El Sempre se quedó sin reumatólogos

El Servicio Médico Previsional -la obra social que administra el Instituto de Seguridad Social de la provincia- no cuenta desde diciembre con médicos especializados en reumatología en Santa Rosa. Los afiliados que sufren reuma deben recurrir a médicos clínicos para que les receten sus medicaciones o bien, en casos más delicados, hacerse ver en General Pico o Buenos Aires.
Durante años, el Sempre contó con uno o más especialistas en reumatología en la ciudad de Santa Rosa. Ellos eran los encargados de atender a las personas con esta dolencia -en general personas mayores-, y con enfermedades vinculadas, recetarles sus medicamentos y ordenar los estudios que fueran necesarios. En diciembre del año pasado, los dos especialistas que atendían por Sempre dejaron de hacerlo. Desde ese día, los afiliados con este problema deben arreglárselas de distintas formas. Algunos optaron por concurrir a los estudios de esos profesionales y pagar de su bolsillo la consulta. El problema es que al no trabajar con Sempre, cualquier medicamento que prescriban o estudios que soliciten, no serán cubiertos por la obra social.

Otros optaron por llevar su historia clínica a un médico clínico para que ese profesional le extienda la receta con los medicamentos.

Alternativa.

"Es cierto, la situación es así", reconoció el contador Omar Martínez Almudévar, administrador del Sempre, cuando LA ARENA le planteó la queja que trasladó una lectora. "Estamos viendo que solución le damos", acotó.

Martínez Almudévar recordó que el contexto es similar al que ocurrió cuando los psiquiatras dejaron de trabajar con Sempre, una situación que recién ahora empieza a normalizarse. "Después de mucho luchar, contratamos tres psiquiatras que vienen a Santa Rosa y atienden a nuestros pacientes. Así la vamos sobrellevando".

"Con los reumatólogos vamos a intentar algo similar-comentó-: contratar un profesional que venga una vez por semana a Santa Rosa o bien, lo que sería mejor, que quiera radicarse acá".

Para Martínez Almudévar, la opción a esta crisis es que los pacientes concurran a su médico de cabecera y este les prescriba los remedios. "Si el médico considera que la situación lo sobrepasa y es necesario una atención más especializada, tiene que pedir una derivación a un centro especializado y nosotros lo hacemos", aseguró el administrador.

"No es que nos quedamos quietos, alguna solución le damos a nuestros pacientes", remarcó.

Por comodidad, algunos concurren a General Pico, donde hay especialistas. Otros optan por los centros de Buenos Aires. "Dónde hacerse ver es una decisión del afiliado, nosotros no vamos a direccionar su voluntad", afirmó.

Aunque no recordó el número de afectados, Martínez Almudévar reconoció que los afiliados con este problema "son muchos", y en su mayoría personas mayores de edad.

Desequilibrio.

Martínez se quejó del "desequilibrio" en que se encuentra la obra social respecto a sus prestadores. Los profesionales pueden irse cuando quieren -sólo deben avisar con un mes de anticipación-, en cambio "si nosotros queremos prescindir de sus servicios, no podemos", planteó.

"El prestador se va y vos te la tenés que arreglar como puedas, no podés retenerlo, no podés obligarlo a que trabaje con vos. Pero si la obra social considera que no le es útil o está disconforme con sus servicios, prácticamente no puede hacer nada", se resignó.

"Hay una situación que no es equitativa para las partes", concluyó.

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