Sergio Bergman y la importancia de valorizar la política cívica

En el marco de una disertación sobre "Argentina, del paraíso perdido a la tierra prometida. De habitantes a ciudadanos", el rabino se refirió a la trascendencia de participar y comprometerse como ciudadanos en el futuro del país. Previo a la charla en público, el religioso dialogó sobre este tema con LA OPINION y Canal 4.
El rabino Sergio Bergman arribó este jueves a nuestra ciudad invitado por el Colegio San Pablo y el padre Miguel Nadur para brindar una disertación sobre "Argentina, del paraíso perdido a la tierra prometida. De habitantes a ciudadanos", la cual, como informábamos oportunamente, recibió una gran respuesta de la gente.

Previo a la charla, el religioso fue recibido, junto con autoridades del San Pablo, el padre Nadur y el intendente municipal, en la sala del directorio de LA OPINION, donde dialogó con el Diario y Canal 4.

En primera instancia, Bergman agradeció la posibilidad de poder estar en la ciudad: "Esto me permite entrar en contacto con la población de Pergamino en una recorrida por la diversidad federal de nuestro país, que a pesar de ser administrado como unitario y feudal, tiene una gran riqueza geográfica y cultural. Posibilita interactuar unos con otros y reestablecer esa fraternidad cívica que nos va a asegurar, en el pleno ejercicio de la ley de la república, que no perdamos la libertad y logremos la equidad que aún está pendiente. Estas son conversaciones de una Argentina ciudadana que intenta convocar a los habitantes a que se hagan ciudadanos por elección, pero no por elección cada dos años o 15 minutos al votar, sino por participar e involucrarnos todos los días".

Política cívica

Ante la consulta de los medios presentes, el religioso se refirió a la importancia de participar y comprometerse como ciudadanos en la política. "Es muy importante reafirmar la política cívica en esta instancia como una acción noble, cultural, universal, de todos los hombres que entendemos que si no nos involucramos en el mundo de lo real, más allá de quienes tenemos compromisos espirituales, no vamos a transformar los temas pendientes que hacen, que lo que está comprometido en la Constitución Nacional, se instituya en las acciones de todos los días. En tal sentido la política tiene que ser reivindicada y sobre todo con una nueva generación que es a la que apelamos y planteamos que no sean como nosotros sino que sean mejores porque a nosotros la historia dolorosa de Argentina nos enseñó a que tengamos cuidado y a no meternos y hoy en día tenemos que explicar con el ejemplo que no hay nada más peligroso para el país que viene que no meterse y no comprometerse.

"A pesar de estar viviendo un período de crisis e incertidumbre, estos tiempos brindan la posibilidad de participar y comprometerse.

"En la Argentina de hoy existe un nivel de deterioro de la calidad institucional donde algunas personas, de manera obsecuente y como clientes de este sistema, dicen que está todo bien y que estamos distribuyendo y creciendo, mientras otros tenemos un pensamiento crítico, que no nos asumimos como opositores, sino como independientes y críticos de ver que la oportunidad de crecimiento no la hemos aprovechado y que estamos sin los tres poderes independientes que plantea la Constitución, por lo tanto los tenemos que reestablecer. Antes de discutir sobre candidatos y partidos políticos debemos reestablecer un sistema republicano pleno, ya que a 25 años de consolidar la democracia aún tenemos pendiente la república".

-¿Con este estilo de gobierno que estamos transitando está en riesgo la república?

-Tenemos una república formal que no es funcional, porque hay un ejecutivo hegemónico de una persona, que además no es la que votamos sino que es el esposo, que dispone discrecionalmente del manejo de todo un país. El Poder Legislativo no puede legislar porque tiene que firmar lo que le indican y el Poder Judicial no es independiente porque está controlado por la policía política de los jueces que es el Consejo de la Magistratura. Podemos hablar de república porque realmente las instituciones están, pero quienes vivimos el país desde las consecuencias y vemos lo que sucede a diario, bien sabemos que esa república formal no es funcional y por lo tanto este sistema hegemónico requiere una revisión, no en término de sus actores, sino de los omisores. Tenemos un problema que es la evasión cívica: permitimos todo con una pasividad alarmante, esperando que alguien nos haga el país que no pudimos hacer entre todos.

-¿Cuánto influye la fe dentro de esta política?

-La Constitución Nacional nos da la libertad de conciencia de que cada uno tenga la posibilidad de creer en lo que quiera. Los hombres de fe nos debemos a no mezclar lo celestial con lo terrenal, porque la fe es una dimensión de la conciencia. En tal sentido, lo que planteamos es más bien la dimensión espiritual, que son los valores del ser humano, cualquiera sea su concepción, sin doctrinas y sin dogmas, pero sí con los compromisos de que los valores son para todos los hombres y mujeres de buena voluntad. Quienes creemos en Dios como padre, sabemos que todos somos sus hijos por igual y lo que nos falta es vivir definitivamente como hermanos.

Autodefinición

Para finalizar, a pedido de los medios presentes, Bergman hizo una autodefinición de su persona: "Tengo el privilegio de ser rabino. Rabino es un maestro en la tradición espiritual, que trata de guiar a quienes tienen el desafío de no decir sino hacer, de tener una praxis en la espiritualidad más allá de cualquier otra religión. Mi privilegio es ser rabino no sólo de la comunidad judía sino de la sociedad argentina, para sumarme con hombres y mujeres de buena voluntad y, en mi vocación de ser vocero del sentido común, reclutar habitantes para que se despierten de la larga siesta y empiecen a actuar protagónicamente como ciudadanos para cambiar un país que sigue siendo para todos la tierra prometida".

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