Sesión especial del Concejo Deliberante, dos horas después de cerrado el conflicto

El Concejo Deliberante aprobó ayer por unanimidad el proyecto que habilita el funcionamiento de dicho organismo. Para entonces, el Ejecutivo y el gremio de empleados municipales ya habían firmado la paz en la Secretaría de Trabajo de la Provincia.
El Consejo Económico y Social tiene facultades consultivas y sus resoluciones son no vinculantes. Si verdaderamente funciona y no cae en el olvido como anteriores experiencias, servirá para legitimar decisiones cruciales.

Daniel Zen

dzen@lmcordoba.com.ar

A las 16 de ayer, el Suoem y la Municipalidad rubricaron el acta que terminaba, al menos por ahora, con el conflicto que mantuvo en vilo a los cordobeses durante un mes y medio.

Por unanimidad, dos horas después, el Concejo Deliberante comenzaba una sesión especial que acabaría en la reglamentación del Consejo Económico y Social (CES).

Se trata de un órgano estipulado en la Carta Orgánica de la ciudad, cuyas atribuciones consultivas tienen, en los hechos, carácter legitimador para decisiones directrices de gobiernos no demasiado poderosos, como es el caso del actual.

El proyecto para que el CES no siga siendo letra muerta en la ley de la ciudad, fue enviado por el Ejecutivo el 29 de junio pasado a las 13.50. El radicalismo había impulsado un proyecto similar a la mañana siguiente, con el pecho inflado por el resultado electoral cosechado exactamente dos días atrás.

El conflicto duró 43 días. El municipio ingresó al cuerpo legislativo la propuesta de poner en funcionamiento el CES unos 18 días después de su inicio. Y el Concejo Deliberante tardó 25 soles en aprobarlo, aun con el consenso a priori de todos los bloques.

Hay que agregar además, que ocho concejales pidieron una sesión especial (cinco radicales, tres de Unión por Córdoba y uno independiente), y que por reglamento debe ser llamada obligatoriamente 24 horas luego de la solicitud. Si esto no hubiera pasado, los tiempos habrían sido más laxos aún.

Naturalmente por el desfase, el CES no llegará a opinar sobre las horas extras, las bonificaciones y las prolongaciones de jornadas. O sea, sobre el Decreto 2288 firmado por el intendente Daniel Giacomino en 11 de junio.

Sin embargo, no todas tienen que ser piedras lanzadas a los concejales. Hay que decir también que de funcionar como muchos anhelan y pocos esperan, este órgano plural sería enriquecedora una fuente de consulta, debate y consenso para la toma de decisiones ejecutivas.

Escepticismo y antecedentes

Todo los ediles presentes votaron en general a favor de la reglamentación. No obstante, en algunos discursos se notó un dejo de escepticismo sobre la utilidad práctica del CES.

Olga Riutort instó a que la nueva instancia no sea burocrática y fósil. "Para que esto realmente sirva, tenemos que promover a que no pase como en el Consejo Económico y Social que Eduardo Angeloz creo para la Provincia, y que nunca aportó demasiado a las temáticas cruciales. El Consejo de Planificación Estratégica que creo Rubén Martí tampoco aportó nada en el ámbito de la ciudad, por ser muy numeroso", dijo la titular del bloque Eva Duarte.

Juan Manuel Rufeil (Unión por Córdoba) se expresó en el mismo sentido, con frase de Perón y todo. "Espero que quienes se integren al CES lo hagan con absoluta responsabilidad. Sino terminará por suceder los que decía el general: ´Cuando no querés que algo prospere, armá una comisión".

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