Por la sequía han muerto 105 mil vacunos en el sur

El problema central de este fenómeno obedece a la escasez de lluvias, razón por la que no crecen pasturas naturales en campos de secano. Si no se normalizan las precipitaciones habrá más pérdidas en el verano.
De acuerdo a las estimaciones de los ganaderos, en el sur de la provincia se habrían perdido unas 105 mil cabezas por falta de pasturas; mientras que en el sector caprino las muertes rondan entre el 18 y el 20% de animales, a lo que se suma entre un 30 y 40% de abortos, lo que determinará que la cantidad de chivitos sea muy reducida.

Para la ganadería de la región van dos años muy difíciles como consecuencia de la escasez de lluvias, lo que impacta en el crecimiento del pasto natural de los campos de secano. Esto trajo aparejado que el invierno se convirtiera en interminable. Con la llegada de la primavera se tenía la esperanza que aparecieran las lluvias torrenciales, pero esa bendición del cielo aún no se presentó. Por ello es que los animales al estar mal comidos y desnutridos llegaron al período de apareamiento en mal estado y esto se vio reflejado en el bajo porcentaje de preñez. Y para colmo de males, al prolongarse la falta de pasturas murieron vacas y toros.

Consultado Jorge Formidábili, ganadero de la zona, estimó que en esta parte de la provincia habitaban unas 350 mil cabezas y, siempre dentro de esas ponderaciones, calculó que murieron por falta de alimentación el 30% de animales. Pero consideró que al término del verano esa cifra se extenderá alrededor del 40%, algo así como 140 mil cabezas entre vientres y sementales. Asimismo recordó que "la región produce entre 150 mil y 180 mil terneros, y esta temporada tal se llegue a 80 mil. La cifra real se conocerá con exactitud a partir de la vacunación contra la aftosa".

También señaló que "a las pésimas condiciones climáticas se sumó el mal estado de los caminos ganaderos, a punto tal que la ruta provincial 206 está totalmente intransitable. Ya no pueden circular los camiones, por lo que no se puede llevar alimento como tampoco sacar los animales a zonas bajo riego. Además, por la sequía que impera en la Pampa Húmeda hay sobreoferta de vacunos y el precio de venta no es rentable, pero al haber poco pasto nadie se arriesga a comprar porque no tienen donde meterlos".

Finalmente Formidábili dijo que "los ganaderos no tuvieron previsibilidad en cuanto a producir forrajera en fincas abandonadas para hacer frente a la sequía". A la vez, agregó que "se demoró en tomar la decisión de generar las plataformas de engorde y destete precoz bajo riego, lo que habría sido una gran solución. Ahora el gobierno ha prometido destinar 15 millones de pesos para asistir a los productores ganaderos con alimentos, pero el programa es muy difícil de implementar. Si se lo quiere hacer a campo no es posible entrar a muchas estancias, y sacar el ganado tampoco puede ser, por ello que todo se torna complicado".

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