"Señor Uribe, quiero ser libre"

"Señor presidente Uribe: abra la puerta por favor, que quiero ser libre", dice el prisionero más antiguo de la guerrilla colombiana de las FARC, el cabo Pablo Emilio Moncayo, de frente ante la cámara de video. La senadora colombiana Piedad Córdoba hizo públicas ayer las imágenes entregadas por la guerrilla a modo de prueba de vida del rehén, y se las mostró al mandatario Alvaro Uribe, al padre del cabo, el profesor Gustavo Moncayo, y a toda la sociedad colombiana.
La liberación de Moncayo –cautivo desde hace once años, junto con la del soldado Josué Daniel Calvo, así como la entrega del cadáver del policía Julián Guevara, muerto en cautiverio– había sido anunciada por las FARC en abril pasado. Sin embargo, en ese momento Uribe puso como condición que las liberaciones de Moncayo y de Calvo fueran en simultáneo con las de todos los policías y militares en manos de la guerrilla, y todo el proceso de liberaciones se trabó.

El fin de semana pasado, sin embargo, el presidente desistió de esa condición y aseguró que brindaría garantías para que las liberaciones se realicen de a grupos con la intervención de la Iglesia Católica y de la Cruz Roja Internacional. Ayer, la senadora Córdoba anunció que los rehenes podrían recuperar su libertad dentro de algunas semanas y que el grupo Colombianos y Colombianas por la Paz, que ella misma preside, ya estaba intercambiando cartas con los guerrilleros para agilizar el operativo. "Me parece que la entrega de pruebas de vida es un hecho positivo. Uribe pidió pruebas de supervivencia a las FARC y ahí acaban de llegar. Creo que en un mes estaríamos ya por fuera de este tema", afirmó la senadora del opositor Partido Liberal desde la ciudad de Medellín. "Lo importante ahora es avanzar en la logística de esas liberaciones y que acabemos este gota a gota desesperante para las familias", sostuvo Córdoba.

Moncayo, secuestrado el 21 de diciembre de 1997, habló de forma pausada en un video en el que su deterioro físico es tal que su propio padre, en un comienzo, pensó que se trataba de una cinta falsa. "Pensé que era una broma, no me imaginaba que la persona que estaba en la pantalla era él, y cuando habló me di cuenta de que era mi hijo", dijo el profesor de colegio, conocido en su país como "el caminante de la paz", por recorrer Colombia a pie con sus manos encadenadas.

Al comienzo de la cinta, Moncayo agradeció a los presidentes de Ecuador, Rafael Correa, y de Venezuela, Hugo Chávez, por las gestiones hechas para permitir la libertad de los rehenes. Sobre el final, insistió con su mensaje: "Deambulo de un lado para otro por la selva, evitando bombardeos y ametrallamientos que ponen en peligro mi integridad. Pero estoy motivado. Espero nada más que no se le siga poniendo trabas a mi liberación y que con el apoyo de todos los colombianos se logre la libertad de mis demás compañeros. Le pido al presidente Uribe que avance en un acuerdo de intercambio de rehenes por prisioneros".

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