Será más caro veranear en Brasil por la fortaleza del real

La fuerte apreciación del real respecto del dólar, que en lo que va del año alcanza el 36%, complicarán los planes de los argentinos que suelen visitar las playas brasileñas.
A pesar de que la inflación aquí (15%, según estimaciones privadas) es mucho mayor a la de la tierra de Lula (4,5%), con el peso planchado y el real trepando, los bolsillos argentinos se verán tentados de optar por la costa atlántica nacional.

El rally que viene experimentando la moneda brasileña frente aldólar –que ayer se interrumpió con una leve caída de 0,4% que hizo que cerrara a 1,7074 reales por dólar–, "tendrá un fuerte efecto en el turismo argentino, encareciendo mucho las vacaciones en Brasil", consideró Mauricio Claverí de abeceb.com en diálogo con PERFIL.

"Seguramente mucha gente deberá optar por otro destino", concluyó.

En sintonía, opinó Pablo Lavigne de Datarisk, para quien el efecto será "menos argentinos en Brasil" y/o más gasoleros "en terminos de dolares".

En 2008, 1.017.675 argentinos visitaron Brasil y la expectativa brasileña era replicar este resultado este año, según fuentes de la embajada de Brasil en Buenos Aires. Mirando el medio vaso lleno, Mario Sotuyo, de Economía & Regiones, destacó que "la actividad turística argentina se vuelve relativamente más barata que la brasileña, lo que podría generar una entrada adicional de divisas" aquí.

El fortalecimiento del real, respecto del dólar y el peso, se debe a que el régimen cambiario del país vecino es más flexible que el argentino, y, por eso, el tsunami de divisas estadounidenses que llegan al BRIC latinoamericano, provenientes de inversores del mundo, se traduce en un exceso de demanda de reales que aprecia el tipo de cambio del gigante del Mercosur.

Un año atrás, el panorama era el opuesto: la salida de capitales provocaba una fuerte depreciación del real y los industriales argentinos ponían el grito en el cielo por temor a una avalancha de productos del país vecino, lo que llevó a la ministra Giorgi a aplicar licencias no automáticas por doquier.

Lejos de haber concluido y a pesar de las medidas del Banco Central de Brasil, el rally del real seguiría en lo que resta de 2009. Las expectativas de mercado para fin de año se ubican en 1,77 reales por dólar. Y, si bien para 2010 se espera una muy leve tendencia devaluatoria, el valor se mantendría relativamente estable.

Sin embargo, según Claverí, el impacto en el comercio bilateral no será significativo. "Lo que determina el intercambio bilateral es el ciclo económico de ambos países y no el tipo de cambio.

Además, la competitividad entre Argentina y Brasil está signada por diferencias profundas de productividad y escala entre ambas industrias, y no por la paridad nominal", explicó.

Un real fuerte significará también que los empresarios del país vecino puedan comprar a precio de ganga las compañía argentinas, como sucedió luego de la devaluación de 2002. No obstante, para Claverí, entonces, "la razón principal de la compra de empresas argentinas era la confianza en la recuperación del mercado argentino, que se redujo en los últimos dos años".

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