"Sentimos la enorme responsabilidad de ponernos al frente".

El mandatario bonaerense reafirma su candidatura a diputado junto al ex presidente Néstor Kirchner: "Mucha gente ve un claro mensaje político y un claro pronunciamiento para que esta fórmula, que trajo estos resultados para el país en estos años, sea la que encabece la lista". Asegura que habrá más candidatos testimoniales y que "va a quedar muy claro quién está de un lado o quién está del otro".
El gobernador Daniel Scioli todavía no quiere confirmar su candidatura a diputado hasta tanto lo resuelvan así la conducción del PJ pero, qué duda cabe, ya está de campaña. Recibe a Página/12 en el aeropuerto de San Fernando, uno de sus habituales lugares de tránsito entre una actividad y otra, aun un sábado. Se muestra entusiasmado con la posibilidad de recrear la fórmula de 2003, Kirchner-Scioli, al tope de la lista en la provincia y asegura que en los próximos días aparecerán nuevos candidatos testimoniales que se sumarán a la jugada del oficialismo. En ese sentido, cerca suyo repasaban una última lista de intendentes dispuestos a encabezar la boleta de concejales en sus municipios: ya suman quince sólo en el conurbano y otros doce en el resto de la provincia. "Esta no es una elección legislativa más", explica. "No- sotros sentimos la enorme responsabilidad de ponernos al frente." También hay mensajes para los remisos: "A veces veo a algunos intendentes que dicen: ‘lo que anda bien es gracias a mí y lo que anda mal es por el gobierno nacional y el gobierno provincial’".

–¿Ya está resuelto que usted va a ser candidato a diputado?

–El congreso del Partido Justicialista decidió que el Consejo avance en la conformación de frentes electorales y de las listas, y en ese sentido yo quiero destacar todo lo que significa la organización de un partido comprometido con la gobernabilidad.

–¿Pero en lo personal tiene tomada una decisión?

–Esta no es una elección legislativa más. Cuando miro este año y medio de gobierno me pregunto qué hubiera pasado si no hubiese tenido las leyes que me permitieron recomponer salarios docentes, hacer una reforma total para enfrentar la inseguridad, cambiar los bolsones de comida, el clientelismo, por tarjetas para 500.000 madres que pueden planificar la nutrición de su familia. Vemos en otros lugares, donde tienen que enfrentar la crisis, los problemas que les traen cuando los cuerpos parlamentarios toman posiciones como máquinas de impedir, como está pasando en España, por ejemplo. O qué hubiese pasado si el gobierno nacional no hubiera logrado los votos en el Congreso para la recuperación de los fondos para la Anses. Hoy no estarían en marcha las obras públicas, no se estaría apuntalando la producción y el empleo, que es un tema central. En este marco sentimos, más allá de la decisión final que tome el partido, la necesidad de defender este rumbo del país, que se sostiene con un trabajo integrado de municipios, provincia y Nación como nunca se había dado en la provincia de Buenos Aires. Nosotros sentimos la enorme responsabilidad de ponernos al frente. Algunos me dicen "preservate, cuidate, no te expongas tanto", pero a mí siempre me gustó comprometerme, hacerme cargo y no puedo ser indiferente cuando lo importante no es mi futuro ni mi carrera política. En el 2003 cuando muchos me decían "quedate en la ciudad, si la tenés ganada, para qué vas a ir a jugarte al lado de Kirchner", yo estaba convencido de que por más voluntad que tenga un intendente, un gobernador, si las políticas nacionales no te dan el marco adecuado, poder gestionar es difícil.

–¿Entonces si el PJ lo decide usted será candidato?

–Yo voy a acompañar las decisiones orgánicas que se vayan tomando. Pero no es una decisión aislada, porque veo por estas horas un pronunciamiento de muchos de los intendentes que están dispuestos a comprometerse, porque no quieren que se detenga lo que está en marcha. No es bueno en el medio del río cambiar de caballo y menos cuando el río está revuelto por la crisis internacional, y hay que defender los esfuerzos que está haciendo la Presidenta para cuidarnos de los efectos de esta crisis. Y la provincia de Buenos Aires no es una provincia más, ya vimos que cuando provincia y Nación no trabajaron en forma coordinada, perdió la provincia y perdió el país. De parte mía, cuanto más grande sea el desafío, más voy a ir al frente, a poner la cara y el compromiso personal.

–¿Cómo calificaría la actitud de los intendentes que no respondan con el mismo compromiso y no acepten encabezar las listas en sus distritos?

–Acá cada uno evalúa de qué manera puede defender mejor su distrito, pero –y no quiero quitarle el mérito a nadie–, a veces veo a algunos intendentes que dicen: "Lo que anda bien es gracias a mí y lo que anda mal es por el gobierno nacional y el gobierno provincial". Y ellos saben muy bien que fue el marco de este modelo el que le dio la oportunidad para crecer. Tenemos que ser justos en esto y no sólo en la provincia de Buenos Aires. Por ejemplo, en Santa Fe hemos visto la ciudad de Rosario con un panorama devastador durante la crisis de 2001-2002 y cuando empezó a cambiar el modelo nacional, cambió la ciudad. Hoy en el mundo se está dando el debate sobre la recuperación del rol del Estado y eso Kirchner lo vio cinco años atrás. Hoy el mundo reacciona tomando medidas similares a las que se han tomado acá.

