Sequía y crisis obligan al pequeño productor a cambiar de actividad

Desde la Sociedad Rural de Quimilí lanzaron la advertencia sobre los catastróficos efectos de la falta de políticas oficiales y la histórica ausencia de lluvias. Aseguran que se abocaron a iniciar otros proyectos con el capital que les genera la venta de sus propiedades y los pocos animales que quedan en pie. El Multimedio pudo constatar ayer la gran mortandad de ganado que se observa a la vera de la Ruta 92.
El campo sigue sufriendo por la falta de políticas serias desde el Gobierno nacional y la severa sequía lo cual, sin dudas, dijo el integrante de la Sociedad Rural de Quimilí, Rodolfo Lobos, es una problemática que afecta a todos, pero especialmente a los "pequeños productores", que "no sólo tienden a desaparecer", sino que ya están dedicándose a otra actividad. Incluso están vendiendo sus campos y los pocos animales que les quedan, enfatizó.

Observar en el territorio santiagueño los restos de los animales no deja de sorprender y a la vez "es una realidad en toda la provincia", agregó el ruralista. En la Ruta 92, en el tramo que une Los Telares con la Ruta 34, la postal que puede "contemplarse" es la gran cantidad de animales muertos: vacas, caballos e incluso de menor porte. Una zona de pequeños productores que no contaba con más de 100 animales y ahora, según comentan en el sector, tienen 20, y algunos ninguno, ya que murieron por la falta de agua y forraje.

Lobos dijo que toda la crisis que viene padeciendo el sector perjudica gravemente a los pequeños productores, porque la mayoría "al no estar organizados, no poder mantenerlos en sus propios campos no sólo por la falta de agua sino también de forraje, dejan que los animales ‘busquen’ su alimento". La cruel realidad "se puede ver también en el sector sur, este, centro y todos los lugares, salvo donde tienen riego", puntualizó Rodolfo Lobos. "Son los que peor la están pasando", agregó, refiriéndose a los pequeños, porque en los próximos meses o años, ellos deberán comenzar de cero o bien dedicarse a otra actividad. Lo cual es muy lamentable, acotó Lobos, porque el país se queda sin producción. En vez de sumar, en estos últimos tiempos se está restando, y no sólo porque Santiago del Estero atraviesa una de las peores sequías de la historia, sino que la falta de ayuda concreta por parte del Gobierno nacional hacia el sector hace que la muerte sea una palabra común.

"Una de las peores sequías de las últimas décadas"

"Esta sequía que atravesamos ahora es una de la peores de la historia", puntualizó Rodolfo Lobos. Recordó que si bien en las décadas del 30, 40 y 60 hubo registros similares a los actuales, en aquella época "no había el nivel productivo de ahora". Por eso, agregó, "esta es más evidente", por las "pérdidas que se pueden observar a diario". Lobos expresó que la provincia durante este año tuvo "poca lluvia, poco milimetraje", incluso este "gran déficit viene desde noviembre y diciembre, cuando también los productores padecimos la falta de agua".

Actualmente son muy pocos los ruralistas que pueden alimentar a sus animales, ya que "cada vez es más difícil". Esto es "cada vez menos entendible por parte del Gobierno nacional, que no toma el problema con la seriedad que se merece". Es hora de que se dejen de lado cuestiones superficiales y se ahonde en la real situación, añadió Lobos.

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