"Seré más dialoguista que nunca"

"Seré más dialoguista que nunca"
Scioli bajó el tono de sus denuncias; hizo autocrítica por su pasado menemista y sigue sin decir si asumirá
MAR DEL PLATA.- El avión empezó a temblar entre las nubes justo cuando Daniel Scioli se refirió a los ataques ruralistas. "¡Epa!", se asustó Eduardo Camaño, ministro de gobierno bonaerense. El gobernador se acomodó en la butaca. El ministro de Asuntos Agrarios, Emilio Monzó, y el director del Banco Provincia Gustavo Marangoni miraban en silencio. "¡Mirá si nos derriban el avión en serio!", dijo Scioli. Todos se rieron sin demasiadas ganas.

Cuando la turbulencia terminó, Scioli siguió como si nada. Había convertido en una humorada su frase flamígera del día anterior, cuando había dicho que iban a tener que "derribar el avión" o "pegarle un tiro" para impedir que viaje al interior después de los huevazos en Lobería.

En otra tarde maratónica de gira proselitista, dispuesto a mostrar que puede recorrer la provincia, ayer el gobernador invitó a LA NACION al vuelo que lo trajo hasta aquí. En el camino mantuvo sus quejas contra "los grupos violentos", pero prefirió bajarle el tono a las denuncias, anunció que volverá a Lobería el miércoles y pidió "moderación" en la campaña.

Se sintió incómodo cuando tuvo que hablar de su candidatura. Apeló a una esquiva indefinición para explicar el documento de los apoderados del PJ. "Eventual es eventual", dijo. Y se puso serio, al borde del enojo, cuando habló de su pasado menemista. "Lo enfrenté en 2003. Me di cuenta de que era necesario un cambio."

-¿De Narváez y la Sociedad Rural fomentan la violencia?

-Prefiero mirar adelante. Que cada uno asuma su responsabilidad.

-¿Cree que hubo motivaciones políticas en Lobería?

-En una radio dijeron específicamente que había sido la Sociedad Rural. Biolcatti después dijo que no tenían nada que ver. No sé, hay contradicciones. Pero lo importante es que los que agreden son rechazados por la sociedad. Primero intimidan, después ponen globos negros identificados con un sector político. Nosotros seguimos. Y no se dan por vencidos y salen a romper todo.

-¿Decir que le van tener que "pegar un tiro en la cabeza" no es fomentar la violencia?

-No. Es dar un mensaje. Decir que la violencia no me va a parar.

-Si puede recorrer la provincia, ¿por qué reforzó tanto la seguridad?

-No puedo permitir que estos grupos se metan a agredir. Como, por ejemplo, lo querían hacer el otro día en Tandil, con armas blancas. Quieren generar temor. Esto no es personal. Mi temor es por las madres, los chicos, los docentes, los jubilados que van a los actos.

-Y relaciona los episodios con la campaña?

-No puedo generalizar. Yo me hice eco de lo que dijo el intendente de Lobería. De que los agresores eran fiscales de Unión Pro. La responsabilidad de los que conducen los partidos es llamar a la reflexión y a la moderación a sus seguidores. Y que quieren imponer sus reclamos en forma violentísima, poniendo en riesgo la integridad de otras personas.

-¿Cree que creció el rechazo al Gobierno en el interior?

-Al contrario. Hay un vuelco en el interior que se verá en las urnas. Y algunos se entran a desesperar.

-¿Quiénes?

-No les voy a poner nombre y apellido. Son los que creyeron que nos íbamos a concentrar en el conurbano. Yo voy a ir hasta el último rincón de la provincia. El miércoles voy a volver a Lobería, a hacer gestiones por una fábrica oleaginosa. Estoy dispuesto a hablar con los que me agredieron, si ellos quieren. No tengo ningún rencor. Y voy a ser más dialoguista que nunca.

-¿Los problemas se profundizaron desde que es candidato?

-La mecánica ya existía. Yo lo que hice fue ponerme al frente de lo que está en marcha. Muchos pensaron que los intendentes no se iban a comprometer. Hoy son más de 45.

-¿Comprometerse significa asumir?

-Significa comprometerse.

-¿Y asumir?

-Leé el dictamen del fiscal y la última solicitada del Frente Justicialista para la Victoria.

-Los apoderados del PJ hablan de que "eventualmente" asumirá. ¿Cómo definiría eventual?

-Eventual es eventual.

-¿No cree que es importante para los bonaerenses saber qué va a pasar con su gobernador?

-No hay una sola persona que me lo pregunte. Yo quiero instalar la agenda cotidiana. Preguntale a la gente qué le preocupa. Saben de mi sentido de la responsabilidad. Saben qué voy a hacer.

-¿Si asume como diputado quién va a gobernar la provincia?

-¿Te preocupa mucho a vos? A la gente eso no le importa.

-¿A la gente no le importa quién va a gobernar la provincia?

-¡Como que no! Le importa Pero es una falta de respeto al electorado. Cada cosa a su tiempo. Después de las elecciones se tomará la decisión que consideremos más conveniente para el desarrollo de la provincia.

-¿Coincide con Kirchner en que hay dos modelos en pugna?

-Hay un modelo de un Estado presente. Y otro que nos deja librados al mercado. Uno que nos sacó de la crisis. Otro que nos metió.

-Kirchner lo llama "neoliberalismo de los 90", que comandó Menem, su padrino político.

-El me impulsó en 1998. Fui diputado nacional.

-¿Recuerda qué decía usted en diciembre de 2001?

-Había sido reelecto como diputado. Siempre serví al país.

-En aquel momento pedía la dolarización de la economía?

-Nunca pedí la dolarización.

-"Hay que dolarizar rápidamente la economía", dijo el 6 de diciembre de 2001.

-No sé el contexto. En ese momento estábamos preocupados por la escalada financiera en el país.

-Kirchner denosta un modelo del cuál usted formó parte.

-Kirchner habla hacia el futuro.

-Pero recuerda el pasado.

-Recuerda los errores del pasado para no volver a repetirlos. Todos lo hacen. Yo también.

-¿Usted se equivocó?

-La convertibilidad hizo perder competitividad. Y cuando el país se empezó a endeudar sabíamos que iba a haber una implosión. Pero gobernaba la Alianza, ¿qué culpa tenía Menem?

-Menem creó el modelo en favor del mercado?

-La Argentina perdió competitividad. Luego se encauzó. Y por eso me comprometí en 2003. Y fui vicepresidente de Kirchner. Enfrentando a Menem. Porque me di cuenta de que era necesario un cambio.

Randazzo acusó a De Narváez y a la Rural

* Mientras Daniel Scioli intentó bajar el tono de la campaña, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, les respondió anoche con dureza a Francisco de Narvaez y al sector rural. "De Narváez y las patronales rurales no se pueden hacer los distraídos porque son ellos los que promueven los escraches y los actos de violencia contra los candidatos oficialistas", dijo Randazzo. Y añadió: "Disfrazados de productores agropecuarios, dirigentes y militantes de Unión Pro, promueven los escarches y las agresiones; nosotros conocemos estas provocaciones a la cuales nunca vamos a responder".

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