La sequía pone al país al borde de la recesión

Una docena de consultoras privadas advierten que la economía argentina se encamina a una recesión, que ya podría haber comenzado. El Gobierno lo niega
La sequía por la que atraviesa el campo amenaza con transformarse en el golpe de gracia para la economía argentina, que intenta esquivar la recesión. Aun antes de que la situación agropecuaria adoptara los ribetes actuales, al menos una docena de las principales consultoras del país anticipaban crecimiento nulo o inclusive una leve caída del PIB en 2009. Ahora ese grupo gana nuevos adeptos.

La consultora Orlando Ferreres & Asociados divulgó ayer los datos del Índice General de Actividad (IGA) correspondientes al último trimestre del año que acaba de concluir. Es un indicador que suele anticipar el comportamiento del PIB, que mide el Indec.

Por primera vez en seis años el IGA registró una caída. Fue de 1,8% respecto al mismo período de 2007. Y para este año la consultora anticipa una baja de 2% en el producto.

“Durante 2008, según el IGA, la actividad económica creció 4,1%; la mitad del ritmo de los años previos. En diciembre, y por segundo mes consecutivo, la actividad se contrajo 3,1%, mientras que en noviembre lo hizo en 3,4%”, detalló el informe.

Técnicamente una economía está en recesión cuando acumula dos trimestres consecutivos de caída del PIB. Varios especialistas creen que este será el caso de Argentina en el cuatro trimestre de 2008 y el primero de 2009.

No sólo Orlando Ferreres augura un sombrío panorama este año. El Estudio Broda, FIEL, Econométrica, y los economistas Federico Muñoz y Javier González Fraga son otros de los que vaticinan para 2009 un crecimiento nulo o inclusive negativo. El Gobierno, en cambio, cree –al menos así lo consigna en el Presupuesto– que el PIB aumentará 4% a lo largo de este año.

El impacto

El sector agropecuario hoy representa alrededor de 5% del PIB de la Argentina. Pero tomando en cuenta las actividades indirectas vinculadas a este rubro (transportes, construcción, otros servicios, etc) el efecto de una marcada desaceleración en el campo (consecuencia de la sequía) podría impactar en mayor o menor medida sobre cerca de 10% del PIB.

Claro que habrá que ver en los próximos meses cuál es la real dimensión que cobra la principal preocupación del campo. Dependerá de varios factores, muchos de ellos impredecibles, como el clima.

“La actividad agrícola bajó en diciembre 14,3% y acumula en el año una contracción de 1,6%”, detalló el informe emitido por la consultora de Orlando Ferreres. Fausto Spotorno, economista de ese estudio, aseguró que la recesión está a la vuelta de la esquina. “Todo parece indicar que estamos a las puertas de una recesión”, sentenció el especialista.

En ese contexto, no extraña la arenga que el miércoles lanzó la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en su reaparición pública desde la residencia oficial de Olivos: “Aquel que pudiendo hacerlo tiene miedo a consumir, si no consume, quiero decirle que va a terminar perdiendo el trabajo”, advirtió la mandataria.

A la crisis financiera internacional se le sumaron a lo largo de 2008 algunas cuestiones domésticas que consolidaron el freno de la economía. Como el paro del campo que se extendió entre marzo y julio pasados. Y más recientemente la estatización de las AFJP, que prácticamente paralizó el mercado de intermediación financiera hasta la actualidad.

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