Siempre miento cuando digo la verdad

Con gran pompa la Municipalidad anunció la clausura de cuatro bares de Alem tras ser infraccionados por encontrarse menores bebiendo alcohol en sus instalaciones. Sin embargo, la versión de la parte afectada difiere mucho respecto de lo que habría ocurrido.

Dos males no hacen un bien”, dice el viejo dicho. Tal vez por apuro -es la hipótesis redentora-, la Municipalidad salió mal a demostrar lo ejemplificadora que puede ser al controlar los desbarajustes que se cometen en la noche: cuatro bares de la zona de Alem (Fidel, Mezcalito, Sistro y Sálvame Dios) fueron clausurados por encontrarse menores bebiendo alcohol en su interior. No obstante, el apoderado de Sálvame Dios, Eduardo Gambini, dudó de la infracción y acusó al secretario de Gobierno Juan Guiñazú, encargado de anunciar las inhabilitaciones, de mentiroso y de difundir información falsa.

N&P:- ¿Cuál es el escenario que plantea este fuerte anuncio de la Municipalidad respecto de las inhabilitaciones?

E.G.:- De acuerdo a lo que dijo el secretario de Gobierno Juan Guiñazú en conferencia de prensa y a lo que he visto publicado en un medio gráfico, esta sanción se debe a la reiteración en la venta de bebidas alcohólicas a menores de edad. Eso es absolutamente falso. El 28 de enero, precisamente, inspectores de la Municipalidad constataron mediante un acta la presencia de menores -al menos en el comercio que yo represento-, donde manifiestan que los mismos estaban consumiendo alcohol, cosa que es falsa, porque si hubiera sido así, el personal policial de la Comisaría Novena que acompañó la inspección debió haber secuestrado las bebidas alcohólicas. Y no sucedió.

N&P:- ¿Usted asegura que los funcionarios que realizaron el procedimiento mintieron en un documento público?

E.G.:- Para marcar la gravedad de todo esto, un lunes, Guiñazú, acompañado por el titular de Inspección General José María Lopetegui, anunció en conferencia de prensa la inhabilitación de estos comercios cuando no había tenido ni siquiera los expedientes a la vista, lo cual está comprobado, ya que los mismos salían de Inspección el martes y recién ahí llegan a Gobierno. Es decir, hicieron un anuncio sin saber de qué se estaba hablando. Lo que tiene que haber es racionalidad y proporcionalidad entre el hecho y la sanción que se le va a imponer al supuesto infractor. Y digo supuesto, porque nosotros vamos a cuestionar no sólo el acta sino que vamos a recurrir a la Justicia mediante un recurso de amparo por esta resolución que da la baja del comercio. Pero a su vez mi mandante le va a enviar una carta documento a Guiñazú y Lopetegui para que rectifiquen las expresiones emitidas en el diario, porque son falaces.

N&P:- ¿Pudo comunicarse con Guiñazú?

E.G.:- Sí, en primera instancia fui a la Municipalidad pero no me atendió, entonces, ante mis reclamos lograron hacerme una cita. Cuando pude reunirme, Guiñazú me dijo que él realmente conocía que la situación de todos los comercios no era la misma y que por lo tanto, si bien era una decisión política tomada y no iban a dar marchas atrás, que nos quedáramos tranquilos porque por nuestra historia íbamos a poder revocar judicialmente la situación que se planteaba. Sin embargo, al otro día me llama y me dice que el intendente Gustavo Pulti le había atado las manos y que no tenía otra opción que notificar la sanción.

N&P:- ¿Cuál fue su reacción?

E.G.:- Fui a la Municipalidad de forma inmediata y le dije con términos correctos que no había mantenido su palabra ni su código conmigo y solicité una audiencia con el intendente. No me la dieron, pero me atendió Adrián Alveolite, a quien le expliqué la situación y le comenté que le habían “vendido” al intendente información que no era cierta, que estos comercios no teníamos antecedentes ni reincidencias en materia de menores y mucho menos en venta de alcohol. Nos dijo que se iba a comunicar y que por sí o por no me iba a llamar. No llamó nunca. Evidentemente, tanto Guiñazú como Alveolite me dijeron una cosa e hicieron otra, lo cual me preocupa mucho porque no tienen la grandeza de reconocer que se equivocaron. Lamentablemente el Municipio va a tener que responder judicialmente por la actuación de sus funcionarios.

Sin infracciones

N&P:- ¿El bar que usted representa había recibido sanciones previas por albergar menores o venderles alcohol?

E.G.:- Es la primera vez que se hace un acta de constatación por la venta de alcohol a menores. En Mezcalito, por ejemplo, no sólo es la primera que se le hace por alcohol, sino por cualquier tema. No hay reincidencia como para proceder a una inhabilitación. Aparte de toda esta circunstancia, daría para hablar mucho respecto de los menores. Porque está muy claro también que si hay menores en algún bar es porque los padres están al tanto, porque los dejan salir después de las 12 de la noche, porque los menores andan con documentos de amigos o apócrifos, denuncian que se los robaron o los alteran, y así entran a los lugares donde no está permitido que ingresen. De eso nadie habla.

N&P:- Hay controles a ese respecto, ¿no es así?

E.G.:- Hay personal que constata todas las noches la identidad de los jóvenes, pero no son peritos calígrafos o expertos para identificar si se cambió un número o se pegó arriba la foto. Lo que es realmente sorprendente es que nosotros hemos constatado que en diversos comercios de Mar del Plata dedicados a la venta de bebidas se han hecho innumerables actas por permanencia de menores o por otro tipo de infracciones y no se ha tomado ninguna decisión.

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