"Senderos del Norte": Una reserva natural para la educación

A dos kilómetros de "Los Prados de la Adelina" se emanó un espacio con la idea de educar a niños y grandes, interpretando la ecología. Será una orbita de investigación y conservación ambiental.
Juliana Powell, es paisajista, concluyó sus estudios de Planificación y Diseño de Paisajes en la Universidad de Buenos Aires y afirma que siempre le interesó el medioambiente. La educación ligada a esta área es su materia pendiente, y por ello decidió abandonar Buenos Aires para instalarse en nuestra ciudad para concretar su proyecto de la reserva natural.

Powell explicó los pormenores de este espacio pensado para el esparcimiento, la educación y la investigación del ambiente natural conservado, pero no alterado por el hombre.

En este sentido la mujer explicó que una reserva natural es "un ambiente típico de la región que no está alterado por el ser humano. Si hubo alguna modificación por el hombre, como en este caso, es muy baja". Además agregó que se intenta es recuperar y restaurar el paisaje original de las regiones, "la zona de Gualeguaychú es muy importante en el tema ambiental porque se combinan distintos ambientes naturales. Es un área de confluencia de dos bio-regiones muy importantes".

Nuestra zona es muy rica en cuanto a la flora y la fauna, pero hay algunas especies que son dominantes y características de la región. La paisajista aseguró que las especies dominantes del pastizal son la paja de Pecher. También hay muchas herbáceas nativas, esto es un refugio muy importante de fauna silvestre que por el avance de la frontera agrícola y de la urbanización se están quedando sin hábitat.

En este sentido, la conservación de las especies es un punto fundamental que resalta el espíritu de la reserva, como ser las aves en peligro de extinción y algunos mamíferos, anfibios, y reptiles, como la mulita, la vizcacha, el gato moro, lagartos overos, y carpinchos.

Esta reserva cuenta con 25 hectáreas en total de las cuales 5 están destinadas a los recorridos en las caminatas de educación ambiental. Diez son conservadas para un uso privado, y otras tantas se conservan como área intangibles. "Esto es un espacio para hacer monitoreo y mediciones de cómo se comporta el ambiente y las especies, tanto de flora como de fauna.

La paisajista aseguró que es un placer venir de Buenos Aires y conectarse con la naturaleza, "por eso abrir el lugar para todo lo que sea trabajos de investigación, educación y concientización, que ayude en la problemática ambiental y de la valoración del recurso natural, es una alegría".

Las visitas al público se estima que comenzarán en los meses de diciembre, enero y febrero, para hacer las primeras experimentaciones con la gente. El próximo sábado se realizarán las dos primeras visitas guiadas a las 10 y a las 17, y tendrán una duración de dos horas, y por ello se recomienda a aquellos que quieran asistir llevar botas de goma.

La idea de Powell es realizar caminatas guiadas, donde se harán juegos de concientización para toda la familia. El segundo domingo de cada mes serán jornadas temáticas completas. Los domingos será con inscripción previa, con cupos limitados, y con almuerzo.

"El segundo domingo de enero vamos a hacer un día de avistaje de aves, con guías especializados. Y el segundo domingo de febrero vamos a hacer una jornada de safari fotográfico", relató la entrevistada.

A partir de marzo se empezará a trabajar con los alumnos de los colegios, con visitas guiadas y programación especial de acuerdo al programa que están manejando en el establecimiento educativo.

Se espera que esta reserva sea muy visitada y que sea un espacio donde chicos y grandes puedan disfrutar de la naturaleza, al mismo tiempo que aprender acerca del medioambiente, su cuidado y su preservación.

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