La Serenísima pide más plazo para pagar su deuda financiera

Lanzó una oferta para postergar por cuatro años, en promedio, el pago de un pasivo de US$ 208 millones.
Luego de haber desechado la posibilidad de vender Mastellone Hnos., la empresa láctea dueña de la marca La Serenísima, su creador y líder, Pascual Mastellone, decidió avanzar en una propuesta para reestructurar la deuda financiera de la compañía (US$ 208 millones exigibles en un máximo de dos años) en busca de obtener un alivio en su cargado calendario de pagos de corto plazo. El objetivo: pasar sin mayores contratiempos un escenario de negocios complejo por al menos los próximos dos años.

La novedad se hizo pública ayer, cuando la compañía comunicó a la Bolsa porteña los términos de la oferta que elevó a quienes habían invertido en papeles de deuda de Mastellone Hnos. (US$ 167 millones) y a los bancos internacionales que le habían confiado hace algunos años un préstamo sindicado por US$ 40,8 millones.

El común denominador es que la empresa no pide quita de capital y ni un cambio sustancial en las condiciones financieras oportunamente pactadas, pero sí una extensión promedio de hasta cuatro años en los plazos efectivos de pago de manera de "adecuar los vencimientos de nuestra deuda a las posibilidades reales de pago que tenemos", explicó a LA NACION su vocero, Ernesto Arenaza.

A los tenedores de las obligaciones negociables (ON) que vencen íntegramente en 2012 les ofrece un nuevo bono por cancelarse en 2018, pero que comenzará a reintegrar capital en cuotas semestrales y crecientes desde 2013.

Con la premisa de lograr el mayor grado de adhesión posible al nuevo bono, la compañía acordó con su agente financiero para la transacción, Merrill Lynch, ofrecer a los que acepten el canje un pago en efectivo ("endulzante" en la jerga financiera) de US$ 11 millones. Además, se les reconocerán los intereses (unos US$ 7 millones) que deben percibir a fines de este mes por la ON que Mastellone quiere retirar del mercado, dado que, aunque formalmente el canje estará abierto hasta la medianoche del 8 de enero, por la feria judicial argentina su efectivización real se hará en febrero. A los bancos acreedores (Bank of America y el español Santander, entre otros) también les pide aplazar de 2011 a 2015 la cancelación total del préstamo recibido.

En ambos casos, ofrece pagar una tasa de interés Libo (la interbancaria londinense) más hasta 2,5 puntos porcentuales, pero con un techo explícito del 6% anual.

Tras haber vendido su división de postres y yogures (la de mayor valor agregado) al grupo francés Danone, el principal negocio de La Serenísima quedó centrado en el procesamiento y la comercialización de productos lácteos básicos en el mercado interno.

Por ese motivo, en los últimos años, quedó atrapada en los acuerdos de precios que impulsa el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, para tratar de atemperar la inflación.

Este año, el funcionario autorizó aumentos superiores al 8 por ciento en los productos lácteos que no están incluidos en el índice de precios al consumidor (IPC), como leches especiales y yogures. Pero para los que están dentro del IPC (leche fluida, queso cuartirolo y manteca), la pauta no se movió del 8 por ciento.

Precios internacionales

Pese a todo, 2009 resultó ser un buen año para la compañía que, a septiembre, había acumulado utilidades por $ 12,8 millones, resultado que contrasta con la pérdida de $ 267 millones del balance 2008.

Pero en el horizonte aparecen nubarrones para la empresa láctea. El precio internacional de la leche en polvo pasó de 1800 dólares la tonelada el año pasado a los actuales US$ 3100, aunque ya hay operaciones pactadas para el futuro a US$ 3500, lo cual obliga a La Serenísima a competir en condiciones menos ventajosas para abastecerse de la materia prima en el mercado local (la leche producida por los tamberos) con las firmas lácteas dedicadas a la exportación y, por lo mismo, con más espacio para convalidar precios más altos de la materia prima.

En los últimos tres años, La Serenísima pagó por el litro de leche en tambo entre 75 y 80 centavos y ahora, con el ajuste de precios, les abona a los tamberos entre $ 1 y $ 1,10. Pero la industria láctea espera que la semana próxima Moreno renueve el acuerdo de precios y autorice una escala con nuevos aumentos.

"Tomando en cuenta el desarrollo esperado del mercado es que necesitamos aliviar las cargas financieras", aclararon desde la compañía. Si todo sale bien, la próxima etapa del plan de Mastellone es avanzar en la profesionalización del management.

US$ 167

Millones en manos de bonistas

* Tienen un título que vence a fines de 2012; les ofrecen cambiarlo por otro que terminaría de pagar en 2018.

US$ 40,8

Millones de deuda con bancos

* En las condiciones actuales, Mastellone Hnos. debería terminar de cancelarla en 2011, pero busca estirar el pago final hasta 2015.

US$ 11

Millones ofrecidos en efectivo

* Es el pago que hace las veces de "endulzante" para que los bonistas acepten esperar más para cobrar.

$ 12,8

Millones ganados

* Fue lo que obtuvo la empresa por sus negocios, según los balances al cierre del tercer trimestre del año en curso. La previsión para el año próximo es menor.

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