Por la sequía, el campo dejará de facturar US$ 3600 millones

Además, el Estado tendrá US$ 3000 millones de ingresos menos por retenciones que en 2008
La gravedad de la sequía que afecta gran parte del área productiva nacional no sólo se refleja en el testimonio de los productores que se ven obligados a liquidar su hacienda (o verla morir de hambre) o de aquellos que ya se resignan a rindes agrícolas muy inferiores a los promedios de los últimos años. El impacto de la severa falta de agua será tangible en una importante merma de los ingresos en los bolsillos de los agricultores y ganaderos, que se trasladará a los municipios y gobernaciones por la postergación o eximición del pago de impuestos y créditos, como consecuencia de la declaración de emergencia o desastre agropecuarios.

Se estima que hasta el momento, a causa de esa persistente sequía, la producción agrícola dejará de facturar 3600 millones de dólares. A esa cifra llega Gustavo Oliverio, coordinador de la Fundación Producir Conservando, a partir de calcular un valor promedio para el trigo, el maíz y la soja de 180 dólares la tonelada.

Según el especialista, la producción total de granos sería de 78 millones de toneladas, 20 millones menos que en la campaña anterior en que se recolectaron 98 millones de toneladas. Oliverio subraya que "la disminución de producción hay que circunscribirla al día de hoy porque si no llueve en una semana habrá que seguir descontando alrededor de 5 o 6 millones de toneladas".

En su opinión, la producción total de soja se ubicaría entre 44 y 45 millones de toneladas; la de trigo en 8,4 millones de toneladas, la de sorgo en 3,5 millones de toneladas y la de girasol en 3 millones de toneladas. El valor de exportación total ascendería a 22.000 millones de dólares, contra 32.500 del año pasado; la disminución es de aproximadamente 10.500 millones de dólares, según agregó Gustavo López, de Agritrend.

López señaló, además, que la recaudación final por retenciones llegó el año pasado a 9950 millones de dólares; esa cifra en el presente año ascenderá a 7000 millones de dólares. "El Estado deja percibirá por retenciones US$ 3000 millones menos que el año pasado". sostuvo López, quién recordó también, que el año último cuándo las exportaciones fueron de 32.500 millones de dólares, los envíos al exterior del agro representaron el 45% del total de las exportaciones argentinas.

"Con este porcentaje nadie puede tener dudas de la importancia que representa en la economía nacional, la cadena agroindustrial de nuestro país", enfatizó López.

El especialista apuntó que si bien las grandes pérdidas se deben fundamentalmente a la sequía, "no se debe dejar de mencionar la baja rentabilidad del sector y la menor aplicación de tecnología por costos y por la permanente incertidumbre por la que atraviesa el productor rural".

El relevamiento permanente de la evolución de la campaña agrícola que efectúan técnicos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires indica que hasta el momento, la cosecha de trigo es la más baja de las últimas dos décadas, con menos de 9 millones de toneladas. La caída se debe, en buena medida, a la menor producción del sudeste bonaerense por extrema sequía, con rindes promedio de 1000kg/hectárea.

"En comparación con la campaña 2007/2008, donde los rendimientos en el norte y oeste de Buenos Aires, centro sur de Santa Fe y Córdoba superaron las expectativas, para esta zafra estuvieron muy por debajo de lo estimado en la precampaña; además, las cuencas trigueras del sur bonaerense y de La Pampa, donde se genera el 48% del volumen del cereal, fueron seriamente afectadas por la falta de agua. Como consecuencia, la producción promedio a nivel nacional fue de sólo 2070 kilos por hectárea. La merma de la cosecha respecto de la anterior sería de 6,5 millones de toneladas", señala el informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, emitido ayer.

En cuanto al maíz, se logró cubrir el 96,2% de la superficie destinada a grano comercial; las estimaciones indican que el área sufrió un nuevo recorte y que se ubicaría en 2,38 millones de ha, teniendo en cuenta que muchos productores optaron por no implantarlo. El cereal ya definió rendimiento en la mayoría de las áreas productivas, por lo que las lluvias pronosticadas para el resto del verano llegarían tarde.

Por otra parte, hasta ayer se había recolectado el 9,1% del área útil (2,071 millones de ha) de girasol en Chaco, Santiago del Estero, Entre Ríos y norte santafecino. Por la seca y las altas temperaturas, la productividad ha caído en comparación con la campaña pasada.

Respecto de la soja, avanzó la siembra en un área importante del Chaco, gracias a las lluvias abundantes de la última semana (superiores a 50 milímetros). El noroeste santafecino, el centro este de Santiago del Estero y el centro sur de Entre Ríos recibieron aportes de agua similares. Otras áreas beneficiadas, aunque en menor medida, fueron el sur de Santa Fe y zonas puntuales del sudoeste de Córdoba. Hasta el momento se sembraron 16,3 millones de ha, un 89,7% de la superficie estimada en 18,2 millones de hectáreas. El retraso en la siembra es del 7% respecto de la campaña 2007/2008.

Suben los precios de la soja y del maíz

* La falta de humedad en los suelos y la posibilidad cada vez más cierta de que las cosechas resulten inferiores a las esperadas a principios de la campaña son factores que por estos días están potenciando la mejora de los precios de los granos, no sólo en el nivel local, sino también en el exterior. Ocurre que la Argentina es el primer proveedor mundial de harina y aceite de soja y el segundo exportador de maíz. Ayer la Bolsa de Chicago, principal referencia mundial para el valor de las materias primas agrícolas, cerró con ganancias del 2,56 y del 7,05% para la soja y el maíz, respectivamente. En el mercado argentino, la oleaginosa aumentó $ 20 y se cotizó a $ 890 por tonelada, mientras que el cereal, que también subió $ 20, se negoció a $ 370 (se amplía en la página 5). Lo que ocurra durante el fin de semana en materia climática tendrá impacto sobre las cotizaciones a partir de pasado mañana.

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