SERVICIOS PUBLICOS: Aseguran que no habrá cortes de luz y agua

Cómo se preparan las empresas de agua y electricidad para afrontar la temporada de verano, cuáles son las críticas a las prestadoras y qué rol deberán cumplir los usuarios.
Sucede todos los años en la Argentina y la mentablemente Junín no es la excepción. La llegada del verano trae consigo grandes dificultades para satisfacer la creciente demanda que se da en esta época en los servicios de agua y electricidad.

Según los máximos representantes de las empresas locales de esos servicios, la provisión para la temporada estival está garantizada y no debería haber inconvenientes. No obstante, hay ciertos reparos que hacen dudar de que esto vaya a ser efectivamente así.

De todas maneras, una coincidencia generalizada es que, al margen de los problemas que puedan surgir, el uso conciente y responsable del agua y la electricidad es la mejor estrategia para que toda la ciudadanía pueda aprovechar estas prestaciones.

Agua que no has de beber

El 2009 fue un año de mucha polémica en relación al agua, no tanto por su caudal, sino por la calidad de la misma, ya que un fallo de la Suprema Corte de Justicia de Buenos Aires obligó al Municipio a realizar determinadas obras para ofrecer un agua de mejor calidad, y se lo conminó a bajar el nivel de arsénico.

Esta situación, aunque sea de manera indirecta, puede influir en el volumen de agua disponible.

Alberto Massa, Jefe de Obras Sanitarias Municipales, confiesa que éste "ha sido un año difícil, teniendo en cuenta que hemos tenido que clausurar algunos pozos de bombeo, los cuales aportaban buenos caudales a las redes, por lo que debimos incorporar nuevos pozos para poder brindar la misma cantidad de metros cúbicos, con agua de mejor calidad".

Según cuenta, al día de hoy en Junín hay 32 pozos en funcionamiento, que si bien no están trabajando todos juntos, lo hacen alternativamente. De acuerdo a su análisis, el trabajo llevado a cabo por la empresa logró mantener la presión de manera uniforme en toda la ciudad durante todo el año.

Además, la cantidad de metros cúbicos que se están bombeando es similar o inferior a la del año anterior, lo que quiere decir que hay menos derroche por parte de los usuarios. "El año pasado hemos tenido algún problema de baja presión y este año no hemos tenido ningún inconveniente" destaca el funcionario.

Más allá de la visión de Massa, Ricardo de la Fuente, titular de la Federación de Sociedades de Fomento, quien por su función está en contacto con los representantes de todos los barrios de la ciudad, asegura que "hay muchas cosas por hacer, lo que Junín necesita es más cantidad y mejor calidad del agua".

Según el fomentista, "si se analiza el tema desde el centro, parece que está todo bárbaro, pero si se observa desde la periferia de la ciudad, el servicio todavía tiene muchas asignaturas por cumplir. Hay zonas en las que en el verano falta caudal de agua y en las puntas de las líneas de distribución se complica".

Así como reconoce que durante su mandato en el barrio La Merced tuvo un trato "excelente" con los funcionarios de Obras Sanitarias, de la Fuente considera que "lo mejor que nos puede pasar a los juninenses es que este tema se trate en serio entre todos los actores sociales, con una integración lo más amplia y representativa posible, y entre todos poder influir de alguna manera para que la estrategia de obra pública en Junín tenga que ver con las necesidades básicas, como lo es el agua".

Para Massa, no hay dificultades específicas que se hayan registrado en barrios determinados. "Obviamente que por ahí hay casos puntuales -aclara-, que por distintos motivos tienen problemas, pero son privados y nosotros acudimos a los llamados y damos la solución. Durante el invierno, que es la época de menos consumo, nosotros desmontamos algunos pozos y hacemos el mantenimiento en ese período, que es cuando se puede parar sin afectar la provisión. En esta época la mayoría de los pozos están en funciones, a excepción de los que están fuera de servicio por los motivos por todos conocidos. Nosotros esperamos un verano sin inconvenientes".

Hágase la luz

En referencia al tema de la electricidad, sucede que en el verano se producen importantes picos de consumo, que están relacionados al uso estacional. Según explica Carlos Macchi, el jefe de área de Junín de la empresa EDEN, esos picos "se van monitoreando" para que no influya en la provisión de energía.

