Una Sesión Eléctrica.

Esa será la de la Legislatura el próximo 29 de julio, cuando la Cámara trate de revocar la ley que aprobó el convenio colectivo con el Sindicato de Luz y Fuerza, por cuyos efectos se rasgan las vestiduras muchos de los que entonces le pusieron la firma.
Con el bloque propio revuelto al punto de no tener garantizada la totalidad de los votos, el Gobierno retrocedió en la intención de convocar a una sesión especial para derogar el acuerdo, con el objetivo de ganar tiempo para la tarea de limar las múltiples asperezas de la relación que lo une con su bancada.

Es que la división entre dasnevistas y kirchneristas tiene un correlato particular en la composición del bloque, donde hay una mayoría que respalda a Javier Touriñán, uno de los protagonistas en los últimos y los pasados desencuentros.

Hay que hacer aquí la salvedad de que, al menos hasta ahora, las diferencias partidarias no se han trasladado a la gestión de Gobierno, pero nadie asegura que esa posibilidad no se concrete en algún hecho muy puntual, como por ejemplo éste.

Es que la dirigencia de Luz y Fuerza tiene una antigua relación de afecto político con el ex-Presidente de la Nación, forjada cuando Néstor Kirchner aún fungía como Gobernador de Santa Cruz y ese dato cruza como una sombra alrededor del debate.

Sólo uno de aquellos dirigentes saltó el cerco de aquella alianza, el actual subsecretario de Trabajo, Jerónimo García, que podría ser expulsado del gremio si la revocatoria avanza.

Es probable que el Gobierno pueda tener votos de la oposición a su favor en este tema, pero la imagen de su propia bancada votando dividida consolidaría la dispersión interna y es eso lo que se trata de evitar ahora.

Por ejemplo, durante el fin de semana se daba por seguro el regreso del Vicegobernador, Mario Vargas, a quien se colocaría como portavoz del Ejecutivo frente a los legisladores, ya que el también diputado nacional electo se ha mantenido al margen de todas las refriegas y podría encauzar las aguas, según se cree.

La caída del convenio con Luz y Fuerza, también podría dañar otras relaciones especiales, como la que se mantiene con el poderoso empresario y dirigente del PJ, Jorge Aidar Bestene, cuya vinculación con el sindicato tiene también años de antiguedad, aunque a Rawsonline no le consta el estado actual de aquellos vínculos.

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