SERVICIO PUBLICO Junín volvería a tener colectivos

Un empresario de Mar del Plata estaría dispuesto a instalar el servicio del transporte urbano de pasajeros en Junín. Ayer se reunió con el intendente Mario Meoni y con el titular de la CGT local y del gremio de Camioneros, Carlos Pesce. Precisamente, el dirigente sindical adelantó a La Verdad que de aceptar la propuesta, el empresario podría comenzar a poner en marcha el sistema de colectivos urbanos en febrero próximo.
No deja de ser un controvertido tema el del transporte urbano, reclamado desde diversos sectores vecinales que pugnan por un recorrido desde zonas periféricas.

En este caso se trata de la empresa Güemes, cuyo propietario es de Mar del Plata y presta servicio con unas cien unidades en Olavaria y otras localidades del sur. Además, es dueño de una empresa de camiones.

Pesce mencionó que la firma tendría alrededor de 30 unidades disponibles, “por lo que tomamos contacto de inmediato con él a través de un amigo en Junín. Una semana atrás ya nos habíamos reunido para comenzar a hablar por el tema de los colectivos. Se lo informamos al intendente Meoni y le interesó la oferta, porque es de público conocimiento la necesidad que tiene Junín en sus barrios periféricos de un servicio de transporte”.

De la charla de ayer, llevada a cabo en el despacho del jefe comunal, participaron Meoni, Pesce, el propietario de la empresa; Juan Sauro, el doctor Juan López, abogado de la CGT.

Otra reunión

“En principio hay diagramada cuatro recorridos o líneas. Se llevaron el diagrama para estudiarlo. Pero previo a ello ya habíamos estado reunidos también con la concejal del MID Cecilia Peiro, presidenta de la Comisión de Obras Públicas y Transporte. Ahora hay que gestionar el subsidio que da al gasoil la provincia de Buenos Aires y la Nación a las empresas de transporte público. Trataremos de lograrlo”.

El secretario general de Camioneros y de la CGT Junín adelantó asimismo que “estaríamos en condiciones de establecer una fecha si hay acuerdo, que sería tentativamente a mediados de febrero para que este funcionando el servicio público al comienzo del ciclo escolar”.

Triste experiencia

Junín tiene una triste experiencia en materia de transporte público de pasajeros, con el fracaso de todas las últimas alternativas, luego que desaparecieran las cinco tradicionales líneas que históricamente cubrían las necesidades de los juninenses.

Entre las frustraciones se encuentran las adjudicaciones a MOSA y Microómnibus del Salado, donde todo terminó mal. También se instaló en Junín la concesionaria La Primera, que de madrugada se llevó todas las unidades, lo que generó un enorme revuelo, dejando sin prestaciones a los usuarios.

La situación fue muy confusa lo que provocó que interviniera el Sindicato de Camioneros y la CGT, por cuanto, además, quedaron en la calle 17 trabajadores, y sobre la marcha la Municipalidad tuvo que armar un diagrama de emergencia para cubrir los servicios al Balneario Municipal y Saforcada, que también estaban a cargo de La Primera.

Desde hacía tiempo las prestaciones se venían cumpliendo en forma irregular donde estaban operando últimamente cinco unidades para cubrir los diagramas establecidos.

Funcionarios municipales de esa época, en la gestión del entonces intendente Abel Miguel, indicaron que “no se sabe si el servicio no es rentable o está mal encarado, pero lo cierto es que nos volvemos a encontrar con el mismo problema, que es bastante dramático, porque más allá del perjuicio que les causa a los vecinos, nos hallamos con 17 familias que pierden una fuente de trabajo”.

Otro desafío

Tiempo después, otro empresario del transporte de colectivos intentó cubrir el servicio. Norberto Lafit, a tres meses de haber asumido el desafío con su empresa Agustín Roca de comenzar a prestar el servicio adicional urbano de colectivos en un recorrido que involucra a varios barrios de Junín ubicados en la zona norte, ya había dicho que “estoy aguantando a puro corazón”.

Este emprendimiento incluía recorridos por los barrios Fonavi,

Foetra, Canillitas, Ferroviarios, Fortines, entre otros, pero aseguró que “estamos cortando muy pocos boletos, que apenas nos alcanza para pagar el gasoil y un chofer que me reemplaza algunas horas”.

Se están vendiendo no más de 150 tickets por día, lo que a juicio del empresario, se necesita cortar un 50% más para que el servicio sea rentable.

“Estamos andando los dueños. Es imposible poner otro vehículo más”, afirmó Lafit.

Los problemas del transporte urbano de pasajeros son recurrentes a la luz de los hechos. “Los vecinos piden que quieren tener un servicio de colectivo, pero la mayoría no lo utiliza. Tener en funcionamiento un micro, no sólo implica gasto de combustible, sino repuestos, cubiertas, impuestos, chofer. Hay días que se genera una esperanza porque se cortan más boletos, pero después cae por debajo de la media, lo que nos tira abajo el entusiasmo porque no suben los pasajeros”.

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