La sequía le marca la cancha a la economía provincial

La economía provincial crecerá este año menos que el promedio nacional, según destaca el último informe de coyuntura del Ieral Rosario. El conflicto entre el gobierno nacional y el campo persiste como elemento central de la mala performance santafesina, a lo que se sumó la sequía registrada en el último tramo del año pasado.
En cambio, el alza en los precios de los commodities que exporta Santa Fe, así como la posibilidad de que las legislativas de junio modifiquen las coordenadas políticas nacionales, permiten especular con un mejoramiento de los números para la segunda mitad del año.

El informe de coyuntura de mayo elaborado por el Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral) de la Fundación Mediterránea -que toma estadísticas disponibles hasta el 26 de mayo pasado- confirma los números en rojo de la economía santafesina durante el primer semestre de 2009.

"En nuestro informe de diciembre de 2008 decíamos que la explicación del menor crecimiento de Santa Fe en comparación con el de Argentina obedecía a cuatro causas muy claras que afectan más a la provincia en términos relativos, y de los cuales tres subsisten al día de hoy: los efectos de las políticas de controles de precios, regulaciones y subsidios cruzados que aplica el gobierno nacional a los principales productos agropecuarios santafesinos, el conflicto entre el gobierno y el sector agropecuario desatado por la resolución 125, y la sequía del tercer cuatrimestre de 2008", dice el documento.

Según ese trabajo, el manejo en materia agropecuaria que el gobierno nacional aplica tiene una incidencia directa en la disminución de los índices de crecimiento de la provincia. En este sentido, se destacan dos puntos centrales: las políticas oficialistas de controles de precios, regulaciones y subsidios cruzados; y el conflicto entre el gobierno de Cristina Fernández y el campo, lo que derivó en un corte total de negociaciones entre los dos actores y en la ausencia de planes estratégicos para el sector.

A los conflictos internos hay que sumarle además la incidencia de la crisis mundial, que desinfló durante los últimos seis meses del año pasado los precios y la demanda mundial de materias primas. El análisis de los indicadores tomados para elaborar el informe muestra además algunos datos preocupantes a futuro, como la fuerte caída en el área sembrada de granos, que fue del 12 por ciento contra un 7 por ciento para el resto del país.

Los cultivos más afectados por el recorte chacarero fueron el trigo, con un 53,8 por ciento menos (contra un 20,8 por ciento para Argentina); y la soja, con una caída del 3,9 por ciento contra un aumento en las otras provincias del 3,3 por ciento. Otro número negro es el de empleo, ya que según las estadísticas recopiladas por el Ieral la población ocupada en la provincia decreció un 0,6 por ciento contra un crecimiento total en Argentina del 3,4 por ciento.

Una buena

Al menos una de las cuatro causas señaladas para explicar el declive santafesino parece haber entrado en un cambio total de tendencia: las cotizaciones de los granos presentan hoy una realidad muy diferente a la de hace seis meses, ya que en lo que va del año los precios mensuales promedio de trigo, maíz y soja han aumentado un 19,4%; 17,1% y 16,1%, respectivamente.

Desde finales del año pasado, la caída en los precios internacionales de los commodities -provocada en gran parte por el estallido de la crisis mundial, la contracción de la demanda y la tendencia a la baja de todas las materias primas- dejó lugar a un proceso alcista que si bien no llegó a los valores récords de hace un año, sí está por encima de sus promedios históricos.

El informe del Ieral señala que si se toma en cuenta la evolución de los precios semanales de los granos desde diciembre de 2008 al 26 de mayo pasado, se observa que los aumentos registrados fueron de 23,08% para el trigo, 46,77% para el maíz y 43,55 para la soja.

"En la medida que se acentúe esa tendencia en los precios y termine la sequía, mejorarán las perspectivas de Santa Fe en relación con el resto de Argentina", aparece en el trabajo. Otro ítem a evaluar para pensar qué evolución seguirán los números provinciales es lo que pueda pasar en las elecciones legislativas del próximo 28 de junio, cuando la nueva configuración del Parlamento nacional podrá -o no- modificar la política agropecuaria del Ejecutivo nacional.

"Si después de las elecciones, sea por decisión del poder Ejecutivo o por presión de un Congreso con una integración diferente, se corrigen o se eliminan las retenciones y las políticas de control de precios y regulaciones al campo, las perspectivas para Santa Fe serán aún mejores", concluye el documento. (La Capital)

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