Con Serra como candidato, la oposición ya tiene la fórmula

El socialdemócrata es gobernador de San Pablo. Aecio Neves será su número dos.
La socialdemocracia brasileña encontró la fórmula de los sueños para las presidenciales de 2010: José Serra-Aecio Neves. Ambos son gobernadores prestigiosos, el primero de San Pablo y el segundo de Minas Gerais que constituyen los dos mayores distritos electorales de Brasil. El plan de un binomio exclusivo de la socialdemocracia, revelado ayer por la prensa brasileña, tiene sin embargo algunos defectos. Aleja de una eventual alianza al mayor partido del país, el Movimiento Democrático de Brasil (PMDB), y lo empuja de nuevo a los brazos en los que está: los del presidente Lula da Silva.

En ese contexto, es natural que los centristas del PMDB resuciten, en acuerdo con el Partido de los Trabajadores, la enmienda de la re reelección (ver Con un plebiscito...)

Según Kennedy Alencar, uno de los principales columnistas políticos del diario Folha de Sao Paulo, la unión de Serra con Neves fue articulada directamente por el ex presidente Fernando Henrique Cardoso.

Aecio, nieto de Tancredo Neves -presidente electo en 1985 pero quien falleció poco antes de asumir-, no quería ser candidato a vice, pero pesaron en él consejos que le dio Cardoso. Éste le habría dicho hace unos días, en una reunión a solas, que Serra es más popular, según demuestran las encuestas. Y que si salía derrotado frente al PT, Neves abriría las puertas para otros 8 años de mandato comandados, aún sea desde el llano, por Lula da Silva.

Le recordó, además, que no sería inviable que el actual presidente consiga la enmienda constitucional que lo habilita para un tercer mandato. En ese caso, sería imprescindible contar con una fórmula socialdemócrata muy fuerte.

El columnista brasileño anticipó que la unión Serra-Neves será anunciada en agosto. Y dijo también que hasta entonces el PSDB desmentirá la asociación. No demoró 24 horas en llegar la desmentida: ayer el diputado federal Rodrigo de Castro, socialdemócrata de Minas Gerais, dijo que la noticia "no tenía la menor cabida. El gobernador Aécio Neves está muy firme en disputar su candidatura presidencial por el partido".

Lejos de lo que pensaba el propio Lula da Silva, la enfermedad de su candidata, la ministra Dilma Rousseff, aceleró los tiempos políticos. Al punto que enfervorizó a los legisladores socialdemócratas en una maniobra que intenta recrear la crisis política de 2005, cuando Lula perdió a sus principales ministros (José Dirceu y Antonio Palocci). Ahora, pivotean en supuestas irregularidades en la petrolera estatal Petrobras. El viernes lograron conformar una Comisión Parlamentaria que investigará los presuntos deslices financieros y tributarios de la empresa.

Lula reaccionó con enojo. Ayer, desde una de las escalas de su viaje a China, sostuvo: "Esa comisión parlamentaria es invento de quienes no tienen otra cosa que hacer". Se refería a los legisladores opositores que lograron las firmas necesarias entre los senadores para instalar la investigación de la compañía. "Está claro que es una cuestión político-electoral", insistió el presidente brasileño. Con todo, declaró que no lo amedrenta: "Desde el punto de vista práctico no tengo ningún miedo", indicó. Sí lamentó una vez más que las investigaciones sean abiertas en un "momento de oro en el área petrolera". Especialmente porque se discute ahora el nuevo marco regulatorio para esta actividad estratégica. "Justamente, estamos viajando por el mundo en busca de recursos que permitan a Petrobras intensificar la explotación petrolera" en las aguas más profundas de la plataforma continental, dijo.

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