Será el corazón judicial de la ciudad El Municipio dona el corralón para que la Corte concentre a la Justicia

En el corralón municipal se instalará la Justicia y el Ministerio Público. En la actual sede se instalarán plazas geriátricas. El Municipio se quedará con el edificio del Tribunal del Trabajo. Hoy entra el proyecto de ordenanza en el Concejo Deliberante para autorizar al Ejecutivo a donar el terreno a la Corte.
Hoy entrará en el Concejo Deliberante el proyecto de ordenanza: el Ejecutivo busca que se lo autorice a donar el edificio del Corralón Municipal a la Suprema Corte bonaerense para la concentración de la Justicia y del Ministerio Público en un espacio céntrico de la ciudad. Sería la decisión política definitiva sobre esa media manzana con cuyo destino se especula desde hace años. A la vez, en otra definición de trascendencia, se destinará el inmueble del ex Hogar Sarciat -hoy sede judicial- al resguardo de la ancianidad. El Municipio, además, se quedará con la actual sede del Tribunal del Trabajo.

Ayer al mediodía terminaron de limar los últimos detalles del expediente que hoy ingresará al ámbito parlamentario. El Intendente Municipal lo confirmó a EL POPULAR por la tarde. "Acordamos con la Corte una donación de la tierra del Corralón Municipal" en el que "siempre quisimos evitar que se desarrollaran proyectos inmobiliarios pensando en que podía formar parte de la infraestructura cívica de la ciudad".

Hace un tiempo "empezamos una conversación con la Suprema Corte" con la intención de "transformar el lugar en el futuro en una sede judicial nuestra". La idea es "hacer confluir todos los juzgados y las dependencias en un lugar céntrico de la ciudad. Es una decisión. O lo hacemos en uno de los últimos espacios que quedan o nos resignamos a tener la Justicia lejos".

Ahora "llegamos a un avance" por eso "impulsamos una ordenanza para que se autorice a concretar la donación" y luego "la Corte se comprometa a instalar las sedes judiciales allí. En el lugar hay posibilidad de crecimiento futuro". Una vez aprobado el proyecto, llegará la celebración de un convenio con la Provincia. Lo que vendrá detrás será "cerrar la negociación con la Procuración para que el edificio sea compartido con el Ministerio Público y puedan funcionar allí las fiscalías".

Como compensación a la "importante inversión", el Municipio recibiría el edificio de Coronel Suárez entre Alsina y Vicente López donde actualmente funciona el Ministerio de Trabajo.

José Eseverri calculó que "la Justicia necesita unos 6.000 metros cuadrados y luego otros 2.000 para las fiscalías". Ese espacio se calcula a partir de la previsión judicial de aquí al 2020: para esa época, definió Eseverri, "Olavarría deberá tener tres juzgados civiles, uno de Familia, dos de Garantías, el Correccional, un Tribunal del Trabajo, un Juzgado de Garantías del Joven y después otros espacios para dependencias de la Corte".

Hoy el corralón municipal ocupa media manzana y 3.750 metros cuadrados. Se lo utiliza para trasladar algunos vehículos secuestrados pero, fundamentalmente, para guardar camionetas municipales.

El Intendente aclaró que no se trata de un proyecto "que se concretará de un día para el otro ni mucho menos" pero "sí logramos que entrara en la Secretaría de Planificación de la Corte y ya está autorizado para entrar en el presupuesto a partir del 2009". Para Olavarría "es una planificación urbanística muy importante".

El cambio implica otros enroques de similar importancia: si el edificio de Fal entre Moreno y Lamadrid deja de funcionar como sede judicial deberá tener otro destino. José Eseverri fue claro: "vamos a avanzar en un crecimiento de futuros espacios para gente de la tercera edad porque lo que hay no alcanza". Justamente, la otra cara de la media manzana judicial es el Hogar de Ancianos y el de Señoras. La idea del Intendente redondea los reclamos ya añejos de un geriátrico municipal o de una alternativa que sea posible negociar con el PAMI para la contención de una ancianidad tantas veces en desamparo. "Nos están faltando en la ciudad plazas geriátricas", definió.

Helios Eseverri se negó sistemáticamente a la posibilidad de un hogar municipal y PAMI terminó con todos los contratos con geriátricos en un traumático desalojo de los edificios de lo que fueron el Modelo y Modelo II.

Luego surgió la idea de instalar casas para abuelos en Colonia San Miguel, iniciativa que tampoco se concretó. La idea de unificar la atención de la ancianidad en esa manzana es, también, una alternativa impensada.

Las opciones del corralón

"Antes de que venga un hipermercado a instalarse", consideró José Eseverri, "hay que pensar en la infraestructura cívica". Pero ya antes se había pensado en muy diversas opciones para el corralón municipal.

Algunas de ellas: en octubre de 2004 hubo una propuesta para instalar allí un geriátrico municipal. En abril de 2005 surgió una alternativa que se extendió durante meses y luego languideció: el entonces intendente Helios Eseverri había pensado en concentrar a la policía en el corralón. Ahora su hijo piensa en la Justicia.

En abril de 2006 Eseverri anuncia que "durante el transcurso del año haremos un concurso para darle destino urbanístico al Corralón Municipal, ubicado en calles Bolívar y 25 de Mayo. Creemos que es buen momento para ofrecer a los muchos constructores que han cambiado la imagen de nuestra ciudad, la oportunidad de desarrollar proyectos de inversión en viviendas y áreas complementarias de dimensiones y estilos extraordinarios. De concretarse, serán obras de gran impacto y beneficio para el microcentro de la ciudad y para sus habitantes".

El 30 de octubre de ese mismo año el Intendente dijo que fue desestimada la construcción de torres en el espacio que ocupa el corralón, por cuestiones de costos.

Después se habló poco de ese lugar que hace décadas contenía a la sirena que convocaba a los bomberos y generaba pánico en la infancia de los alrededores.

Hasta ahora, que el corralón siente que se puede hacer justicia.

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