"Me siento amigo de Alberto Fernández"

El intendente de San Miguel, Joaquín De la Torre, ligó su intendencia a la influencia que tuvo el ex jefe de gabinete de Néstor y Cristina Kirchner. También ratificó su buena relación con Felipe Solá.
- Usted explicó que durante el año pasado redujeron el endeudamiento municipal y además aumentaron la recaudación ¿Esto permite mirar el año próximo con mejores expectativas?

- La verdad es que son dos parámetros reales. La reducción de deuda tuvo que ver con la mejora en el ingreso, que sólo por recaudación propia creció un 50% y eso le ha dado la posibilidad al distrito trabajar mejor con nuestros acreedores.

Algunos se preguntan por qué preferimos pagar antes que volcarla a la calle; Porque si no haríamos esto sería muy difícil seguir siendo cautivos de los acreedores y perdíamos mucho tiempo en tranquilizarlos, explicarles nuestros problemas y luego gestionar. El estar menos endeudados permite mejorar la calidad de la gestión, que es lo que se verá este año.

- Ustedes se dedicaron a “poner la casa en orden”…

Quizás en San Miguel esa no sea la frase más feliz para utilizar… Pero la verdad es que se hace muy difícil programar el futuro con niveles de deudas similares a tres o cuatro meses. Hoy está dentro de lo racional, adecuada, y que los proveedores de San Miguel tengan la seguridad que van a cobrar en tiempo y forma.

- ¿Cuánto era la deuda exigible y en cuanto está ahora?

- La deuda exigible era de unos $29 millones de pesos, más la consolidada de $32 millones. La primera la redujimos casi un 50% en 2008.

- ¿Durante 2009, continuarán con esta política o frenarán de pagar y lo pondrán más para la gestión en sí?

Creemos que esta es la deuda razonable que puede tener un municipio. No estamos mal y los proveedores tienen certezas. Y esos $15 millones utilizados para mejorar todo lo relacionado con los accesos y obras en el Hospital Larcade, refaccionar la avenida Gaspar Campos, con una entrada nueva, llevaremos de 40 a 89 las obras inspiradas en el Presupuesto Participativo y mejorar la transitabilidad de todas las calles céntricas de San Miguel Centro.

-En el debate del presupuesto dado en el Concejo Deliberante, la oposición denunció que algunas partidas aparecían como infladas, comprando cosas innecesarias para luego readecuar las partidas a través de los poderes que le dieron para readecuar las partidas, conocidos como “Superpoderes”.

- Está bien que la oposición plantee estas cosas, es razonable, y como muestra que esto no es así lo que hacemos es mostrar lo que hicimos el año pasado. El año pasado planteamos inicialmente gastar $142 millones de pesos pero terminamos con uno de casi $160 millones. Lejos de inflar las expectativas de recaudación, fuimos superados por la realidad, afortunadamente.

- Durante el año pasado, también, usted tuvo que administrar teniendo que mirar de cerca los aspectos políticos. El primero fue el conflicto del campo, luego la separación de su principal aliado político, el diputado provincial Franco La Porta y por último la interna del PJ, que ganó Aldo Rico. Todo esto trajo aparejado que las expectativas que tenía la población sobre la gestión no fueron alcanzadas. Teniendo en cuenta todo esto, ¿analizará algún replanteo político?

- Respecto de las expectativas de cambio, no comparto que no se hayan cubierto. Que no se haya visto en la calle, tiene que ver con lo que expliqué anteriormente. Cuando nosotros asumimos resultó que la deuda recibida era mucho mayor a la que presumimos. Por eso digo que este año tendremos más plata para poner en la calle. Si nosotros no hubiéramos hecho todo el ordenamiento que hicimos, ni siquiera hubiéramos llegado a pagar los sueldos y los aguinaldos, algo que pasó en varios municipios.

Nosotros pudimos reducir la deuda, ponernos al día con los proveedores, pagar la basura y los sueldos. Si nosotros hubiéramos hecho todo lo que dijimos en campaña para que el cambio se notara, simplemente, hoy estoy estaríamos volcados, golpeando la puerta de los gobiernos provincial y nacional para resolver nuestros problemas. Mucho de lo que pensábamos hacer, no lo hicimos. Es verdad. Para poder hacerlo tuvimos que hacer lo que hicimos. Si a fin de año lo que nos propusimos hacer no lo concretamos, sería justa la crítica. Todo lo demás es política fantasía. Además, cuando uno asume como intendente lo hace por cuatro años y sería justo que me evalúen durante ese período.