El funcionario de la compañía asevera que "hace ya unos años que en el verano venimos controlando la situación. De hecho estamos haciendo obras para seguir mejorando la red en el marco de un plan quinquenal en el que vamos previendo el aumento de la demanda de acuerdo al crecimiento vegetativo y a los incrementos puntuales que podamos tener. Es por eso que estamos llevando a cabo las obras que tenemos planificadas, recalibrando alimenta-dores y también pensando en la posibilidad de hacer algún nuevo alimentador".

Como sucede en todos lados, el sistema eléctrico argentino está compuesto de tres partes: generación, transmisión y distribución. La empresa EDEN se encarga del último segmento del proceso.

A la hora de dilucidar si la energía alcanza, Macchi comenta que "si bien no es un tema nuestro el de la generación y la transmisión, nosotros creemos que no debería haber inconvenientes. Entendemos que el nivel de demanda ha bajado con respecto a otros años dado que las temperaturas, aún cuando hizo calor, no han sido tan altas como en otros períodos".

Otros factores que intervinieron en el descenso del nivel de consumo fueron la crisis del campo primero y la crisis internacional después. A partir de esos episodios, se produjo una retracción en la producción industrial, lo que tuvo su correlato en la demanda.

Sin embargo, no siempre se pudo brindar un servicio acorde a las necesidades. Ricardo de la Fuente alude a su propia experiencia: "Te marco un tema puntual, ya no como fomentista sino como industrial: Junín tiene problemas porque, aparentemente, no se ha hecho una gestión importante desde lo público y lo privado, a través de la empresa EDEN, para que la ciudad tenga el volumen de electricidad que se demanda. Hoy por hoy en algunos casos tenemos limitantes, y a eso se suma el gravísimo problema del incremento desmedido de la tarifa eléctrica".

No obstante, Macchi asegura que "en la medida en que se van detectando problemas, los vamos solucionando. Están las dificultades normales de un servicio como el que prestamos. No tuvimos inconvenientes el año pasado y seguimos trabajando para mejorar el servicio así que este verano seguramente no va a haber problemas".

Más vale prevenir...

Independientemente de las diferencias de criterios en cuanto a las evaluaciones que se puedan hacer por el cumplimiento o no de las empresas de servicios, desde todos los ámbitos hay una coincidencia: El uso responsable del agua y la electricidad por parte de los usuarios es la mejor manera para colaborar en una mejor prestación.

Massa advierte que "la gente está consumiendo el agua de manera más equilibrada y está derrochando menos. Nosotros hemos incorporado un inspector de calle para concientizar a la gente que use el agua pero que no la tire, porque es un bien que no es renovable y por eso hay que cuidarlo. Si la gente mantiene el consumo como hasta ahora, si no hay derroches, si cuidamos de no dejar canillas abiertas, si al agua de las piletas se le hace el mantenimiento necesario con el cloro y los alguicidas suficientes como para no andar cambiándola todas las semanas, si no tiramos el agua porque sí, creemos que vamos a pasar un verano sin inconvenientes".

En relación al servicio eléctrico, Macchi concuerda con el diagnóstico del jefe de Obras Sanitarias enfati-zando que "el consumo energético depende de recursos no renovables, como el petróleo. El consumo racional de la energía, controlado y conciente, siempre es deseable, ya no por una cuestión de que vaya a faltar, sino porque se extrae de fuentes no renovables. Si uno tiene un burlete de la heladera roto, no solamente va a gastar más sino que va a consumir innecesariamente. Pero yo creo que la gente está tomando conciencia de la importancia de hacer un uso controlado de la energía".

Dejando de lado las calificaciones a las empresas, de la Fuente afirma que el tema lo ve "con preocupación, pero no solamente mirándolo desde los gobiernos, ya sean nacional, provincial o municipal, sino de la actitud que la gente tiene que tener ante esta realidad. Asumiendo que va a faltar agua y que la electricidad no va a sobrar, deberíamos tener un consumo responsable para que todos los vecinos puedan contar con los servicios. Creo que debería haber un compromiso social distinto al que hay actualmente para que, entre todos, podamos aportar a una mejor prestación. Sé que se ha mejorado, pero falta aún más. En eso debemos actuar todos en conjunto, la sociedad y el Estado".

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