El Senado provincial confirmó que Portezuelo del Viento es puro verso

Por unanimidad, la Cámara Alta reclamó a la Nación una "reivindicación" por los efectos de la promoción industrial. Esta expresión política equivale a reconocer que el dique que Néstor Kirchner prometió hacer en el sur de Mendoza como compensación por el régimen de promoción, no se hará jamás. No obstante, el PJ insiste en soñar con la plata que no llega nunca.
El sueño/pesadilla llamado Portezuelo del Viento insiste en reaparecer cada tanto. Pero como las fantasías oníricas, desaparece rápido. Porque no existe.

Este martes, el Senado provincial coqueteó otra vez con esa imagen fantasmal, sin nombrarla y casi sin darse cuenta de que se corporizaba en el recinto. En medio del fuerte debate político generado por el artículo del presupuesto nacional 2010 que reactiva la promoción industrial, los senadores sancionaron por unanimidad una resolución por la cual le pidieron a la Nación una "reivindicación" por los efectos negativos en nuestra provincia del régimen impositivo que favorece a otras provincias.

¿No es esta resolución un reconocimiento clarísimo de que el dique de Malargüe (pensado precisamente como compensación por la promoción) nunca será realidad, o de que siempre fue solamente un verso político?

[Cobos Kirchner N]

Repasemos la historia reciente. En 2006, Julio Cobos, en pleno idilio político con el entonces presidente de la Nación, convenció a Néstor Kirchner de firmar un arreglo extrajudicial que frenaba el juicio de la Provincia a la Nación por la promoción industrial. (En la foto, la firma del acuerdo).

Esa demanda era por unos 1.000 millones de pesos y tenía dictamen favorable de la Procuración de la Corte Nacional; es decir, estaba encaminado a un triunfo bien posible de Mendoza en tribunales.

La prenda de cambio para renunciar a la demanda era la construcción de un dique considerablemente más grande que Potrerillos en Malargüe, que prometía solucionar los problemas de riego y energético en el sur e incluso en las provincias aledañas.

Tres años después de este acuerdo, la alianza política que lo generó ya no existe. Y la plata que el Gobierno Nacional se comprometía específicamente a enviar en remesas anuales hasta completar una suma superior a los 1000 millones de pesos, brilla también por su ausencia.

Portezuelo del Viento es un proyecto que sigue estancado en la etapa de los estudios preliminares, con un desembolso a la fecha que sólo asciende a unos 5 millones de pesos por parte del gobierno kirchnerista.

En este escenario fue que los senadores reclamaron este martes a la Nación una compensación nacional por la promoción. Un acto político que equivale a decir: está bien, ya que el dique prometido no lo van a construir nunca, ya que aquel arreglo fue puro verso, analicen darnos otra "reivindicación".

Sobra decir que el Gobierno Nacional seguramente no tiene intenciones de "reivindicarnos" nada, y que seguirá adelante por otro lado con la ratificación en el Congreso del artículo sobre la promoción industrial, que perjudica a Mendoza. Además, muy posiblemente, seguirá sin mandar plata para Portezuelo. Una situación de incumplimiento que, si Jaque se dignara a designar un nuevo fiscal de Estado (el estratégico cargo está vacante hace meses) debería obligar al nuevo funcionario, como primera tarea, a reabrir la causa judicial mendocina contra el Estado Nacional.

El oficialismo provincial trata por estas horas de parar las críticas por su dócil aceptación de la promoción industrial con promesas de "compensación" en obras para Mendoza. Afirman, precisamente, que la pauta de gastos nacionales 2010 incluye una partida de 90 millones de pesos para el dique ilusorio.

Lógicamente, la oposición provincial no cree nada: no hay por qué pensar que la Nación hará lo que no hizo en los últimos tres años, saltando e ignorando los acuerdos firmados. Pero los que están cerca de este "proyecto", aseguran incluso que si la plata llegara, no la podrían ocupar en la obra.

Es una cuestión de tiempos: la construcción del dique arrancaría recién en abril del año próximo y los ingenieros encargados del tema prácticamente descartan que se pueda avanzar en 2010 el equivalente a los 90 millones que (dicen) mandaría Cristina.

O sea: el verso sigue. Y los engañados son siempre los mismos.

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