con los ecos de su primer superclásico oficial en esta segunda etapa y con la mente puesta otra vez en la Copa, el Pato analiza algo más que su nueva era en un arco que siempre está en la mira de todos. A los 36 años, y con 14 meses más de contrato en Boca, se lo ve con la experiencia suficiente para charlar sobre el gol de tiro libre que le hizo Gallardo el domingo y sobre todas las cuestiones relacionadas con su trabajo.

-Si tuvieras que evaluar tu nivel, ¿cómo te ves hoy?

-Yo me siento muy bien. Me siento, te diría, mejor que antes. Porque a medida que pasa el tiempo uno gana otras cosas, va mejorando su forma de jugar, trabaja más y más allá de que uno siempre aprenda cosas, me veo bien.

-¿Este Pato es el mismo que se fue, entonces?

-Es el mismo, con más experiencia y tranquilidad. Insisto, yo me siento muy bien. Y feliz.

-¿Ahora te tomás las críticas de otra manera?

-Depende. En realidad, a uno siempre lo afectan las críticas, sobre todo si son con mala intención o cuando están hechas con el día después de tal situación. Eso sí me molesta. Pero después, las tomo como normales.

-¿Y en ese aspecto te sentís más observado que antes?

-No sé por qué ahora se dice eso. Yo no lo siento así. Yo veo que las críticas son normales, las que caen siempre sobre el arco de Boca. Pero insisto, son importantes las críticas sin mala leche. Las otras, me las rebanco porque es parte del juego. Aparte, más autocrítico que yo... Si yo tuviera culpa en un gol, soy el primero en decirlo. Siempre reflexiono y analizo sobre todo los goles que me hacen. Y si tengo responsabilidad, lo digo.

-Bueno, ¿tuviste responsabilidad en el gol de Gallardo?

-No, pienso que no. Es un tema que hablé mucho en estos días. Sobre todo, porque fue el segundo gol de tiro libre que me hicieron. Pero el de la Gata creo que era más atajable que el del clásico. Porque el de Gallardo fue más lejos, tuvo más recorrido y la pelota llegó más fuerte. Es más, hasta pasó la barrera, a la que yo le había pedido que saltara. Pero a veces no hay nada qué hacer. No tuve la culpa. Fue un golazo.

-¿Es casual que, con el aerosol para marcar la distancia de la barrera, ahora haya más goles de tiro libre?

-No, no es casual. Eso cambió mucho. La distancia ahora es importante. Y si pasa la barrera, la verdad, es medio gol. A veces es cuestión de ser inteligentes, dar uno o dos pasitos hacia adelante, porque a veces eso en esta circunstancia te puede salvar un gol. Es más, yo tengo una idea de no poner barrera. Hace rato que la tengo y algún día la voy a hacer.

-¿Y por qué esa opción? ¿No es un riesgo?

-Es algo que alguna vez hablé con Vicente Cantatore, un técnico que tuve en Central. El me decía que la barrera siempre es una referencia para el pateador y es así. De hecho, con él los viernes practicábamos tiros al arco desde la puerta del área, sin nadie adelante y pocos eran goles.

-¿Y la posibilidad de poner un jugador en el palo? ¿No lo pensaste?

-No, no, no me gusta. Otra posibilidad es abrir la barrera o hacer como me dijo Riquelme, hablando del gol de Gallardo: poner la barrera al revés, cubriendo el otro palo. Porque en definitiva, la responsabilidad del arquero en los tiros libres es limitada. Basile siempre me decía que mi arco a cubrir eran dos metros entre mi palo y el medio. Y me remarcaba: "Si te la meten ahí, no me queda otra que sacarte". Lo otro, él decía, depende de la barrera y de la calidad del ejecutante. Contra eso no hay nada qué hacer.

-En Boca ganaste todo, ¿ese aval cuenta ahora o siempre hay que demostrar que uno está vigente?

-Yo soy de los que piensan que por más que uno haya demostrado lo que es, siempre hay que mantener un nivel. Y que los títulos no te avalan tanto. Ya pasaron, quedaron en la historia y lo que me queda a mí ahora es seguir pensando en ganador y volver a conseguir campeonatos. Esa es mi meta, terminar mi carrera de la mejor manera. Y me siento muy bien en ese sentido, con muchas ganas.

-¿Y te preocupa el rendimiento del equipo para lo que viene?

-No, pero tenemos claro que hay que seguir creciendo. Hasta ahora, en la Copa, la vamos llevando bien, pero después viene lo más importante. Y para eso, hay que mejorar.

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