La sequía, el volcán Chaitén y las heladas profundizan la crisis del campo chubutense

“El escenario cuesta imaginárselo peor” dice Federico Pichl, presidente de la Sociedad Rural de Comodoro Rivadavia. Una Ley de Emergencia Agropecuaria busca atenuar la crítica situación del agro provincial. El número de cabezas ovinas cayó en 800.000 respecto a 2007. A la vez, de 10 dólares, el precio de la lana descendió a 5 dólares.
El campo vive en Chubut un momento de crisis. La sequía, que afectó a la provincia, las cenizas del Chaitén –el volcán chileno que estuvo en erupción varias semanas desde el 2 de mayo- y las heladas tempranas acabaron con miles de cabezas ovinas. El conflicto entre los exportadores de granos de la Pampa Húmeda con el Gobierno nacional retrasó las acciones tendientes a atenuar la situación crítica campestre, que recién durante la semana pasada se resolvió en el Congreso una Ley de Emergencia Agropecuaria.

Las retenciones a las exportaciones de granos fue el punto que paralizó la producción en el agro por más de 100 días. Pero en Chubut también están retenciones a las lanas, el principal producto de venta al exterior.

El 94 por ciento de la lana chubutense y santacruceña se destina a los mercados extranjeros, explicaron dirigentes de la Sociedad Rural de Comodoro Rivadavia.

“El problema después de la sequía, de la nevada, de la caída de los precios, no viene la desaparición de la oveja, lo que va a venir es la desaparición de cientos de pequeños y medianos productores. Lo que va a venir es un proceso de concentración de la tierra”, se lamentó ante Diario Patagónico Federico Pichl, presidente de la Sociedad Rural de Comodoro Rivadavia.

El miércoles 15 de octubre la Federación de Sociedades Rurales, que reúne a las siete Sociedades Rurales de Chubut, mantuvo una reunión con el ministro de Agricultura y Ganadería de la provincia Leonardo Aquilanti. Allí se expusieron las condiciones desfavorables por las que atraviesa el campo en la región.

La idea fue unificar los reclamos a escala regional. Aquilanti reconoció en esa reunión: “Se está hablando también de llevar el reclamo de la sequía a nivel regional, juntarnos con las provincias de Santa Cruz y Río Negro que están pasando una situación parecida a la nuestra. Con un reclamo regional tendríamos un poquito más de peso”, consideró.

REALIDAD LANERA

El sur de Buenos Aires, Santa Cruz y Chubut concentran el 66 por ciento de la producción lanera del país, de acuerdo a los informes de la Federación Lanera Argentina (FLA). La entidad calculó que la zafra de lana en 2008 fue un 7 por ciento menor que en 2007, unas 60 millones de toneladas.

La FLA estima que el 62 por ciento de lo que se produce es lana fina, el 35 por ciento corresponde a lana mediana y el 3 por ciento restante son lanas gruesas. A nivel nacional, el 66 por ciento del “commodity” se destina a los mercados internacionales y el otro 34 por ciento abastece al mercado interno.

Los principales mercados internacionales, siguiendo con datos aportados por la FLA, son China, Alemania e Italia (que se explica con las importantes hectáreas con las que cuenta la firma Benetton), países que concentran el 62 por ciento de las exportaciones laneras de la Argentina. Se trataron de 231 millones de dólares los generados en la última zafra.

Otro dato desalentador es que el stock ovino chubutense se redujo en 800 mil animales como consecuencia de los fenómenos naturales de este 2008. Si el año pasado había 4 millones y medio de cabezas, este años se habla de menos de 3 millones 700 mil.

Un estudio del Area de Economía Agropecuaria, dependiente del Ministerio de Agricultura y Ganadería de Chubut, indicó que una explotación de 4 mil animales tiene rentabilidad negativa. El nivel de equilibrio estaría dado solo para aquellos productores que tengan más de 8 mil cabezas ovinas.

La Sociedad Rural de Comodoro Rivadavia estima que de los 3.800 productores ovinos del Chubut, el 72 por ciento posee menos de 2.500 cabezas. Tan solo 96 establecimientos superarían los 8 mil animales requeridos para obtener rentabilidad.

“El grueso del universo de productores la está pasando realmente muy mal”, reconoció Pichl. “El escenario cuesta imaginárselo peor”, agregó el empresario ruralista.

PENAS OVINAS

El Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (RENATRE) estima que en Chubut hay 9.500 empleados registrados en el sector campestre. Si bien la cifra es significativa, el gremio hace la salvedad de que una porción de esos puestos laborales son temporarios. Es decir, sólo se emplean en la temporada como es el caso de la cereza.

Aún en ese caso, el presidente de la Sociedad Rural Federico Pichl advirtió: “La crisis tiene una gravedad tal que yo no sé si estos empleos se pueden mantener. Estos empleos se generan con una facturación muy inferior a la pesca, al petróleo o a la minería”.

Además, la Sociedad Rural considera que la crisis campestre podría traer aparejado un proceso de concentración de la propiedad de las tierras, porque muchos de los productores tendrán que salir a rematar sus propiedades debido que la rentabilidad es negativa.

En este contexto, el Gobierno de Chubut firmó el Decreto 1.240/08 que establece la Emergencia Agropecuaria por un año desde el 1 de setiembre de 2008. Vale aclarar que es una prórroga, dado que desde el 1 de setiembre de 2007 regía la misma medida.

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