Shannon fue confirmado como embajador de Obama en Brasil

Después de 9 meses, los republicanos desbloquearon el nombramiento.
Después de nueve meses sin embajador en Brasilia, Washington ya puede regularizar esa anomalía. Se levantó el veto a Thomas Shannon por parte de un senador republicano, George LeMieux.

El desbloqueo fue posible por canje curioso: el presidente Barack Obama aceptó, a cambio, normalizar la entrega de visas a los golpistas hondureños que estaban virtualmente impedidos de viajar a EE.UU. La certeza de que ahora Shannon podrá hacerse cargo de la delegación diplomática norteamericana dará un respiro a las relaciones con Brasil, perturbadas por divergencias político-estratégicas entre la potencia del Norte y el mayor país sudamericano.

Según LeMieux, el bloqueo a la designación del diplomático se debía a sus posiciones "progresistas" en relación a Cuba e inclusive respecto de los sucesos de Honduras. El senador republicano sostuvo que Obama se comprometió además a apoyar a los cubano-estadounidenses. Shannon tiene una relación muy cordial con el gobierno de Lula da Silva, tal como lo manifestaron desde un inicio el presidente brasileño, su canciller Celso Amorim y su asesor internacional Marco Aurelio García. Pero Shannon no sólo mantiene una excelente comunicación con Lula sino también con la presidenta Kirchner y su marido, Néstor.

En Brasilia hay alivio. Consideran que muchos de los "malos entendidos" entre Brasil y EE.UU.tuvieron que ver con la ausencia de un diplomático ducho en la cuestiones de América del Sur y de América latina en general. En vísperas de cumplir un año de gobierno, Obama no ha logrado construir lazos sólidos con la región. Una prueba del disgusto en el área por la política "poco feliz" de Washington fue la fría recepción dispensada al vicesecretario para América Latina Arturo Valenzuela, quien esta semana concluyó una gira por la capital brasileña y Buenos Aires sin que los recibieran ni Lula ni Cristina Kirchner. Tampoco pudo contactar a los respectivos cancilleres, Celso Amorim y Jorge Taiana.

Ese vacío presidencial, llenado por funcionarios de segunda línea, indicó el desaliento de las autoridades de los dos mayores países de América del Sur. En Brasil hay una expectativa considerable es que Shannon podrá desatar varios de los nudos que se han creado desde que Obama asumió la presidencia de EE.UU. Uno de los temas es, justamente, el golpe de Estado en Honduras y las elecciones realizadas bajo "un régimen de facto" como dijeron al unísono los cuatro del Mercosur en su última cumbre. Al punto que el tema fue tratado en una declaración por separado. Pero hay otro asunto de más largo plazo que también contribuyó a deteriorar la confianza de varios países de América del Sur puesta inicialmente en Obama. Se trata de las siete bases norteamericanas en Colombia.

Shannon fue asistente especial de la embajada estadounidense en Brasilia entre 1989 y 1992, período en el que gobernó Fernando Collor de Mello. También acompañó el proceso que llevó al fin del apartheid en Sudáfrica. Habla perfecto portugués y español; y conoce a fondo la historia regional.

Pero también es cierto que hereda un año de mucho ruido y pocas nueces en la política norteamericana para el área. No deja de ser notable el comunicado del senador republicano LeMieux, quien contó en internet los entretelones que lo llevaron a desbloquear la confirmación del diplomático. Según el legislador su actitud fue "resultado de las discusiones que tuvo con la secretaria de Estado Hillary Clinton. Ella y otros funcionarios se comprometieron a normalizar las relaciones con Honduras y con el presidente electo Porfírio Lobo".

Sin duda, la declaración del republicano es una pieza notable. Afirmó que "la política externa de los EE.UU. para América Latina se encuentran en una coyuntura crítica". El senador considera que el gobierno de Obama debe ser claro respecto de la postura de Washington en la región y juzgó que eso debe aplicarse especialmente a aquellos líderes que pretenden desestabilizar el continente.

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