El CAM sesiona y elige vicepresidente

La alperovichista Carolina Vargas Aignasse y el opositor Esteban Jerez pugnan por ese cargo.
Tucumán abre un nuevo capítulo institucional que permitirá que, por primera vez en su historia, pueda concursarse para acceder a los cargos vacantes en la Justicia. Esto será posible gracias al restablecimiento del Consejo Asesor de la Magistratura (CAM) que, tras un hiato de seis años, caracterizados por polémicas y contiendas judiciales, hoy volverá funcionar en la Provincia, con el desafío de poner en marcha de inmediato el procedimiento de selección que posibilite que los despachos acéfalos, que hoy suman 40, puedan ser cubiertos en el menor tiempo posible.

La sesión inaugural tendrá lugar a las 11, en la sala de la presidencia de la Legislatura (avenida Sarmiento 655), donde el CAM funcionará hasta que cuente con un domicilio permanente. Dos serán los temas que abordará el nuevo órgano, que será presidido por Antonio Gandur, vocal que representa a la Corte Suprema de Justicia.

Plan de trabajo

El primero consistirá en definir quién será el vicepresidente del CAM que, de acuerdo con la Ley 8.197, debe ser uno de los tres legisladores que lo forman: los alperovichistas Carolina Vargas Aignasse y Regino Amado, o el opositor Esteban Jerez. La disputa estaría dada, en principio, entre la primera y el último.

La elección del vicepresidente servirá como primer antecedente sobre cómo podrían alinearse internamente en el futuro los estamentos que conforman el CAM. La elección despejará la incógnita acerca de por quién optarán, en la disyuntiva política, los dos representantes de los magistrados (Eudoro Albo, por la capital, y Mirtha Ibáñez de Córdoba, por el sur) y por quién los referentes de los abogados (Antonio Bustamante y Jorge Cinto), aunque, a priori, parece más difícil que estos dos últimos puedan votar por la oficialista. También será un test -por la significancia que se le dará a la decisión- para Gandur, a quien la Ley 8.197 le confiere la posibilidad de desempatar eventualmente (por medio de un voto doble).

La segunda cuestión versará sobre la necesidad de definir un plan de trabajo para poder aprobar, con la mayor premura posible, el reglamento de funcionamiento interno del cuerpo. En esta programación de tareas, además, deberán estar sentadas las bases que regirán los concursos públicos y de ellas dependerán en gran medida la transparencia, el rigor y la celeridad de los futuros procesos de selección.

Borrador

Gandur les entregará a los otros miembros del CAM el proyecto que él ha elaborado, con la intención de que sea la columna vertebral y el eje para empezar a discutir los aspectos específicos de la reglamentación.

En este punto, los consejeros deberán determinar qué grado de participación tendrán en este proceso quienes representan a los magistrados y abogados del sur (Ibáñez de Córdoba y Cinto, respectivamente), ya que la Ley 8.197 establece que, para la aprobación del reglamento y demás decisiones administrativas, ambos estamentos sólo estarán representados por los referentes de la capital, que en este caso son Albo y Bustamante, respectivamente.

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