Sequía: "El campo enfrenta su peor pesadilla"

Hace unos meses atrás el campo iniciaba las labores de establecimiento de cultivos de cosecha gruesa ante una coyuntura climática y financiera por demás complicada. Al mismo tiempo el sector era consciente de que esta zafra no sería una más, sino que en ella disparaba la bala de plata que le quedaba, y nadie se atrevía a pensar qué podría pasar si la cosecha finalmente fracasaba una vez más.
Lamentablemente el peor escenario, el que sólo se hacía presente en las pesadillas del amigo productor, finalmente aconteció y la sequía volvió a golpear a la provincia de La Pampa en toda su geografía, poniendo en riesgo el potencial productivo de los cultivos establecidos.

Si bien hay sectores más castigados que otros, absolutamente toda la zona agroecológica está en estrés hídrico, con sus potreros descontando rinde, en el mejor de los casos, pues hay siembras que sencillamente ya se han perdido completamente, productivamente hablando.

Como es habitual, la región este de La Pampa es la que presenta la mejor performance en cuanto al estado general de los cultivos (soja, maíz y girasol). En efecto, durante el mes de diciembre y primera semana de enero este sector recibió abundantes precipitaciones que le permitieron generar un desarrollo muy bueno de los sembrados, creyendo que habíamos dado por finalizada la racha de sequía que había azotado a La Pampa durante el año 2009.

Sin embargo, la última ola de calor que azotó al país, sumada a la demora en recibir nuevas precipitaciones en esta región, ha provocado el inicio de un período de estrés de los cultivos que ya los está afectando sensible e irreversiblemente en su potencial productivo.

La buena noticia es que los productores han sembrado en su mayoría de manera tardía, con lo cual los cultivos recién están iniciando su período crítico, como es el caso del maíz y el girasol (floración), y a la soja todavía le faltan unos días para llegar a su etapa fonológica crítica (fin de floración/llenado), con lo cual si durante este fin de semana o inicios de la semana que se avecina llegamos a tener buenos registros pluviométricos subsiste la posibilidad de que los sembrados retomen su evolución normal y puedan llegar a buen término.

La porción oeste de nuestra provincia diríamos que nunca abandonó el escenario de sequía. Simplemente tuvo un respiro durante el mes de diciembre pasado, en el cual registró tres o cuatro lluvias de alrededor de treinta milímetros cada una, humedad esta que desapareció ente los perfiles edáficos polvorientos producto de un 2009 casi sin recibir lluvias, sumado al efecto de los intensos vientos y el calor abrasador de enero.

Esta región tiene en estos momentos un crisis de tal magnitud que hasta escasea el forraje para la hacienda, lo que no hace más que presagiar que la escasez de pasto continuará hasta por lo menos la próxima primavera, aun con un otoño lluvioso, pues ya sabemos que los inviernos siempre son complicados desde el punto de vista del alimento para el ganado bovino.

En resumen, diremos que a cierta parte de la porción este de la provincia de La Pampa le quedan esperanzas de tener un año aceptable desde el punto de vista productivo si en aproximadamente una semana se registran lluvias importantes (en torno a los cincuenta milímetros) y generalizadas. Si esto no ocurre, correrá la misma suerte que el oeste provincial, donde la cosecha para estos productores ya ha fracasado, incluso ya les escasea el forraje para sus animales. Esto sumado a los efectos acumulados de varios años de lluvias escasas pone al productor en una posición económico-financiera por demás complicada, debiendo el Gobierno Nacional y Provincial llegar lo antes posible en auxilio del sector, a los efectos de que no quiebre la economía del interior profundo de La Pampa.

Ing. Agrónomo

Mariano Fava

Posgrado en Agronegocios y Alimentos

MP: 607 CIALP

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