Sequía no cede: se pierde un tercio de producción

• Lluvias del fin de semana ayudan al trigo, no a soja, maíz ni ganadería
A pesar de las lluvias caídas desde el sábado, las pérdidas por la sequía serán irrecuperables principalmente en soja y maíz. Si bien aún no existen datos concretos sobre las mermas totales que causará, algunas entidades privadas aseguran que la producción de granos caerá 31 millones de toneladas y algunos expertos se atreven a hablar incluso de una cifra mayor.

Las lluvias del fin de semana, las de ayer y las que se esperan para los próximos días ayudarán al trigo, pero no beneficiarán a la soja ni al maíz, y tampoco a la actividad ganadera.

«La producción total de cereales y oleaginosas va a caer 31 millones de toneladas. La Argentina produjo el año pasado 94 millones de toneladas y, hasta el momento, para esta campaña se esperan 63 millones», aseguró a este diario el titular del Instituto Económico de la Sociedad Rural, Ernesto Ambrosetti, y agregó que «las pérdidas sólo por sequía son imposibles de calcular, porque a la seca hay que sumarle la crisis económica mundial y las malas políticas que el Gobierno toma para el sector agropecuario».

La SRA, que dirige Hugo Biolcati, aseguró además que al comparar esta campaña de soja con la anterior se espera una caída del 32% en los rendimientos y del 31% en la producción.

Las lluvias del fin de semana y de ayer fueron escasas en la mayoría de las provincias afectadas por la sequía: Santa Fe, Chaco, Córdoba, Entre Ríos, La Pampa, Buenos Aires y Río Negro. En las localidades bonaerenses de Pergamino, San Antonio de Areco, Junín, General Pinto y Marcos Juárez las precipitaciones oscilaron entre 10 y 30 milímetros, que no sirven para dar el puntapié inicial a la siembra ya que, según datos oficiales, la zona necesita al menos 70 milímetros para una correcta implantación de trigo.

En Córdoba, en las localidades de Morrison y Bell Ville, las precipitaciones no superaron los 5 milímetros. Hasta el momento no se ha sembrado nada y los técnicos consideran inviable la siembra en estas condiciones.

En Canals, la sequía es «atroz», según informó la Bolsa de Comercio de Rosario y agregó: «A esto se le suman las elevadas temperaturas que favorecen la evaporación. Las ventas de insumos están paradas y la intención de siembra de trigo, por el momento, es prácticamente nula, ya que faltan al menos 100 milímetros para contar con una recarga de humedad».

El panorama es un poco más alentador en el centro de la provincia de Buenos Aires, donde ayer algunas localidades (Azul, Tandil, Olavarría, Gonzales Chaves y Benito Juárez) recibieron entre 100 y 200 milímetros.

En El Sauzalito, noroeste de Chaco y zonas aledañas del departamento Güemes llovieron 150 milímetros ayer, lo que provocó inundaciones, en una zona que afronta la peor sequía en décadas, ya que hace un año y medio que no llueve.

Vacunos

En ganadería ya se perdieron 2,7 millones de cabezas. De un stock de alrededor de 58 millones de cabezas se pasó a unos 55 millones. La ganadería atraviesa un momento de crisis sin perspectivas de mejorar en el corto/mediano plazo. Muchos productores abandonan la actividad para volcarse a la soja, que hoy en día sigue siendo la principal exportación del país.

La falta de humedad que desde el año pasado afecta a muchas zonas agropecuarias produjo una amplia mortandad de animales y una aceleración en la venta de bovinos para evitar que pierdan peso.

Además, el índice de preñez vacuna registró una fuerte caída en torno al 20%, según un estudio realizado por el analista ganadero Ignacio Iriarte, quien evaluó la situación como «un desastre sin precedentes».

El sur de la provincia de Buenos Aires (Bahía Blanca, Stroeder, Carmen de Patagones) fue uno de los sectores más afectados tanto en ganadería como en agricultura. Los productores perdieron más del 50% del stock ganadero y muchos no sembrarán trigo -principal cultivo- debido a que hace más de un año y medio que no llueve.

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