Sería un bólido el fenómeno celeste

Los astrónomos atribuyen la estela circular observada en siete provincias a la caída de un meteoroide que se desintegró
MENDOZA.- El objeto que con sus destellos brillantes asombró anteayer a cientos de personas en siete provincias habría sido un bólido o meteoroide del tamaño de un microondas que se desplazaba a una velocidad cien veces mayor que la de un avión supersónico.

Así lo afirmaron ayer científicos y especialistas consultados por LA NACION, quienes aclararon que el objeto, por el proceso de fricción, estalló al atravesar la atmósfera terrestre y se fragmentó en miles de partículas que serían difíciles de localizar en una superficie de dispersión estimada en cerca de 300.000 kilómetros cuadrados.

Los especialistas aclararon que la caída de bólidos es un fenómeno habitual que comienza cuando las rocas que circulan libremente por el sistema solar son atraídas por los campos gravitatorios de la Tierra y luego se desintegran o, como en el caso de meteoritos, caen en la superficie.

Patrullas de gendarmes recorrieron ayer campos de los parajes Cochicó, El Nevado y Punta del Agua en el sur de General Alvear, en Mendoza, pero no encontraron rastros materiales del bólido, cuya composición química sería de hierro y níquel, según explicó el astrónomo Roberto Venero, del Observatorio Astronómico de La Plata.

Lo ocurrido no tiene hasta ahora otro respaldo científico que la interpretación de los testimonios de quienes describieron una estela luminosa observada en el cielo el domingo último alrededor de las 19.

Fuentes de las torres de control de los aeropuertos de Malargüe y San Rafael informaron que no se detectó la presencia de ningún objeto extraño. En el radar del aeropuerto de Mendoza tampoco se advirtió, debido a que no está diseñado para monitorear objetos del tamaño del bólido.

Minutos después del hecho hubo tal confusión sobre el origen del fenómeno que la policía debió consultar con el aeroclub de General Alvear y con el aeropuerto de San Rafael antes de descartar la posibilidad de un vuelo en emergencia.

En la hipótesis de que fuera de tamaño más o menos esférico, se estima que habría tenido un diámetro no mayor de un metro y medio y, debido a que se desplazaba a una velocidad estimada de 30 kilómetros por segundo, la fricción y el ángulo de entrada hicieron que se incendiara y estallara.

General Alvear, Malargüe (Mendoza), General Pico, Santa Isabel (La Pampa) y Cipolletti (Río Negro) son las localidades donde hubo mayores testimonios de personas que vieron el desplazamiento de un objeto con luces amarillas, anaranjadas y azuladas, e incluso hubo quienes oyeron una sucesión de estallidos de gran potencia. Estos sucesos ocurrieron en unos pocos segundos, pero en el cielo perduró más tiempo una estela blanca azulada más voluminosa que la que dejan los aviones. También fue visto en Neuquén, San Luis y hasta en el oeste de Córdoba y de la provincia de Buenos Aires.

Dos investigadores en astronomía del Conicet coincidieron en señalar que son muy remotas las posibilidades de encontrar rastros del bólido en el campo. Tanto el científico norteamericano radicado en Mendoza Richard Branham como la doctora Beatriz García, investigadora del Observatorio de Rayos Cósmicos Pierre Auger, señalaron la esterilidad de buscar restos, ya que seguramente el objeto "se desintegró en millones de fragmentos milimétricos".

Según testimonios recogidos por el coordinador del planetario de Malargüe, Andrés Risi, la trayectoria fue Noreste-Sudoeste y el estallido se produjo a una gran altura porque pudo ser visto a cientos de kilómetros a la redonda. "En noches claras es frecuente ver estrellas fugaces, que pueden ser bólidos, pero lo que no es común es observarlo de día como sucedió esta vez", agregó.

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