Senador Juan Carlos Romero / "Este Gobierno tiene actitudes autoritarias y hay improvisación"

El senador salteño dijo, además, que el kirchnerismo "no tiene política económica". Por Gustavo Ybarra
En abril de 2003 enfrentó a Néstor Kirchner en las elecciones presidenciales como compañero de fórmula de Carlos Menem. Cinco años después, Juan Carlos Romero (PJ-Salta) vuelve a oponerse al kirchnerismo.

"Yo no he cambiado nada; el que ha cambiado es el Gobierno", afirma el ex gobernador de Salta y vicepresidente del Senado, para quien el kirchnerismo "ha ido virando al autoritarismo".

En un reportaje a LA NACION, Romero adelantó su rechazo a la estatización de las AFJP: "Es una manera equivocada de querer perpetuarse en el poder", sentenció. Y afirmó que el Gobierno "no tiene política económica" porque "hay improvisación".

-¿Ha dejado de ser un senador kirchnerista?

-Mire, yo tengo 40 años de peronismo y siempre fui justicialista. Nunca fui kirchnerista, así que en ese sentido no dejé de ser nada. Lo que sí creo es que el Gobierno ha ido virando hacia actitudes autoritarias; entonces tengo que cuidar mi dignidad y no acompañar ideas de pensamiento único. Cada vez más a mí y a otros compañeros nos cuesta acompañar la mayoría de las cosas que el Ejecutivo está mandando. Así que yo no he cambiado nada; el que ha cambiado es el Gobierno.

-¿Qué opina de la estatización de las AFJP?

-Me parece que quieren apropiarse de los fondos de los futuros jubilados, más allá de la medida, que es dañina para el país. El daño ya lo hizo el Gobierno alterando los mercados, asustando a la gente, generando más desconfianza. Esto agrava la crisis externa, agregando una gran desconfianza en el propio país. La gente se pregunta con qué vendrán después.

-¿A qué atribuye las últimas decisiones del Gobierno?

-Creo que es una manera equivocada de querer perpetuarse en el poder. Es posible que el Gobierno necesite recursos, pero no hacía falta quitarles los recursos a los jubilados, si las empresas ya le estaban prestando dinero al Gobierno cuando obligaron a las AFJP a comprar títulos argentinos.

-¿Piensa seguir en el bloque y en la vicepresidencia del Senado?

-Mientras haya respeto de las opiniones distintas, no tengo que autoexcluirme de ningún lugar.

-¿Se siente solo en esta posición o cree que está creciendo un espíritu crítico en el oficialismo?

-Creo que en la Argentina se nota en el peronismo; éste es un tema ideológico, no un tema de personas. Hay por un lado un sector del peronismo que cree que debe haber libertad de opinión, consenso, diálogo, que tienen que convivir opiniones distintas y que no debe enfrentarse a la sociedad. Y hay otro que, por pensamiento, como es la gente del Gobierno, expresa un pensamiento autoritario. En cinco años de gobierno no vamos en una dirección favorable. Con el tiempo espero que la gente se dé cuenta de que estamos en el camino equivocado.

-¿Cómo se salda esta diferencia de modelos en el PJ?

-Espero que haya reglas de juego, para 2011, democráticas dentro del partido, que se pueda competir. Confío más en la concertación de ideas que en anteponer candidaturas, así que en esta etapa creo que todo diálogo político debe tender a encontrar puntos de coincidencia. Estoy alejadísimo de alentar cualquier candidatura, incluso la mía, por supuesto.

-¿A quién votó en las últimas elecciones presidenciales?

-Yo siempre voto, desde la época de Perón, la boleta completa del peronismo.

-Votó a Cristina Kirchner, entonces.

-Sí.

-¿Está arrepentido?

-No me siento arrepentido, pero sí frustrado, porque pensé que iba a hacer un cambio. Desafortunadamente no lo hizo y creo que muchos argentinos se sienten frustrados. Por eso el desgaste de cinco años lo está pagando ella.

-¿Cree que este gobierno podrá continuar después de 2011?

-El justicialismo va a tener fuerza para ofrecer otras alternativas. Creo que el Gobierno debe cambiar el rumbo, no para ganar las próximas elecciones, que es lo que están haciendo, sino para mejorar la situación del país y sacarlo del riesgo de una situación más difícil, porque la verdad es que no hay política económica, hay improvisación. Creo que al país le iría mejor si el Gobierno escuchara un poco más y hubiera más diálogo. Pero por empecinamiento ideológico se están empeorando las cosas.

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