Senn pedirá licencia cuando Justicia lo llame

Aprobaban anoche que una comisión investigue al legislador acusado de violación de los derechos humanos.

Horaldo Senn debió soportar ayer el malhumor de casi todo el resto del bloque oficialista, que no quiere seguir pagando costos políticos por su situación, y concedió, al cabo de una extensísima reunión, que tomará licencia una vez que la Justicia Federal en Santa Fe lo llame a declarar. Luego, en la sesión, se aprobaba anoche, al cierre de esta edición, el pedido de la oposición para que el legislador acusado de presenciar sesiones de torturas en el último gobierno de facto sea investigado por la comisión de Asuntos Institucionales (que, incluso, pedirá información a la Justicia para contar con elementos de juicio).

El único acto de piedad del bloque Unión por Córdoba con Senn fue el de reservar para el final de la sesión la cuestión de privilegio planteada por la oposición. De trasnoche, tenían la garantía de que la televisión no transmitiría en vivo la discusión, en la que los radicales, los juecistas, y todos los demás, no tendrían dificultades para florearse frente al incómodo oficialismo.

En la reunión de bloque hablaron legisladores que normalmente callan y escuchan, mientras que el siempre efusivo Senn lució apagado. La única voz que se dice haber escuchado en respaldo del legislador complicado fue la de Alicia Narducci de Caserio, la esposa del ministro de Gobierno, a su vez principal sostén de Senn en la complicada situación que atraviesa desde que un testigo en la causa contra el ex juez Víctor Brusa.

Los juecistas quieren, en realidad, mucho más. Pretenden que Senn sea suspendido mientras la comisión de Asuntos Institucionales realiza su investigación. Esto será resuelto por la propia comisión. Los más duros exigían que la suspensión se materialice ayer.

Unión por Córdoba, en definitiva, preveía seguir el mismo procedimiento llevado adelante con las cuestiones de privilegio presentadas este año contra el Miguel Ortiz Pellegrini (quien finalmente renunció) y el oficialista Domingo Carbonetti. Daniel Passerini pidió un «tratamiento preferencial» al asunto.

NBI

La sesión de ayer se llevó adelante pese a la protesta de los empleados legislativos. La Cámara NBI debió contratar un servicio de sonido, pero no contó con la asistencia del cuerpo de taquígrafos, por lo que las deliberaciones fueron grabadas.

El conflicto continúa porque los empleados reclaman una recomposición salarial que equipare el aumento que han tenido este año con el del resto de los estatales, que han sido beneficiados con porcentajes más generosos.

El secretario del sindicato de empleados legislativos aseguró que no se cometen actos de sabotaje, pero lo cierto es que en los edificios de la Cámara se corta el agua, la luz y los teléfonos. Por ello, ayer un policía vigiló el tablero general de corte del edificio anexo, donde están las oficinas de los legisladores y se concentra la protesta de los empleados.

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