La siembra gruesa, única beneficiada por las lluvias

Tras el fracaso de la cosecha fina en la mayoría de los distritos del sudoeste bonaerense a raíz de la intensa sequía, muchos productores se esperanzaron con la mejoría que evidencian los cultivos de gruesa a causa de las precipitaciones regulares caídas durante noviembre y este mes.
Efectivamente, estos milimetrajes sirvieron para paliar el grave déficit hídrico de los suelos y mejorar sus perfiles de humedad, lo que apuntaló el desarrollo de la soja, el girasol y el maíz sembrados en noviembre.

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