Los 570 no serán tales

Por la sequía y porque el productor no venderá soja al menos hasta junio, Córdoba recibirá menos fondos. Por Laura González.
En la reunión de gabinete provincial, ayer en Río Cuarto, se iba a repasar el destino de los fondos que recibiría Córdoba cuando se coparticipe el 30 por ciento de las retenciones a la soja. Que 50 millones por menos impuestos al campo, que 50 para los consorcios camineros, que 100 para la línea de alta tensión, que 200 para los gasoductos...

Pero un ministro quebró rápido la ristra de hipótesis: "No tendremos ni 570 ni 500 millones de pesos", dijo. El propio gobernador es un convencido de que los productores no van a vender la soja (ni la del año pasado ni la de la campaña actual) por lo menos hasta el 28 de junio. Y aunque en Córdoba la sequía se haya hecho sentir poco (se espera una cosecha similar a la anterior, ver 7A), las toneladas del "yuyo" caerían 20 por ciento en el país. Si la campaña redondea entre 37 y 39 millones de toneladas, el país tendría 3.500 millones de dólares menos.

Conclusión: habrá menos plata que la esperada y empezará a llegar recién dentro de tres meses. Los 500 millones podrían ser 400 millones. Córdoba terminará "importando" los efectos de la sequía y el eterno enojo del campo, que por no vender no le dará al Estado ni le dará a la sociedad, lo que agudizará aún más el parate en el interior.

La recaudación de Ingresos Brutos subió 29 por ciento entre enero y febrero de este año respecto del bimestre pasado. Marzo seguiría la misma tendencia, pero se explica por el impuestazo de agosto de 2008 y que se morigeró a partir de enero. En cuatro meses, este hándicap pasará a ser un recuerdo y se desnudará por completo la falta de movimiento en concesionarias, shoppings y supermercados, los principales contribuyentes de la Provincia.

Schiaretti sostiene la tesis de que la crisis internacional acá todavía no llegó y que el conflicto con el campo acapara todas las miradas. "No cayó el telón", dicen que dijo.

Un partícipe del encuentro en Río Cuarto calificó de "lógico" el reclamo del comercio, las Pyme y la industria que pechan para entrar en la cola de la baja de impuestos. Pero contraatacó diciendo que ninguno saca de su bolsillo para pagar el impuesto, sino que lo traslada enterito al consumidor.

"El campo no puede", dicen en el gabinete. Pero la realidad suprema es la de los números: la plata no alcanza para todos. Y, puesto a elegir, el 75 por ciento de los votos de Schiaretti está en el interior.

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