Por la sequía Entre Ríos perdió más de 45 millones de dólares

Es por la menor producción, consecuencia directa de la sequía que afectó a los cultivos. Este año se cosecharon 381.585 toneladas de trigo menos que en el ciclo anterior.
Esa merma, con la actual cotización del cereal, significa exactamente 45.275.060 dólares. Las pérdidas de la actual campaña pueden ser mayores aún si se tiene en cuenta que el maíz, por la falta de lluvias, está complicadísimo. Es una incógnita qué pasará con la soja.

Danio Lima

Las pérdidas económicas ocasionadas por la sequía —que castigó con dureza prácticamente durante todo el año a Entre Ríos— ya son millonarias, y pueden ser aún mayores si se concretan los pronósticos que hablan de muy pocas probabilidades de lluvias para el resto de la campaña.

Sólo en trigo, el principal cultivo de invierno en la provincia, en la presente campaña se perdieron más de 44 millones de dólares, debido a la fortísima caída de la producción.

El dato surge de comparar las 497.700 toneladas cosechadas en el actual ciclo con las 879.285 de la campaña anterior, es decir 43 % de merma. Este año, entonces, se cosecharon 381.585 toneladas menos que, a un precio de 407 pesos la tonelada (según la cotización de este viernes en Rosario), es decir, 118,65 dólares (U$S 1 = $ 3,43) representan para la provincia una pérdida de 45.275.060 dólares, o 155.293.455,80 pesos.

Pero esto no es todo. La sequía se intensifica en Entre Ríos y, en consecuencia, la situación del maíz ya es muy complicada. Y con la soja, si bien aún es prematuro hacer vaticinios, puede suceder algo parecido si no llueve, aunque el “yuyo”, se sabe, es más resistente a las adversidades climáticas

Y esto sucede, vaya paradoja, en una provincia que si algo le sobra es agua.

Rendimientos

Volviendo al trigo, el último informe de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos da cuenta de que el rendimiento promedio provincial se ubicó en 2.151 kg/ha. Los departamentos Paraná, Gualeguay y Diamante son los que tuvieron los rendimientos promedios más bajos de la campaña, ubicándose en 1.448 kg/ha, 1.620 kg/ha y 1.639 kg/ha, respectivamente.

En esos departamentos, remarca el trabajo, hubo lotes que rindieron apenas 400 kg/ha y otros que llegaron a los 3.000 kg/ha. Las diferencias de rindes obedecieron al agua recibida durante el desarrollo del cultivo y al paquete tecnológico aplicado.

Maíz

La situación del maíz, como dijimos, es altamente preocupante, por lo que seguramente la cosecha será bastante menor que la campaña anterior. “Lo del maíz puede ser catastrófico”, confirmó un chacarero y, con algo de humor, completó el panorama: “Si esto sigue así, vamos a cosechar pororó”.

El grueso del área implantada, informó la Bolsa de Cereales de Entre Ríos, “está transitando el período crítico” y en algunos sitios, como consecuencia del estrés hídrico y las altas temperaturas, “se ha observado una mayor separación temporal en la aparición de flor masculina y femenina, dificultando la polinización”.

Los primeros lotes implantados, agrega el trabajo, “tienen comprometido el normal llenado de los granos, razón por la cual se está previendo una significativa merma en el rinde y una menor rentabilidad futura”.

Ante este complicado panorama, algunos productores ya han tomado la decisión de hacer silos o bien picar las plantas y destinarlas al consumo ganadero.

Sorgo

La sequía también se hace sentir en el sorgo, a pesar de su mayor rusticidad. Hay síntomas de estrés, disminución en la tasa de crecimiento, menor desarrollo y “acartuchado” en las hojas y coloraciones grisáceas en las mismas.

Girasol

La mayoría del área sembrada con la oleaginosa se encuentra en la etapa que va desde botón floral a plena floración, existiendo lotes puntuales en el norte que serían cosechados en los próximos días.

El estado general del cultivo “es bueno” debido a que los días soleados, con baja humedad relativa y precipitaciones escasas favorecen al cultivo de girasol. No obstante, sería importante que se produjeran algunas lluvias para beneficiar a los últimos sembrados que muestran algún síntoma de estrés.

Arroz

El trabajo de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos, finalmente, señala que el estado fenológico de arroz “va desde inicio de macollaje hasta inicio de diferenciación de la panoja”.

Se presentan dificultades para el correcto riego de las chacras debido a las elevadas temperaturas y la radiación solar que han incrementado la evapotranspiración, generando un significativo aumento en el consumo del agua.

Por otra parte, en el sector noreste se detecta una sensible caída en el nivel de agua de las represas, ya que han debido afrontar un gasto extra ocasionado por los “baños”, lo que podría traer como consecuencia que al momento de regar la totalidad de las hectáreas implantadas, no se cuente con el caudal de agua necesario.

La soja también necesita agua

El avance en la implantación de soja de primera en Entre Ríos alcanza el 87 %, según lo informado por la Bolsa de Cereales de Entre Ríos, mientras que la de segunda se ubica en el 38 %.

La continuidad de las labores, agrega el informe, “se ha observado principalmente en las zonas que han sido beneficiadas con escasos milímetros”, aunque existen sitios donde “la implantación se ha efectuado sin humedad en la cama de siembra”.

El estado general de la oleaginosa es “muy variado” por la heterogeneidad de las precipitaciones ocurridas durante la última semana de noviembre y la primera de diciembre.

La fenología tiene un “amplio rango” que abarca “desde lotes que han sido recientemente implantados hasta lotes que se encuentran en estado reproductivo, inicios de floración a inicios de formación de vainas (R1 – R3)”.

Es importante mencionar que en los últimos lotes implantados se detecta la muerte de plántulas como consecuencia del fuerte estrés hídrico, por lo tanto existe una superficie aun no cuantificada que deberá ser resembrada.

Los lotes presentan “alturas desparejas aun dentro de la misma línea de siembra” e “incluso existen lugares puntuales donde se ha producido el adelantamiento del ciclo mostrando plantas con poco desarrollo vegetativo que aun no han cubierto el surco”, destaca el informe.

Por otra parte, sigue observa “una importante población de tucuras” y en algunos sectores del sur del departamento Uruguay y norte de Gualeguaychú “se ha registrado la presencia de grandes poblaciones de palomas” que se alimentan de los cotiledones de las sojas que están en emergencia. (Fuente: El Diario)

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