Las 10 señales negativas de la economía que no pueden esperar hasta octubre

Las 10 señales negativas de la economía que no pueden esperar hasta octubre
Qué procesos pesaron en la decisión de adelantar las elecciones. Cómo se articula la estrategia para lograr financiamiento del FMI y del mercado.
La situación de la caja, la caída de la actividad industrial y de la producción agrícola, la astringencia en el ingreso de divisas por las menores exportaciones y el empeoramiento de los indicadores sociales pudieron pesar en la decisión de adelantar las elecciones. Cómo se articula la estrategia para lograr financiamiento del FMI y del mercado. El cuadro en su conjunto impondría al Gobierno acciones rápidas.

Durante el anuncio del adelantamiento de las elecciones legislativas nacionales, la presidenta Cristina Kirchner dijo ayer que “sería casi suicida embarcar a la sociedad en una discusión permanente de acá a octubre” teniendo en cuenta el contexto económico mundial.

La Presidenta no aclaró si esperar a octubre sería suicida para la sociedad en su conjunto o para el Gobierno, que, después de junio, acumulará un deterioro en las principales variables económicas mayor al del primer bimestre.

Consultado por PERFIL, Fausto Spotorno, de Orlando Ferreres & Asociados, consideró que “si el adelantamiento es para tomar decisiones no muy populares después de las elecciones, lo mejor es hacerlo cuanto antes”. Por ejemplo, el fin de la contienda electoral permitiría buscar un acuerdo con el FMI.

En todo caso, hay un conjunto de claves para la segunda mitad del año que llevaron al Gobierno, desde el punto de vista económico, a cambiar sus planes:

—Caída del superávit comercial. La reducción de la demanda externa y la caída de los precios internacionales afectará este año la balanza comercial, principal fuente de divisas. En enero las exportaciones cayeron 36%. El saldo comercial se ubicaría entre US$5 mil y 8 mil millones, muy por debajo de los casi US$13.200 millones de 2008.

—Producción agrícola. Por la sequía, la producción de trigo se contrajo un 46%. La de maíz se recortaría 29% y no se alcanzará la producción de soja de la campaña anterior.

—“La caja” amenazada. Si se descuentan las contribuciones a la seguridad social, la recaudación creció un 1,3% en el primer bimestre. En 2008, la recaudación creció 34,8%, pero para este año se proyecta la mitad. El Gobierno se verá obligado a frenar el gasto público este año.

—Provincias en problemas. El gasto provincial, con un fuerte componente salarial (un 50% son remuneraciones) es muy inflexible. La provincia de Buenos Aires alcanzaría un déficit de $7 mil millones.

—Escaso financiamiento en dólares. Se complica conseguir divisas sin ejercer presiones sobre el dólar. La brecha de financiamiento en moneda extranjera sería de US$ 4.300 millones. Por eso, se estudia un acercamiento a los hold-outs y un canje del Boden 2012. Un sector del Gobierno quiere volver al FMI.

—Recesión. A partir de octubre, bajaron los despachos de cemento y la superficie cubierta a construir por permisos de edificación. La construcción crecerá muy poco en 2009, con obra pública.

—Industria. A partir de noviembre, hubo caídas superiores a 9% mensuales. La actividad automotriz y siderúrgica, las más afectadas.

—Desempleo y pobreza. Se calcula que en el tercer trimestre impactará la menor actividad en las cifras de desempleados. Se prevén despidos, hasta ahora evitados. Aumentará la tasa de pobreza por el menor “derrame” del campo y la caída de actividad.

—Menos inversión. En enero, se retrajeron los anuncios un 43,3% respecto de 2008.

—Consumo golpeado. Se desaceleró a fines de 2008. Las ventas en shoppings cayeron en los últimos dos meses.

La pobreza, que entre 2002 y 2006 se redujo, impulsada por el crecimiento de la economía y por una mejora distributiva, desde 2007 se habría estancado y este año empezaría a crecer nuevamente. A esa conclusión arribó el economista del Cedlas Leonardo Gasparini. Si bien “el Gobierno sostiene que la pobreza disminuyó mucho (de 27% en 2006 a 17% en 2008), varias estimaciones privadas sugieren que la pobreza aumentó”, aseguró.

Según una simulación del Cedlas, “la reducción de la pobreza se habría estancado en 2007 y 2008”, y los niveles actuales de pobreza “serían comparables a los de fines de los ’90 y superiores a los previos a esa década”.

Gasparini señaló que “el nivel de pobreza actual es semejante al del máximo de los ’90, a pesar de que el nivel de actividad económica y el de empleo son superiores y hubo políticas de ingresos y programas sociales masivos, además de instituciones laborales más fuertes” que en la década previa.

Frente a un escenario de “recesión o estancamiento y mayores restricciones fiscales”, Gasparini sostuvo que los factores que ayudaron a la caída de la pobreza desde 2002 se han moderado, e incluso revertido. “La economía debería crecer a no menos del 3% para que la pobreza no aumentara”, dijo el economista.

“Es muy probable que la pobreza aumente durante 2009 y la magnitud dependerá de la intensidad de la crisis y su duración, así como de la reacción de las políticas sociales”, advirtió.

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