En una sesión que terminó a la una de la mañana Aprueban el presupuesto y la nueva forma de cobrar Servicios Urbanos

Con enfrentamientos entre oficialistas y la Coalición Cívica, se aprobaron en la madrugada la ordenanza fiscal e impositiva, el cambio conceptual en Servicios Urbanos, el presupuesto y el aumento en la tarifa del agua. Un 37 por ciento que, sumado al del 23 de agosto, suma un 60. Los bloques curista y eseverrista votaron todos los temas juntos.
Dos reformulaciones trascendentes y un presupuesto para el año entrante eran demasiados temas para una sola sesión. Anoche el recinto del Concejo Deliberante tuvo vida hasta la madrugada. La asamblea de concejales y mayores contribuyentes aprobó la modificación conceptual de la tasa de Servicios Urbanos por 30 a 9 y 15 concejales levantaron la mano para avalar el presupuesto para el 2009. El bingo, las cementeras y el cable van a pagar alícuotas más altas en Seguridad e Higiene. Casi tres horas de debate se llevó solamente la discusión de las ordenanzas fiscal e impositiva, en una sesión en la que hubo mucho calor ambiente, ruido de chaparrón y demasiada inquietud en los concejales que se levantaban y salían todo el tiempo.

La jefa de la bancada oficialista, María Irene Blanco, abrió el fuego a la hora de tratar el cambio en las tasas y tiró una frase que después fue utilizada por el concejal Franco Cominotto (Coalición Cívica): "queremos agradecer al bloque del Frente Peronista para la Victoria y en especial a Gustavo Alvarez cuando lo integraba, por su colaboración para la reforma de este sistema tributario". Después se dedicó a la argumentación. Habló de la creciente demanda de funciones municipales, dijo que nada quedaba en el alumbrado, barrido y limpieza, que a partir de este concepto se había determinado una base imponible que salía de los metros de frente para centrarse en la valuación fiscal, con alícuotas y escalas progresivas. Todo para que "los ingresos necesarios sean adecuados". Admitió un "aumento nominal en algunos mínimos" y diferenció "los edificados, los baldíos, las calles con pavimento y las que no lo tienen. Los baldíos, para que dejen de ser un aliciente para la especulación". Anunció también una suba de mínimos en la tasa de Seguridad e Higiene. Con las modificaciones ingresadas más tarde, el cable, las cementeras y el bingo ven aumentado su aporte en forma importante.

Fue el mayor contribuyente Nelson Di Giácomo -funcionario de Helios Eseverri durante años- quien argumentó para la Coalición Cívica. "No es justa ni equitativa la modificación", dijo. Después de utilizar citas -algunas irónicas- y otras bien certeras como "la suerte está echada" porque "los bloques mayoritarios en conjunto impondrán sus ideas". Y agregó: "se va a destruir la razón y el sentido común". Habló de "engaños" y de un "nuevo impuesto a la riqueza". Aconsejó entonces "crear la tasa de calidad de vida" y dijo que "muchos van a soñar con ser millonarios porque van a pagar como ricos sin serlo".

La concejal (Peronismo de la Ciudad) Liliana Schwindt adelantó su voto negativo y dijo que con lo único que coincidía era con la tasa que grava con el 11% las salas de juego. "En lo demás no compartimos la filosofía". Discutió sobre el concepto de tasa e impuesto y rescató que se pague por la prestación del servicio. Dijo que "hay aumento de tasas y el que tiene una propiedad cara ya paga por ella en el inmobiliario".

El mayor contribuyente Carlos Bianchi, eseverrista, habló dos veces. Y dijo que "el 92 por ciento de los ciudadanos va a pagar el mínimo".

Fue Ignacio Aramburu quien hizo la argumentación por el bloque curista, con el basamento jurídico tomado de un artículo del abogado Marcos García. "Todos los sistemas tienen su cuota de injusticia", dijo. Pero lo avaló.

Refriegas

Gustavo Alvarez fue el gran argumentador del cambio: exhibió las cifras que había dado a conocer el domingo en EL POPULAR acerca de las distorsiones en el pago actual de la tasa. Propuso, de todas maneras, algunas modificaciones aunque dijo compartir "ciento por ciento el criterio". Su propuesta fue "de una suba general del 15% y alícuotas mayores. El oficialismo modificó las alícuotas porque achataban las escalas". Pero "el punto central es el cambio de concepto", dijo, cosa con la que no coincidieron los bloques ultraopositores que pusieron el acento exclusivamente en el aumento.

