El Senado aprobó la ley de medios del kirchnerismo

El Senado aprobó la ley de medios del kirchnerismo
Fue luego de una maratónica sesión que se extendió hasta la madrugada. En medio de un clima de denuncia y sospecha, el proyecto oficial contó con el apoyo de senadores aliados y el de algunos opositores, entre ellos, un senador bussista.
Con el escándalo por el canje de votos flotando en el aire y tras un maratónico debate, el Senado aprobó esta madrugada en general el proyecto oficial de radiodifusión, para sumergirse luego en la discusión sobre las modificaciones propuestas desde la oposición. La ley, que ya tenía media sanción de Diputados, le otorga al Gobierno un fuerte control sobre los medios, a través de la creación de una autoridad de aplicación donde tendrá mayoría por cuatro años. Además, obliga a las empresas a desprenderse de licencias adquiridas legalmente que no encuadren en la norma.

La discusión se vio envuelta en un clima de sospechas y denuncias por el cambio de postura a favor de la ley que sobre el filo de la sesión anunciaron la cobista correntina María Dora Sánchez y el bussista tucumano Carlos Salazar.

La correntina dio quórum y no habló para explicar su viraje. Aunque ya le había anticipado a Julio Cobos -quien presidió la sesión- que lo hacía por pedido del gobernador Arturo Colombi. Legisladores de la oposición recordaron que el mandatario se reunió con funcionarios de la Rosada tras quedar complicado por la muerte de un empresario (ver pág. 28).

La UCR presentó un dictamen de minoría con modificaciones a 98 artículos y otro fue elevado por el adolfismo, que denunció la violación del derecho constitucional de las provincias de legislar en materia de radiodifusión. Más de 15 senadores advirtieron sobre la inconstitucionalidad de la norma.

La larga sesión sirvió para que los senadores hicieran extensos relatos sobre cómo los suelen tratan los medios, pese a que el tema en discusión era la regulación del espacio radioeléctrico y no las opiniones del periodismo independiente. Con todo, de la superposición de argumentaciones a favor y en contra, pudo rescatarse un puñado de ejes que vertebraron las exposiciones.

Los senadores que defendieron la norma se cansaron de esgrimir que se trataba de cambiar la ley de la dictadura, que no puede considerarse una ley K y que se busca desconcentrar la propiedad de medios. Los críticos de la ley colocaron el foco en el intento del Gobierno de controlar los medios, la vulneración de los derechos adquiridos y el costo que significaría para las arcas del Estado la segura judicialización de la norma.

Contra lo acostumbrado, el titular de la comisión cabecera, Guillermo Jenefes -de Comunicaciones- fue desplazado por el bloque oficialista de su papel natural de miembro informante del proyecto. De entrada se supo la causa. Su reeemplazante en ese rol, el ultrakirchnerista Nicolás Fernández -titular de Presupuesto- refutó a quienes objetaron el texto por su injerencia en la regulación de los contenidos. Pese a compartir la bancada K, Jenefes lo contradijo al hablar en segundo turno.

"No es la cantidad de licencias, sino los contenidos los que marcan el éxito de un medio", sostuvo. Y denunció que se da al Estado "la misma injerencia en los contenidos" que la ley de la dictadura. Tras esa embestida, el senador jujeño -administrador de un multimedios- buscó justificar el apoyo decisivo que dio para que el oficialismo pudiera llevar el dictamen al recinto.

Desde la oposición, Sonia Escudero, del PJ disidente salteño, sostuvo que "se busca una posición dominante del Gobierno". Y el radical Juan Carlos Marino precisó que la ley "apunta al desguace de los medios para repartirlos entre los amigos del poder". Otros reclamaron que el Senado asuma el papel de cámara revisoria. "De 87 leyes que vinieron de Diputados en dos años, en 79 no dejaron tocar una coma", remarcó el renovador salteño Juan Pérez Alsina.

Comentá la nota