En el Senado, el PJ perdería el control de las comisiones

La constante deserción de senadores dejaría al oficialismo con menos de la mitad del cuerpo
Los recientes anuncios de los peronistas de La Pampa y de Chubut de que formarán bloques propios en el Senado pondrán a la Casa Rosada ante la posibilidad de perder la abrumadora mayoría que hasta ahora ostenta en todas las comisiones de la Cámara alta.

El dato no es menor: sin esas mayorías, el kirchnerismo no tendrá asegurada la firma de los dictámenes y, sin dictamen, disminuyen considerablemente las posibilidades de que un proyecto llegue al recinto de la Cámara alta para su tratamiento.

Esta situación no pasa inadvertida para los bloques opositores, en particular para el Acuerdo Cívico y Social (UCR, Coalición Cívica y el juecismo) y el peronismo disidente, que ya analizan estrategias para obligar al oficialismo a cumplir con el reglamento de la Cámara alta, que establece de manera taxativa que la integración de las comisiones debe respetar la proporción fuerzas del cuerpo.

Esta cláusula podría convertirse en una pesada espada de Damocles para el oficialismo, que a partir del 10 de diciembre tendrá un bloque de 32 senadores, menos de la mitad de los 72 miembros que componen la Cámara alta.

Hoy el kirchnerismo tiene un promedio de entre 8 y 9 representantes en cada una de las comisiones. Una cómoda mayoría si se toma en cuenta que, tras la modificación del reglamento de 2005, todas las comisiones tienen 15 integrantes.

Sin embargo, esa proporción responde al mapa político de diciembre de 2007, cuando Cristina Kirchner asumió la presidencia y 44 senadores se mostraban orgullosos de integrar el bloque kirchnerista.

Aquellos tiempos han quedado atrás y esa mayoría ha disminuido en los últimos dos años como consecuencia de las diferencias que varios dirigentes justicialistas fueron manifestando hacia las políticas del matrimonio presidencial, en particular a partir del debate de las retenciones móviles. Así, hoy sólo 38 senadores permanecen en el bloque que responde a la Casa Rosada.

Pero esa cifra caerá a 32 miembros con el recambio parlamentario del 10 de diciembre, como consecuencia de la perdida de cuatro bancas en las elecciones del 28 de junio y del reciente anuncio de la deserción de los peronistas pampeanos y chubutenses.

Este escenario es de por sí preocupante para el oficialismo, que quedará con cinco legisladores por debajo de los 37 senadores necesarios para reunir el quórum y para aprobar, sin inconvenientes, cualquier tipo de iniciativa parlamentaria.

Poder de convicción

Hasta el momento, la Casa Rosada ha demostrado tener un gran poder de convicción para que senadores de fuerzas políticas provinciales sumen su apoyo a sus proyectos, incluso los más controvertidos.

Esta situación que promete continuar, ya que los senadores por Tierra del Fuego (ex ARI) María Rosa Díaz y José Martínez, y el del Movimiento Popular Neuquino, Horacio Lores, tienen mandato más allá de esa fecha. Además, los peronistas pampeanos no serían obstáculo para los deseos de la Casa Rosada; siempre previa negociación, claro.

Pero lo que el Gobierno hasta ahora no había calculado era que las recientes deserciones pudieran complicar sus planes al extremo de dejarlo al borde de perder la mayoría que ostenta hasta el momento en cada comisión.

El cambio es significativo y, para dar un ejemplo de las complicaciones que podría acarrear la pérdida de esas mayorías, alcanza con recordar lo que debió sufrir el kirchnerismo ante la negativa del jujeño Guillermo Jenefes a firmar el dictamen del proyecto de radiodifusión. El legislador terminó cediendo, pero la Casa Rosada y el bloque que conduce Miguel Pichetto debieron sufrir toda una semana para poder alcanzar el objetivo que, finalmente, le permitió sancionar la ley.

Otro ejemplo ocurrió unas semanas antes, cuando el oficialismo consiguió aprobar el dictamen del proyecto de prórroga de la legislación delegada gracias a la firma en disidencia total de Roxana Latorre, lo que le valió a la santafecina que Carlos Reutemann la expulsara, con caja destemplada, de su bloque.

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