–¿Ve especulación en algunos intendentes peronistas? Se dice que algunos podrían llegar a algún acuerdo electoral bajo cuerda con la oposición.

–Creo que a medida que se avance hacia el cierre de las listas va a quedar muy claro quién está de un lado o quién está del otro. Desde luego, acá todo se sabe. Entendemos los tiempos que se va tomando cada uno. Quizás al principio algunos dudaban, pero ahora al ver la determinación que tiene el presidente de nuestro partido y al verme a mí sin especulaciones políticas personales, se van a sumar a hacer que la gente comprenda lo que está en juego en esta elección.

–¿Y cree que en esta elección está en juego la gobernabilidad?

–Acá no es nosotros o el caos. Es nosotros, que estamos gobernando, con los legisladores que necesitamos para que nos sigan y que representan a la gente preocupada por lo que ve en el mundo y no quiere que pase en la Argentina. Es nosotros, que tenemos la responsabilidad de convocar a un voto positivo y constructivo. Yo no veo una oposición constructiva, sino una oposición que busca por todos los medios debilitar al Gobierno. Además, son muy claras las contradicciones que tienen. Por ejemplo, las de (Felipe) Solá y (Francisco) De Narváez en materia de seguridad, lo que estamos viendo con (Mauricio) Macri en la ciudad de Buenos Aires, donde está parando todas las obras, en los subterráneos, en las escuelas, en los hospitales. Van en el camino del ajuste, mientras nosotros creemos en la producción, en el consumo, en la recuperación del rol del Estado. Después que el peronismo disidente rompió en la Legislatura provincial, una de las primeras leyes que se trató fue el incentivo para que lleguen capitales para generar empleo. Votaron en contra. Si una ley que está en línea con el corazón del peronismo, para el que gobernar es generar empleo, la votaron en contra ¿qué puedo esperar en el futuro?

–¿Entonces piensa que el 28 de junio confrontan dos modelos?

–Sí, pero qué es el modelo. Para ponerlo en términos de la vida cotidiana de la gente, es un Estado presente o un Estado ausente, un Estado que busca generar empleo o un Estado que lo deja librado al mercado, un Estado que cree que hay que dinamizar la obra pública y otro que la para. Es una inversión del 36 por ciento en educación como tiene la provincia o una inversión del 25 como tiene la ciudad. Ahí se expresa el modelo. Y no son palabras, son hechos. Palabras son las de Gabriela Michetti, que dice que va a ser diputada para mejorar la ciudad. ¿Desde dónde se resuelven mejor los problemas? ¿Gobernando o ocupando una banca entre 257? Palabras son las de Solá, que dice que va a renunciar el 9 de mayo. ¿Sabe por qué dice eso? Porque el 8 cierra la lista y tiene miedo de que se peleen antes y quedarse afuera. Recién empezaron y ya están peleando por un lugar en la lista.

–De Narváez y Solá insisten con el tema de la inseguridad, ¿piensa que será uno de los ejes de la campaña?

–La gente percibe y rechaza cuando hay una especulación política. A mí me consta porque lo he hablado con familiares de víctimas del delito, a los que han ido a arengarlos, a buscarlos para usarlos políticamente. Todos tenemos que unirnos en defensa de la vida. Yo he puesto más policía en la calle, alenté la participación ciudadana con el 911, mi gobierno fue el que más droga secuestró en la historia de la provincia de Buenos Aires, cambiamos ocho leyes para limitar las excarcelaciones. No se cambia esto con una propaganda o volviendo atrás con recetas que no funcionaron. Si hay alguien que le criticaba a Solá su política de seguridad era De Narváez. Yo vine a hacerme cargo, no a dar excusas. Vine a encarar soluciones a temas históricos que no se arreglan de un día para otro, sabiendo que estoy ante el desafío más difícil de mi vida personal y mi vida política.

–En los últimos días circularon versiones de que Kirchner no sería candidato y la lista la encabezaría usted. ¿Hay alguna posibilidad de que ocurra eso?

–Néstor Kirchner es un hombre que salió a jugarse para cambiar la Argentina y encarar reformas profundas. Hoy él con toda responsabilidad está percibiendo que es necesario asumir un compromiso como el que él está expresando. Así que aquí hay mucha gente que ve un claro mensaje político y un claro pronunciamiento para que esta fórmula, que trajo estos resultados para el país en estos años, sea la que encabece la lista en la provincia de Buenos Aires. Y obviamente, en caso de que se decida así, yo voy a defender la provincia de esa manera. Además es muy bueno que un hombre como Kirchner tenga la oportunidad de dar el debate en el Congreso, de defender su modelo, de defender el rumbo del país. Lo que la gente estaría viendo en las boletas es lo que está pasando en la gestión: es decir la integración entre los municipios, la provincia y la Nación.

