He sido coherente con las gestiones de Rozas y Nikisch

El diputado Juan José Bergia fundamentó ayer en una cuestión de coherencia el hecho de no haber votado como el resto de la bancada radical en la sesión legislativa del miércoles, cuando la oposición rozista promovió una reforma a la normativa que regula el funcionamiento de la Fiduciaria del Norte, con el fin de darle a la Cámara poder sobre los fondos que administra la entidad.
"Hay contradicciones que no se condicen con la realidad", dijo, refiriéndose al hecho de que las condiciones de operación de la Fiduciaria resistidas por la UCR son ni más ni menos que las que promovieron en su momento Angel Rozas y Roy Nikisch cuando fueron gobernadores.

Bergia, en declaraciones a FM Universidad, dijo que propuso mantener en reserva el proyecto "porque quiero ser coherente con lo que se hizo en el gobierno de Rozas, ya que fue en esa gestión que se creó la Fiduciaria del Norte, por ley 5.005, que fue modificada en la gestión de Nikisch".

También dijo haber actuado influenciado por las reflexiones que le motivó la solicitada difundida por la Federación Económica del Chaco recientemente, con una fuerte crítica a la dirigencia política, la cual dijo que "me convenció más de que estamos trabajando mal en esta Legislatura".

Una herramienta útil

El diputado dijo que eso le pasó al escuchar las explicaciones del ministro de Infraestructura, Omar Judis, "quien dijo claramente que (la Fiduciaria) es una herramienta fundamental para que la provincia haga muchísimas obras, y con ese fin hizo la modificatoria la gestión de Nikisch".

"Yo marqué claramente que había un proyecto similar presentado por los diputados San Cristóbal, Terada y Sánchez, cuando no eran gobierno, intentando modificar esto. Y ahora algunos miembros de nuestro bloque quieren cambiarlo cuando no estamos en el gobierno. Por eso digo que tenemos que tener reglas de juego claras, la seguridad jurídica es importante, y la auditoría del Tribunal de Cuentas dentro de la Fiduciaría, y los controles que también realiza la Contaduría General, están funcionando bien, junto con otros controles", agregó.

Bergia consideró que "nos estamos equivocando, porque no queda claro tampoco en la modificación propuesta, el alcance de la participación del Estado, y qué carácter tendrá, ni tampoco si el Estado va a ser fiduciante como beneficiario o fideicomiso, y los tiempos que tenemos en la Legislatura no hacen que se puedan pasar todos los fondos por la Cámara, porque las ayudas que se canalizan por ese órgano deben manejarse con otros tiempos, que son los de la gente no los de la política".

Incoherencia dirigencial

"Yo sé que esto trae problemas", dijo sobre su voto, distinto al del rozismo, pero dijo que "fue lo mismo que pasó cuando acompañé la compra de la deuda de los productores con el Banco Nación; o cuando mi bloque quería expropiar Ucal, que es de los colonos; y fui muy criticado cuando fui a escuchar a Cobos, y ahora resulta que los mismos que pedían mi expulsión del partido por eso, ahora van todos a hablar con Cobos".

"Tenemos que dialogar, y las cosas que los anteriores gobiernos hicieron bien, hay que conservarlas. No puede ser que no podamos dictar leyes qeu queden en el tiempo, cuando son normas necesarias para traer inversiones a la provincia. Si no, vamos bastardeando las instituciones", enfatizó.

Además, dijo que si hay irregularidades en la Fiduciaria "hay que hacer las denuncias, pero no podemos destruir lo que nosotros mismos hemos ido construyendo", y señaló que "hay contradicciones que no condicen con la realidad".

"Está claro que son fondos que uno los puede controlar. Si algunos diputados quieren más seguridad, cada año tenemos estipulado qeu debe llegar un balance. En todo caso podemos acortar eso a seis meses. Pero cambiar las reglas de juego no es lo más adecuado", insistió.

En la sesión, Bergia también leyó la versión taquigráfica de cuando se aprobó la creación de la Fiduciaria. "Un miembro informante de nuestro bloque decía en ese momento que la Fiduciaria ‘necesita de agilidad y de la toma de decisiones rápidas, lo cual no significa que salga de los controles de los organismos pertinentes; simplemente se la dota de agilidad’. Hoy tratar de cambiar no habla bien de la Legislatura", dijo, citando expresiones textuales del radicalismo en aquel momento.

"Hay fondos fiduciarios que fueron importantes para los productores, como los algodoneros, o para rescatar la Cooperativa El Triunfo de Margarita Belén, en la gestión de Nikisch, como la asistencia al campo por el granizo en la campaña 2004-2005, y este nuevo gobierno le dio una impronta con obras importantes. Por eso digo que tenemos que tener en cuenta que no estamos en el gobierno pero también tenemos que ser responsables cuando presentamos un proyecto", advirtió.

"Tenemos que ser celosos de las cuestiones que tenemos que controlar, y los errores del gobierno no mezclarlos con el cambio de reglas claras", reiteró.

Tiempo de propuestas

"Estamos viviendo momentos muy difíciles, y tenemos que ser muy cautelosos con los proyectos que presentamos y las cosas que decimos. Yo quiero resistir a los archivos, y ser coherente con lo que uno propone, considerando la situación de quien está del otro lado del mostrador y debe juntar todos los días el peso para pagar los sueldos y los impuestos, sin comprender lo que está pasando", expresó.

A la vez, criticó al gobierno nacional "porque tuvo errores gravísimos, porque mientras que los fondos de la soja siguen llegando con cuentagotas, la presidenta sigue insistiendo en pelearse con el campo en lugar de dialogar con franqueza".

"Me hubiera gustado que los 32 diputados, en conjunto, saquemos un nuevo convenio de asistencia financiera (para reprogramar la deuda pública), para poder darle oxígeno a este gobierno. Pero estamos muy preocupados por la Fiduciaria, y en un tema fundamental, donde podíamos colaborar, nos hacemos los desentendidos. Hoy es momento de propuestas, no de críticas", afirmó.

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