Siemens no reclamará a la Argentina u$s 217 millones que ganó en el CIADI

La empresa busca cambiar la imagen después de denuncias de corrupción en varios países. Maneja muchos negocios millonarios. El director regional se reunió ayer con Cristina
Luego de nueve años de marchas y contramarchas, denuncias de corrupción y litigios en tribunales internacionales, el Gobierno logró ayer sacarse uno de los lastres judiciales más pesados que había heredado de gestiones anteriores.

La alemana Siemens le comunicó por la tarde a la presidenta Cristina Kirchner que retirará la demanda por u$s 420 millones que mantenía contra la Argentina en el Ciadi (el organismo del Banco Mundial encargado de dirimir disputas entre compañías y Estados) por la anulación del contrato para confeccionar los DNI.

La primera mandataria escuchó el mensaje traído desde Berlín hasta la Casa de Gobierno, ayer por tarde, de boca de Peter Solmssen –en inglés y con traductor mediante–, máximo responsable de la empresa en temas legales y número uno para Latinoamérica.

Allegados a la corporación aseguraron que con la llegada del nuevo gerenciamiento a Siemens –los viejos timoneles fueron reemplazados en 2006 por el brote de denuncias de corrupción que surgieron en varios países– se decidió priorizar los futuros negocios en el país antes que el rédito del juicio (el país tenía un fallo en contra por u$s 217 millones).

Así lo deslizó Solmssen: "Siemens entiende que la controversia en cuestión afecta innecesariamente las excelentes relaciones que mantiene con la Argentina, en una nueva etapa que transita hoy globalmente la compañía", sostuvo.

El juicio ante el Ciadi no le impidió a la alemana hacer negocios en el país. Por caso, proveyó el equipo para la construcción de las eléctricas Belgrano y San Martín, por u$s 1.100 millones, donde la Presidenta cortó cintas el año pasado. Sus extensiones en la economía real no terminan allí: también participa en la venta de vagones y reparación de tendidos ferroviarios (compraron pliegos para quedarse con el tren bala, pero no presentaron ofertas), vende equipamiento médico de alta complejidad e insumos para la industria.

Historia de los noventa

La historia de los DNI comenzó en 1996, cuando el gobierno del ex presidente Carlos Menem licitó la creación de un sistema de control de migraciones y de identificación de personas. Incluía la elaboración de nuevos DNI, cuya confección quedó en manos de la firma alemana. El contrato, por seis años, se firmó en 1998.

Poco tiempo después de asumir, Fernando De La Rúa suspendió el acuerdo por problemas técnicos y costo excesivo. En mayo de 2001, el Gobierno anuló el convenio y dos meses después Siemens recurrió al Ciadi.

En 2007, por investigaciones en Estados Unidos, el contrato despertó sospechas de corrupción que habilitaron investigaciones en la Argentina y desataron un escándalo. En tren de limpiar su imagen internacional, salpicada por denuncias de corrupción reconocidas incluso por la firma, Siemens también previó ese punto: "Esta decisión es independiente de las investigaciones que lleva adelante la justicia local en relación con el ‘Contrato DNI‘. La compañía ha colaborado y continuará colaborando activamente en esta materia con las autoridades argentinas", sostuvo Solmssen.

En febrero de 2007, el Ciadi determinó que la Argentina debía pagarle a Siemens. Para ese entonces, el ministro de Planificación, Julio de Vido, ya había iniciado el camino para recomponer relaciones con la alemana. En abril de 2005, por caso, se reunión, junto con Néstor Kirchner, con directivos de la empresa en Berlín para convencerla de que baje su demanda. En aquel momento no se llevaron la promesa que buscaban, pero abrieron el camino que terminó ayer por la tarde.

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