Shell destina $ 700 millones para blindar su filial argentina de la crisis

Shell destina $ 700 millones para blindar su filial argentina de la crisis
Royal Dutch, uno de los holdings petroleros más grandes del mundo, aportará los fondos. La decisión refleja la intención de la compañía de permanecer en el país
Rápida de reflejos frente a los vaivenes financieros internacionales, Royal Dutch/Shell Group, una de las mayores petroleras del mundo, decidió aplicar un blindaje multimillonario sobre su filial local, Shell Argentina, para protegerla frente a eventuales vaivenes provocados por la crisis internacional.

Es la primera de las grandes empresas del país que realiza una operación de este tipo. La medida fue definida en una asamblea general extraordinaria que se realizó el 22 de diciembre. Allí, la compañía decidió sumar $ 732,91 millones a su capital social de $ 293,31 millones, según publicó la empresa en el Boletín Oficial. De manera que su patrimonio para este año será de $ 1.026,23 millones, unas 3,5 veces más que hasta ahora.

Allegados a la compañía explicaron que se trata de una “inyección de capital por parte de los accionistas para mantener el flujo de negocios y la situación financiera de la compañía frente a la crisis”.

Shell es una de las cuatro principales refinadoras de petróleo del país, junto a YPF, Esso y Petrobras. Hasta noviembre del año pasado, ocupaba el segundo puesto en ventas de nafta súper, con un 17,17% del total del mercado, detrás de YPF, según datos de la Secretaría de Energía. Y se ubicó en el cuarto escalón en despachos de gasoil, con un 12% de la oferta nacional.

El blindaje de la filial local apunta a morigerar los vaivenes no sólo del exterior, sino también de la incertidumbre del mercado interno.

Ocurre que aunque durante el año pasado se registraron aumentos de hasta un 31% en el precio de los combustibles, los surtidores locales suelen estar bajo la mirada del Gobierno. Eso ocasiona situaciones paradójicas: durante parte de 2008 las naftas y el gasoil locales llegaron a costar la mitad que en el resto de la región, pero terminaron el año con valores divorciados de la fuerte baja del precio internacional del petróleo.

Camino despejado

La inyección de capital, además, despeja una vez más los rumores de venta que sobrevuelan a la empresa desde 2005, y que siempre fueron negados por la compañía. En aquel año comenzaron las disputas entre el Gobierno y Shell, a cargo de Juan José Aranguren, con el llamado del ex presidente Néstor Kirchner a no comprar los productos de la empresa. En ese contexto, se hicieron cada vez más fuertes las versiones sobre una posible venta de la compañía a la venezolana PdVSA. Por aquellos días, el vínculo entre el presidente del país caribeño, Hugo Chávez, y el kirchnerismo estaban muy aceitados. Pero Aranguren negó siempre que la firma tuviese intenciones de abandonar la Argentina.

La arremetida de Kirchner, que pasó a la historia como el boicot oficial sobre Shell, abrió la saga de enfrenamientos, que más tarde derivó en la arremetida del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, sobre la empresa por supuesto desabastecimiento de gasoil.

En 2006, Moreno le aplicó 25 multas, de las cuales 23 quedaron firmes. Shell pagó con garantías hipotecarias para recurrir a la Justicia. Y en 2007 se le aplicaron otras 92 multas, de las cuales 57 quedaron firmes. Aranguren también tiene 53 causas penales en las que la Secretaría lo hace responsable penalmente por los faltantes.

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