Dos senadores abandonaron el ARI y votarán por adelantar las elecciones

Dos senadores abandonaron el ARI y votarán por adelantar las elecciones
José Martínez y María Rosa Díaz habían sido amenazados con ser expulsados del partido si apoyaban al kirchnerismo. "El ARI cambió al subsumirse a la Coalición Cívica", dijeron. La mano del Gobierno en las bambalinas de la decisión.
Apenas un día antes del debate en la Cámara alta por el adelantamiento de las elecciones, los dos senadores del ARI de Tierra del Fuego anunciaron que se desafiliarán de su partido para "poder votar con libertad" a favor del proyecto del Gobierno. Ahora, con el apoyo de José Martínez y María Rosa Díaz el kirchnerismo se aseguraría la sanción de la reforma al Código Electoral. Los legisladores negaron que hayan dado un salto al oficialismo, pero en la Casa Rosada festejaron la movida y la adjudicaron a una "operación exitosa" de dos ministros.

"Compartimos muchos de los argumentos del oficialismo para adelantar las elecciones", justificó Martínez. "Lo terrible hubiera sido que la decisión no pasara por el Congreso", agregó su compañera de bloque. La ruptura de Martínez y Díaz despertó todo tipo de especulaciones, en especial porque el senador admitió que existe una relación entre sus votos en favor del Gobierno y un adelanto de coparticipación que recibió su provincia para hacer frente al acuciante déficit fiscal que padece el distrito más austral del país.

La semana pasada, cuando el adelantamiento electoral pasó por la Cámara baja, los diputados del ARI de Tierra del Fuego, Leonardo Gorbacz y Nélida Belous, votaron junto al resto de la oposición. Habían anunciado que se abstendrían, pero las autoridades partidarias establecieron que sólo aceptarían su voto negativo. Elisa Carrió había instruido a la Junta Nacional del ARI que expulsara a los legisladores que se encolumnaran detrás del kirchnerismo. La amenaza funcionó, pero no en el Senado.

La situación económica provincial, que obliga a la administración fueguina a depender como pocas de la caja nacional, y la distanciada relación entre Ríos y Carrió, abonó las especulaciones. "Es muy difícil saber en qué lugar está Fabiana. Hace rato que no respalda públicamente a Lilita. No creo que juegue con el kirchnerismo, pero gobernar una provincia con los K no es fácil", explicó un alto dirigente de la Coalición Cívica.

Anoche, los ministros más políticos del Gabinete atribuían a una operación del Gobierno el pase de los senadores fueguinos, al que vinculaban directamente con la estrategia de seducción que los Kirchner implementan con Ríos. El matrimonio presidencial dispuso que tanto el jefe de Gabinete, Sergio Massa, como el ministro del Interior, Florencio Randazzo, atendieran los pedidos de ayuda financiera y de obra pública de la mandataria fueguina. La última vez que estuvo en Balcarce 50, a principios de marzo, la gobernadora se llevó un adelanto de 40 millones de pesos de coparticipación para su provincia, un privilegio del que no gozan otros mandatarios del interior.

Los ministros K identifican a Ríos como una gobernadora "propia", a pesar de que no haya roto su alianza con Elisa Carrió. La fueguina jamás critica de manera cruda al oficialismo y apoya la mayoría de las medidas K, como la creación del Fondo Federal Solidario (FFS) que repartirá entre las provincias parte de la plata de las retenciones a la soja: Tierra del Fuego fue uno de los primeros distritos en adherir al sistema que le dará 100 millones de pesos anuales.

Pero la política no es lineal: Martínez y Díaz pertenecen –o pertenecían– a una corriente interna del ARI de Tierra del Fuego adscripta al sector de la CTA más cercano al kirchnerismo y adversario del espacio de Ríos. Tanto es así que, durante el primer mes de gobierno de Ríos, sus copartidarios organizaron un paro de estatales provinciales y municipales. La situación se repite por estos días, donde los senadores se debaten entre respaldar el reclamo de aumentos de sueldos y apoyar a un gobierno que anunció que no está en condiciones de afrontar el pedido de subas de recomposición salarial.

Las miradas compartidas entre los senadores y el Gobierno nacional no son nuevas. El año pasado apoyaron la reestatización de Aerolíneas Argentinas y la eliminación de las AFJP. Pero en el momento más difícil para la Casa Rosada, durante la votación por la Resolución 125, Martínez y Díaz votaron con la oposición, aunque se habían manifestado a favor de las retenciones móviles. Cedieron ante la presión de Ríos y especialmente del presidente de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, un viejo compañero de militancia de la CTA.

El festejo en la Rosada fue doble. Saben que en medio de la sangría que padece el bloque se senadores, y en un año electoral y en crisis, dos "votos aliados", valen oro.

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