Siemens admitirá que pagó coimas

Lo hará ante el Departamento de Justicia de EE.UU.; en el caso de la Argentina, es por la licitación de los DNI
En los próximos días, es posible que alrededor del 15, saldrá a la luz el resultado de una auditoría que la multinacional alemana Siemens presentó el miércoles pasado ante el Departamento de Justicia y ante la Securities and Exchange Commission (SEC) de los Estados Unidos. En ese informe, según precisaron fuentes de la compañía, se consignan irregularidades cometidas por la compañía, en especial el pago de sobornos a funcionarios públicos, en sus negocios en la Argentina, Venezuela y Bangladesh. Como parte de ese reconocimiento, Siemens tiene previsto pagar una multa de US$ 1000 millones. Las investigaciones del Departamento de Justicia, la SEC y el FBI comenzaron en agosto de 2007.

La presentación de Siemens promete convertirse en un caso inédito en la historia de las grandes corporaciones internacionales. El reporte, que ya encendió algunas luces de alarma en el Departamento de Estado de los EE.UU., fue realizado por el comité de auditoría del estudio jurídico Deveboise & Plimpton, una prominente firma de abogados con sede en Nueva York. Los resultados preliminares de ese trabajo indicaban, ya en agosto del año pasado, que la suma por pago de coimas en negocios realizados fuera de Alemania ascendería a más de US$ 1300 millones.

El escándalo se desató en noviembre de 2006, cuando la fiscalía de Munich allanó 30 oficinas de Siemens en Alemania y Austria y detuvo a 20 funcionarios de la empresa por su presunta vinculación con movimientos sospechosos de fondos en cuentas bancarias de Suiza y Liechtenstein. Los trascendidos de esas investigaciones judiciales hacían suponer prácticas corruptas de la compañía en muchos países, entre los que se mencionaba a Grecia, Italia y Ecuador.

El reconocimiento que hará Siemens sobre procedimientos ilegales en la Argentina se circunscribe al contrato por la fabricación de DNI durante el gobierno de Carlos Menem. No es seguro que la compañía haya admitido en este caso el pago de coimas, pero el informe de Deveboise & Plimpton hablaría, por lo menos, de fraudes contables. De reconocerse esa anomalía, el gobierno argentino vería fortalecida su posición en el pleito que sostiene con Siemens en el Centro Internacional de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi), donde la empresa exige el pago de US$ 418 millones por la rescisión del contrato durante la administración de Fernando de la Rúa. Más aún, cabe la posibilidad de que la propia multinacional alemana retire sus reclamos del Ciadi.

Capítulo argentino

En la Argentina, la justicia federal investiga el contrato realizado durante la presidencia de Menem en una causa que tuvo un trámite muy accidentado y que en estos días lleva adelante el juez Ariel Lijo. Las pesquisas se iniciaron en 1998 y en mayo de 1999 fueron archivadas. Pero, por una iniciativa de la Oficina Anticorrupción, el caso volvió a abrirse en 2004, a partir de la sospecha de que el contrato causaba perjuicios a los intereses del Estado, de que la licitación restringía la posibilidad de participación de otras empresas y que para ganar el negocio Siemens podría haber utilizado documentación irregular.

En las investigaciones en Alemania aparecieron nuevos datos sobre este negociado. Ejecutivos de la multinacional arrepentidos indicaron los nombres de funcionarios que habrían cobrado coimas y hasta el nombre de las sociedades a través de las cuales se les entregó el dinero. El juez Lijo reclamó ante la justicia alemana la apertura de los registros de esos testimonios, pero hasta ahora no tuvo respuesta.

La presentación de Siemens en Estados Unidos asegura un largo debate, en especial por una cantidad de incógnitas ligadas a la auditoría de Deveboise & Plimpton. ¿Por qué se denuncian sólo las irregularidades cometidas en esos tres países? ¿Hubo algún recorte político, derivado de las transacciones con arrepentidos? ¿Cuál fue el costo de la investigación? (Hay trascendidos sobre sumas increíbles, de más de 1000 millones de euros.) ¿Existió alguna negociación con las autoridades norteamericanas para que, aceptada la autoincriminación, se cerrara el caso ante la SEC?

Estos interrogantes serán, en poco tiempo, muy significativos para los Kirchner. No sólo porque ellos realizaron con Siemens uno de los contratos más ambiciosos de sus dos administraciones -el de la compra de las centrales de generación eléctrica de Timbúes y Campana-, sino también porque, otra vez, desde el Departamento de Justicia de los EE.UU. llegarán malas noticias, ligadas a escándalos de corrupción en los que la Argentina comparte los titulares periodísticos con Venezuela. Como en el caso Antonini Wilson, que estalló hace un año.

Cronología

1998: La licitación

Siemens gana la licitación para confeccionar los DNI.

2000: La cancelación

Por sospecha de irregularidades, Fernando de la Rúa ordena cancelar el contrato.

2003: Denuncia y juicio

Siemens denuncia a la Argentina ante un tribunal internacional (Ciadi). En 2004, la Oficina Anticorrupción ordena reanudar la investigación.

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