"Los que se oponen terminan convalidando la peor de las injusticias", dijo Alvarez. Después le respondió a Di Giácomo y le dijo que "de la otra manera la cerealera seguirá pagando 7,50 y debería empezar a pagar más de dos mil pesos". Entonces pidió "sacarles a los que no lo van a sentir tanto".

Franco Cominotto (CC) tomó la palabra y acusó al oficialismo de "un impuestazo en el que se usa como chivo expiatorio a un concejal que no es de su propio bloque". Insistió con la diferencia entre tasa e impuesto, con la necesidad de la contraprestación y volvió sobre el concepto de "impuestazo". "El Estado debe asumir el costo de la crisis", dijo. Y enumeró los aumentos en las diferentes zonas: en la 1 "entre un 25 y un 30%, en la 2 entre un 25 y un 50" y cifras equivalentes para las restantes, con la salvedad de que para los baldíos el aumento "es de entre un 100 y un 150 por ciento".

Y terminó: "el regalo de navidad para los olavarrienses es un impuestazo decidido por un intendente que no tiene capacidad de gestión ni valentía para decirlo. Acá se aumenta y se miente al contribuyente".

El concejal Marcelo Urlézaga (Primero Olavarría) recordó el impulso de su bloque a una reforma similar en Seguridad e Higiene. Y aunque asintió todo el tiempo mientras hablaba Alvarez, no votó a favor.

Fue Arnoldo Cazot, del oficialismo, quien salió a defender a José Eseverri. "En un HCD donde todos nos tratamos en forma respetuosa no se pueden admitir las acusaciones de Cominotto. Es la segunda vez que se refiere en forma peyorativa e insultante al Intendente. En algún momento voy a pedir una sanción por la falta de respeto", se enojó.

Carola Patané (PRO) consideró que el cambio sólo persigue "mayor recaudación" y retomó la Coalición Cívica con Héctor Cavallieri: "está muy linda la discusión pero", dijo, y empezó a repetir los aumentos que ya había citado su compañero de bancada. Y lo hizo inmediatamente después de que el presidente del cuerpo, Julio Alem, instó a "no repetirse". La sesión se alargaba indefinidamente. "A todo esto lo paga Juan Pueblo", terminó.

Gustavo Alvarez (PI) también quiso contestarle a Cominotto. Se encendió por atribuirle una calidad de "chivo emisario". "No entra en su cabeza la falta de mezquindad, que aun en la oposición se pueda estar de acuerdo con algo". Y agregó "si acudiera a la misma falta de calidad, le diría que está avalando que la multinacional de enfrente pague lo que paga cuando debería aportar seis veces más". Y dijo que "habrá una reducción en la tasa para 4.100 contribuyentes y 166 pagarán entre 100 y 1.000 pesos de aumento".

Retrucó Cominotto que esa baja era para muy pocos contribuyentes cuando son 42.136 en total y volvió, una vez más, a los aumentos por zona.

Mayorías

A la hora de votar en particular, Alvarez propuso una eximición de la tasa a jubilados que cobren el mínimo y no tengan otra propiedad. Fue rechazada por absoluta mayoría.

El bloque curista impulsó el aumento en las alícuotas para el cable, el cemento y las casas de juego. Las cementeras, de 70 de mínimo y un 3 por mil de alícuota subirá a 400 y 4 por mil respectivamente. Finalmente, las ordenanzas fiscal e impositiva se aprobaron por 30 a 9. Mientras el Intendente se alegraba desde algún lugar de la ciudad de que "se está votando un nuevo sistema de cobro de tasas con un consenso nunca visto en el HCD", los opositores miraban hacia el curismo y susurraban: "todo esto es para que apruebe el aumento del agua, no es por convicción".

El tratamiento del presupuesto fue más expeditivo: 137.900.000 para el 2009 que fundamentó María Irene Blanco. Fue Liliana Schwindt la que habló de "gastos innecesarios" y llamó la atención los recursos con que contó la Secretaría de Asuntos Legales en 2008 -800.000 pesos- y lo presupuestado para el 2009: 4.000.000. La concejal citó que "el año pasado tenían 5.000 para viáticos y este año 29.000. ¿Después hablan de austeridad?". Mientras tanto, "en desarrollo social hay previsto para personal 429.000 y en Asuntos Legales 3 millones.... Es inaprobable desde donde se lo mire", dijo. Se aprobó por 15 a 5.

Comentá la nota