La señal al campo estabilizó el dólar

Se notó una merma en la demanda, aunque las previsiones en el mercado continúan siendo alcistas
El dólar se mantuvo estable ayer a nivel minorista en $ 3,63 para el tipo vendedor en el centro porteño al cabo de una jornada cambiaria más calma que las dos anteriores, que mostró una sensible baja en el monto de negocios en el mercado formal y un repliegue en la demanda informal, una reacción facilitada por el alivio que produjo entre los agentes económicos el preacuerdo entre el Gobierno y el campo.

Sin embargo, en la rueda mayorista el billete se encareció siete milésimas, al subir de $ 3,6110 a 3,6180 su precio de venta, por la presión que sobre su cotización pusieron algunas órdenes de compra postreras que alteraron el rango de $ 3,6120 a 3,6140 en que se había movido durante todo el resto de la jornada.

Y en el mercado marginal, la divisa se apreció a $ 3,71 porque quienes operan en ese segmento de negocios (alentado por los límites legales e informales, "sugerencias" e inspecciones que las autoridades imponen a algunos compradores para restringir la demanda) buscaron aprovechar la intranquilidad que en algunos sectores de la población había generado el aceleramiento de la suba que el billete había mostrado en los últimos días.

Esa misma necesidad de llevar calma para atenuar la demanda fue la que condujo a algunos funcionarios a desarrollar lo que podría denominarse un "raid mediático preventivo".

Operativo "calma"

"En términos técnicos, circulante versus reservas, el Banco Central tiene la situación bajo absoluto control. Con esto quiero decir que el ciudadano común, que por ahí no está tan pendiente del dólar y ve que le aparece en el semáforo amarillo o rojo, tiene que estar tranquilo", recomendó el jefe de Gabinete, Sergio Massa, en contacto con Radio Rivadavia.

"El Central tiene el dinero para poner el dólar donde quiere", explicó por su parte el gerente general de esa entidad, Hernán Lacunza, en un infrecuente contacto con otra emisora (Radio 10) que aprovechó para explicar que la devaluación del peso frente al dólar "es un fenómeno que sólo sigue la tendencia mundial".

Las señales de distensión cambiaria quedaron reflejadas también en el valor implícito que el dólar adquiere en las operaciones de compraventa simultánea de papeles (acciones o bonos) entre el mercado local y plazas del exterior. El precio que surge por estos arbitrajes, que había llegado a $ 3,81 anteayer, cayó a $ 3,75, un retroceso facilitado por el fuerte rebote que experimentaron ayer los mercados bursátiles de todo el mundo, incluida la Bolsa porteña, que recuperó poco más del 6% tras caer casi 9% en las dos jornadas previas.

Pese a la pausa que se tomó el dólar ayer, en el mercado siguen predominando las posiciones compradoras, estimuladas por la expectativa de que las autoridades convaliden una "devaluación escalonada" que ayude al país a superar el complicado escenario económico mundial. En este sentido, la consultora Finsoport, que dirige el economista Jorge Todesca, estimó ayer que el BCRA ha iniciado un "prudente camino de corrimiento controlado" del dólar para corregir el deterioro del 19% que acumuló el tipo de cambio multilateral en el último año "medido por la situación relativa con los principales socios comerciales de la Argentina".

"Si quisiera volver a los niveles de competitividad de inicios de 2008, suponiendo subas de precios minoristas semejantes a las de los socios comerciales, se necesitará un dólar en torno de 4,40 pesos", apuntó.

Comentá la nota