Siemens, el escándalo que atravesó a tres gobiernos

Siemens admitió haber pagado más de US$ 105 millones en sobornos
El 15 de diciembre de 2008, con una confesión por escrito ante una Corte Federal de los Estados Unidos, el gigante alemán Siemens admitió haber cometido un amplio abanico de conductas delictuales en distintas partes del mundo. A la Argentina le dedicó un capítulo completo, en el que reconoció haber pagado más de 105 millones de dólares en coimas a funcionarios de los gobiernos de Carlos Menem, Fernando de la Rúa y de Eduardo Duhalde.

El escándalo se había iniciado una década atrás, cuando Siemens, asesorada por el ex ministro de Justicia Rodolfo Barra, ganó la licitación del gobierno de Carlos Menem para establecer un sistema de control de migraciones y de identificación de personas, por diez años, con un contrato valuado en 1260 millones de dólares.

En 1999, la empresa presentó un proyecto en el que planteaba el costo de cada DNI a 30 pesos, con IVA incluido. Pero ya en 1998 la justicia argentina había empezado a investigar algunas irregularidades en el proceso de licitación, lo que trabó todas las gestiones. En febrero de 2000, el gobierno de la Alianza rescindió unilateralmente el contrato.

La empresa denunció al Estado por violación del tratado sobre protección recíproca de inversiones. En 2002, el debate llegó al Ciadi, que cinco años después reconoció a Siemens un resarcimiento de US$ 208 millones, laudo que fue apelado por el Estado.

En 2004, el juez federal Ariel Lijo empezó a investigar el contrato. En agosto de 2008, allanó las oficinas locales de la empresa. También viajó a Alemania, donde recibió información de la justicia local.

Más allá de estas disputas legales, y según lo admitió ante la justicia de los Estados Unidos, Siemens continuó pagando sobornos durante el Gobierno de la Alianza y de Eduardo Duhalde. Tras firmar un acuerdo con el Departamento de Justicia de los Estados Unidos y la Comisión de Valores de ese país (SEC), accedió a pagar una multa de cerca de 1400 millones de dólares.

También a pesar de la batalla legal contra el Estado, la compañía mantuvo sus operaciones en la Argentina. Incluso, continuó celebrando contratos con el Estado durante el gobierno de Néstor Kirchner, como el de la construcción de dos centrales de ciclo combinado para la generación eléctrica. El agosto de este año, Siemens resolvió retirar la demanda contra la Argentina en el Ciadi.

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