El senador de Belén, sorprendido por la entrega secreta del IPV

El legislador respaldó la versión del organismo oficial al señalar que no se prometió modificar el listado de adjudicatarios de dos barrios
El senador por el departamento Belén, Ricardo Castellanos, también fue sorprendido por la entrega secreta de dos barrios por parte de una comisión del IPV. Aunque estaba presente en su departamento, las autoridades del Gobierno no le comunicaron nada. "Para mí fue una sorpresa", aseguró.

El legislador se enteró de la adjudicación por los mismos vecinos que reclamaban por una vivienda. Consultado por El Ancasti, Castellanos respaldó la versión del organismo oficial al afirmar que a los pobladores que habían usurpado los dos barrios nunca se les prometió modificar el listado original de adjudicatarios, sino que se les presentó alternativas posibles para que puedan acceder a la vivienda en un plazo de un año y medio, aproximadamente.

El viernes último, el abogado del IPV, Oscar Carrizo Zafe, y una comisión de técnicos se presentaron en Belén. Casi a las escondidas, buscaron a cada uno de los adjudicatarios y les hicieron entrega de la llave y la documentación respectiva. A las pocas horas se inició un corte en la ruta nacional 40 en el ingreso a Belén. Eran los pobladores que antes habían usurpado los barrios por considerar que se beneficiaba a gente que no reunía los requisitos para el acceso a una vivienda social.

Castellanos había oficiado de intermediario para lograr una reunión entre los vecinos y las autoridades del Instituto Provincial de la Vivienda. Pero ahora se despegó de la protesta. "Corre por cuenta de ellos, cada uno es responsable por sus actos", manifestó.

Por otra parte aclaró que en ese encuentro del 29 de diciembre, en el que participaron funcionarios del IPV y delegados de los vecinos, se les aclaró que por más que se entregaran las viviendas a los adjudicatarios, igual podrían impugnarse siempre que contaran con pruebas suficientes.

Existían tres o cuatro operatorias posibles para acceder a la vivienda. Una de ellas era que la gente conformara una cooperativa; el IPV compraría el terreno y proveería los materiales. Los vecinos tendrían que edificarla. Otra posibilidad es una próxima entrega que se realizará del barrio El Molino, que se entregaría en 90 días, donde ya existen 20 familias que tienen prioridad pero quedan 30 casas disponibles que podría destinarse para alguna de las familias que hoy reclaman.

El senador evitó pronunciarse sobre la legitimidad del listado de adjudicatarios. Sólo comentó que los técnicos del IPV estuvieron dos veces en Belén, por más de 15 días, para evaluar a los postulantes.

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