–¿Sueña con ser presidente?

–Ese fue uno de los errores que cometían los gobernadores en la provincia de Buenos Aires. Apenas llegaban allí comenzaban a fantasear y planificar otro futuro político. ¿Qué pensaría la gente de mí en medio de esta crisis si yo en vez de estar trabajando para la provincia y ayudando a la Presidenta estuviera pensando en ser presidente? La ansiedad está puesta en otras cosas, en que salgamos de esta coyuntura, en que fortalezcamos el rumbo del país.

–Reutemann dijo que para el 2011 él es mejor candidato que Kirchner y que Macri, pero no dijo que era mejor candidato que Scioli.

–(Risas.) Yo le tengo afecto y respeto a Lole. Creo en la recuperación que se tiene que ir dando en los partidos políticos. Y cuando los partidos estén recuperados, los candidatos no se van a decidir con el dedazo de nadie o por el fruto de la crisis, sino en un proceso de elecciones internas.

–En el congreso del PJ bonaerense se habló de otras posibles candidaturas testimoniales a diputado como la de Alberto Balestrini o la de Hugo Moyano. ¿Es posible que se sumen nuevos nombres a la lista?

–Sí, cada vez son más los que están manifestando su voluntad de sumarse a este pronunciamiento de defensa del rumbo del país. Mi vicegobernador ha sido muy claro en eso: va a estar donde el partido y el pueblo de La Matanza se lo pida. El intendente de La Matanza ya ha dicho que se pondrá al frente de la lista, como muchos otros dirigentes.

–La oposición criticó las candidaturas testimoniales, dicen que es perjudicial desde el punto de vista institucional. ¿Qué opina?

–No voy a polemizar con la oposición de estas cuestiones porque nuestra agenda son temas como el empleo, la seguridad, la educación. Acá hay un claro pronunciamiento político frente a esta coyuntura nacional e internacional en la cual a nosotros nos moviliza la responsabilidad que sentimos de defender lo que hemos avanzado en este tiempo y poder seguir teniendo en los municipios, la provincia y la Nación las leyes que necesitamos para encarar los cambios que haya que hacer. Acá no se gobierna con decretos, sino con las leyes que estaba aprobando la Legislatura. Si no las tenés, no podés gobernar. ¿Quién se perjudica? No el gobierno, no el gobernador, sino la gente. Yo quiero defender a la gente de mi provincia y lo hago de esta manera. Y no lo hago en forma aislada, cada día que pasa son más los intendentes que se suman. Los intendentes son los que más conocen los problemas de los barrios y son los que percibieron más rápidamente de qué se trata esta elección. Estoy seguro de que esto va a ir cada vez más en aumento. Nosotros somos frutos de la voluntad popular y no dudamos. Si hay que hacerlo, nos exponemos a la voluntad popular.

–En estos días dan vuelta encuestas para todos los gustos, ¿cuál es su expectativa sobre el resultado de las elecciones?

–Vamos a trabajar para que tengamos el mayor apoyo posible. Todavía son muy relativas las encuestas porque no están definidas las propuestas electorales en forma integral. Quiénes van a encabezar, quiénes van a ser los legisladores. Y, no es un tema menor las referencias locales. Una vez que se cierren las listas, que la gente vaya teniendo claro qué tiene cada espacio para ofrecer, allí sí puede haber algo más claro. Por ahora son sólo referencias.

–¿Evalúa la posibilidad de una derrota?

–Soy un optimista crónico. Tengo confianza, estoy convencido del trabajo que estamos realizando. Tengo la tranquilidad que estamos haciendo los máximos esfuerzos y no veo en aquellos que se dedican a criticar o la oposición por la oposición misma que digan que esto o aquello haya que hacerlo de determinada manera. Yo gobierno escuchando, con un sentido amplio, y las cosas las fuimos sacando por consenso. Ellos se quedan en el diagnóstico, en las descripciones de las realidades obvias. Mientras, a nosotros nos gusta hacernos cargo de los problemas, vamos al frente y los solucionamos. Esa fue la palabra que yo di, pedí el voto para eso, y hemos avanzado en este año y pico en un montón de cosas. Tenemos que trabajar también estas dos semanas, tenemos una responsabilidad ejecutiva y serán las autoridades partidarias las que irán resolviendo las cuestiones electorales. La gente ya me conoce, sabe de mi temperamento y de mi fortaleza espiritual para afrontar algunas adversidades que he tenido que pasar en mi vida para tener la decisión y el coraje de ir al frente. Yo sentía que no podía ser indiferente ante decisiones que sabía que iban a afectar a mi gobierno sin tener un compromiso explícito y claro. No les puedo pedir a los otros lo que yo no estoy dispuesto a hacer.

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