Serían más de 100.000 los muertos por el terremoto

Serían más de 100.000 los muertos por el terremoto
Catástrofe en Haití
El primer ministro de Haití, Jean Max Bellerive, hizo ayer un balance preliminar escalofriante. Por el terremoto del martes, habrían muerto más de 100 mil personas. Se temía, ese día, que el sismo había sido catastrófico. Pero con las líneas de comunicación caídas, salvo los mensajes y fotos por Twitter, no se sabía la dimensión. Aún ayer, el alcance de la tragedia no podía mensurarse. El presidente de Haití, René Préval, dijo luego de Bellerive que era "demasiado pronto" para dar cifras de muertos, pero los estimó al menos entre 30 y 50 mil. Un gendarme argentino falleció en el derrumbe del edificio de las Naciones Unidas (ver página 20).

Haití, el país más pobre de Latinoamérica, sufrió su peor tragedia natural en siglos. Escuelas, hospitales, oficinas públicas y casas quedaron hechas escombros, con quién sabe cuántos cadáveres o sobrevivientes adentro. Todo el mundo empezaba a movilizarse para enviar ayuda humanitaria, de Europa, Asia, Canadá, Latinoamérica y EE. UU., cuyo gobierno movilizó 2.000 marines para ayuda logística. El gobierno haitiano arreglaba ayer la dañada torre de control del aeropuerto para recibirla.

De 3 a 3,5 millones de personas, más de un tercio de la población total, fueron afectadas de un modo u otro por el terremoto de grado 7,3, dijeron tanto Naciones Unidas como la Cruz Roja. John Holmes, subsecretario de la ONU en Asuntos Humanitarios, precisó que Puerto Príncipe, la capital, y sus alrededores, es la zona más afectada; en menor medida también Carrefour, al sur: "Hay necesidad desesperada de material y médicos". Un hospital móvil argentino es el único que funciona en la capital y está desbordado (ver página 21).

Varios países, como Argentina, que colaboran hace años en la gobernabilidad del pequeño país, tuvieron sus propias víctimas. De Latinoamérica, al menos hay 13 muertos, en su gran mayoría de Brasil (país que conduce el mando militar de la Misión de la ONU), y otros 16 empleados del organismo, sin contar varios funcionarios desaparecidos.

Entre los muertos está el arzobispo de la capital, Joseph Serge Miot, y se teme que también el propio jefe de la misión de la ONU (la Minustah), el tunecino Hedi Annabi. Francia -este país dominó varios siglos allí y dio su lengua oficial- ya lo dio por muerto. Entre los hoteles derrumbados o dañados están el Christopher y el Montana; las embajadas de Francia o Taiwán, la catedral, el Palacio Presidencial, la oficina de Rentas y varios más.

El caos y la desolación dominaban ayer la vida de los haitianos. Los testimonios eran escalofriantes. Se describía "gente ensangrentada", que "deambulaba perdida y murmurando el nombre de sus seres queridos", otros que "rezaban y lloraban en las plazas". Puerto Príncipe era un infierno de escombros y cadáveres, situación que el presidente Préval calificó de "inimaginable" en entrevista al diario The Miami Herald. Dijo haber caminado entre cuerpos aplastados y oído los gritos de personas atrapadas en los restos del Parlamento, otro edificio que no resistió el embate del terremoto y sus tres réplicas.

"Camino por encima de cuerpos sin vida. Mucha gente se encuentra debajo de los edificios. El hospital general colapsó. Necesitamos apoyo. Necesitamos ayuda. Necesitamos ingenieros", fue el dramático llamado de la primera dama, Elisabeth Préval, quien se salvó al igual que su esposo del desplome del palacio presidencial.

"Las paredes se vinieron abajo en todos lados. Corrí por mi vida. La gente no hacía más que gritar '¡Jesús, Jesús!'. Fue completamente irreal. Una locura", relató el fotógrafo Ivanoh Demers a la revista canadiense cyberpresse.ca.

"La ciudad es muerte. Una parte de Haití se destruyó", afirmó Haiti Press Network, de los pocos portales que actualizaba información pues las telecomunicaciones colapsaron.

Todos los hospitales estaban abarrotados con gente, pero en algunos no había médicos. "La noche del martes fue sin duda la más larga para los haitianos golpeados por un terrible terremoto que ha dejado enormes cantidades de víctimas e importantes daños", señaló el sitio web.

El Banco Mundial calculó que la tragedia causará la pérdida de un PBI ya escuálido: 15%.

El sitio web de Radio Metropole señaló: "Los haitianos apilan cadáveres en calles devastadas y otros buscan sobrevivientes y muertos entre ruinas". Un camarógrafo de AP vio un hospital derrumbado donde la gente gritaba y pedía ayuda en Petionville. Allí residen diplomáticos y familias ricas, así como personas pobres, gran mayoría del pueblo haitiano.

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