- Pero hay elecciones cada dos años…

- Está bien, pero si nosotros queremos hacer cambios profundos y mejorar la calidad de la gestión y de las respuestas a los ciudadanos las elecciones tienen que estar a un costado. El norte es mejorar la gestión. Las elecciones no pueden ser nuestro objetivo único… Vos podés decir que esto es así y que todos miran las elecciones, pero es verdad también que ninguno de nosotros, ni los políticos, ni los empresarios, ni los medios de comunicación contribuimos para que esto no suceda. Las elecciones tienen que ser una consecuencia de la modificación de la realidad.

- Esta respuesta suya puede inhibirme la repregunta, pero no. Usted tiene hoy dificultades políticas importantes que pueden impedir una buena gestión futura. ¿Qué hará para revertirlas?

- Lo que trato de pensar es que no tengo problemas con esos sectores. Tenemos diferencias que en el momento electoral la resolveremos. Mientras tanto y hasta que llegue ese momento tenemos que pensar en otras cosas. Tengo que proyectar cómo mejorar la calidad de vida de los habitantes de San Miguel; mi obligación no es ganar la elección, ahora. Esto que parece japonés, es así, y punto.

Desde la opinión pública se está permanentemente condicionando al gobierno nacional como lo que trascendente es 2011 y no lo que pasa ahora, que si llega o no a cumplir con el mandato… Teniendo en cuenta nuestros antecedentes, esto condiciona terriblemente a los que nos toca gobernar y nosotros tenemos la obligación de salir de microclima, porque si la gente no nos elige en 2011, el país igual va a seguir, y mi obligación es dejar las cosas lo mejor posible para el que venga, seré yo o el que venga.

Lo que no se puede hacer, por ejemplo, es lo que hace el propio Rico, que se llena la boca hablando de federalismo y les pega a los intendentes mendicantes y él, a través de su hija, vota en contra del federalismo y de la distribución hacia las provincias.

-¿Cómo tomó las opiniones de Carlos Kunkel cada vez que se refería a la interna de San Miguel? (N.de R.: el diputado nacional dijo que apoyó a Aldo Rico porque De la Torre era el referente de Alberto Fernández y La Porta de Felipe Solá).

- Kunkel me ligó a Alberto Fernández y yo estoy orgulloso de conocerlo y de considerarme uno de sus referentes. Y también estoy orgulloso de haberlo conocido y tener una muy buena relación con Felipe Solá, no tanto como la que tiene Franco, pero es buena igual. No tengo ningún problema en decirlo: fui candidato a intendente y tuve esa lista gracias a la gestión que hizo Alberto Fernández, me considero parte del proyecto del Gobierno Nacional, no me considero fuera ni mucho menos, Alberto Fernández tampoco, y lo ha dicho en innumerables oportunidades. Sí podemos tener miradas diferentes respecto de algunas cuestiones, pero esto es lógico en nosotros, que somos hombres de la política. Ser un hombre de la política significa tener opinión y cuando uno asume eso tiene posibilidad de disentir, como los hombres que me rodean lo hacen cada vez que hablamos.

No tengo ninguna constancia que el Gobierno Nacional haya acompañado a Aldo Rico. El 63% de los sanmiguelinos peronistas votaron una opción distinta a Rico y el resultado electoral, donde ganó por 115 votos es achacable a que aquellos que encabezamos una alianza en 2007 no la logramos mantener en 2008. Si lo hubiéramos hecho hubiéramos conseguido casi el doble de votos de Rico.

Este análisis es justo hacerlo y también es justo asumir las responsabilidades que nos tocan. Rico ganó porque hubo múltiples factores que incidieron para eso y porque no tuvimos en cuenta estos factores.

-¿Habló con La Porta sobre la cuestión?

- No, no lo hice pero no puedo decir que no lo haré. Como hombre de la política tengo la obligación de dialogar con todos los que pueda para alcanzar consensos.

- A algunos les llamó la atención que más allá de las críticas que le formularon, los “franquitos” terminaron aprobando el presupuesto que usted confeccionó.

- No comparto la denominación de “franquitos”, porque todos tienen su trabajo político más allá que respondan la conducción de La Porta. Les agradezco ese apoyo, el gesto que han tenido y si ese es un primer paso, bienvenido sea

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