El semillero del bosque

Desde 1990, la Fundación Acude lleva plantados 203 mil árboles con el programa comunitario “Educar forestando”. El objetivo es que los alumnos cordobeses aprendan a respetar el ambiente a través del cuidado de las plantas.
Si los chicos hubieran plantado en el mismo lugar todos los árboles que produjeron en los viveros escolares desde que se inició en Córdoba un singular programa de educación ambiental, hoy habría allí un bosque de casi 200 hectáreas. O, para graficarlo de una manera más simple, unas 185 canchas de fútbol de la misma superficie de la del Estadio Córdoba cubiertas completamente con algarrobos, fresnos, acacias y otras especies del monte nativo.

Ese es más o menos el espacio que ocuparían los 203 mil árboles que llevan plantados, desde 1990 y de manera comunitaria, quienes participan en el programa Educar Forestando, que organiza y ejecuta la Fundación Ambiente, Cultura y Desarrollo (Acude).

En rigor, esta propuesta nació del maridaje entre el Comité Córdoba de Conservación de la Naturaleza (Conaco) y la Fundación Banco de Córdoba, con el nombre "Campaña de forestación en las escuelas primarias de la provincia de Córdoba". Acude tomó la posta en 1995 y mantuvo la simpleza con que concibieron la idea sus pioneros: que los niños aprendan a respetar el ambiente, produciendo y plantando árboles desde la escuela.

"Ellos mismos recolectan las semillas de los árboles y las siembran en recipientes que provienen de la basura doméstica. También, junto con sus maestras, construyen en las escuelas viveros forestales de un metro por dos en donde ubican los envases con la siembra realizada", comentó Rafael Kopta, presidente del consejo de administración de Acude. El biólogo agregó que los propios alumnos plantan los retoños "en lugares que beneficien a toda la comunidad y continúan cuidándolos luego".

Los registros del programa (el más grande en la Argentina en su tipo) muestran datos contundentes: desde su inicio hasta fines de 2008, participaron en él unos 150 mil alumnos de más de mil escuelas de 500 localidades y comunidades rurales de Córdoba y de otras cuatro provincias.

En ese período, además, se han producido 513 mil árboles en los viveros escolares de los cuales unos 203 mil fueron plantados en forma comunitaria, sobreviviendo el 85 por ciento de ellos, según la información institucional.

El año pasado, Acude fue ternada por Educar Forestando al Premio Energy Globe World Award 2007 (Premio Mundial por la Sustentabilidad). El programa fue seleccionado entre 800 proyectos de todo el mundo.

La ceremonia de gala se realizó el 26 de mayo de 2008 en el Parlamento Europeo.

Triunfo silencioso. Pese a la solidez de las cifras y los antecedentes, para Kopta lo más valioso es "haber generado cambios actitudinales en los niños a través del hecho simple de producir y plantar árboles en las comunidades a las que pertenecen y cuidando a los que ya existen en ellas".

Mabel Fortete, docente ligada a Educar Forestando desde 1990 (cuando recibió capacitación en Huerta Grande), coincide con Kopta en que "el entusiasmo que provoca la propuesta en los chicos y sus familias y la toma de conciencia en relación con el ambiente son dos aspectos muy importantes de este desafío".

Desde 2004, la maestra lleva adelante esta iniciativa en la Escuela Dante Alighieri, de La Falda, en la que participan alumnos de los niveles inicial y primario. En el vivero escolar del colegio llevan producidos unos 1.200 árboles, aseguró la docente a este diario.

Fortete contó también que la primera actividad que realizan es el reconocimiento de especies y recolección de semillas, además de una muestra de hojas y corteza para armar el herbario.

Al final del proceso, cada niño se lleva un ejemplar para plantarlo donde fuera necesario y pueda cuidarlo.

"La experiencia del vivero en sí produce mucho entusiasmo en los niños y sus familias, demostrado constantemente en las preguntas que nos llegan, en la desmesurada cantidad de semillas que juntan y de envases que nos acercan, y en el material bibliográfico que fue llegando a la escuela", señala Fortete.

A la experiencia iniciada por la docente en La Falda se sumaron cinco escuelas más de esa localidad de Punilla y de las vecinas Huerta Grande y Villa Giardino.

Actualmente, el proyecto centra su producción en especies autóctonas para plantar en la base del emblemático cerro Banderita, afectado en 2007 por los incendios forestales.

Crece desde la raíz. Hace 10 años, la experiencia que nació en Córdoba comenzó a replicarse en Jujuy, luego en Mendoza, Río Negro y Santiago del Estero. El crecimiento llevó a Acude a organizar, en 2004, una red de acción, intercambio y apoyo mutuo, conformada por "docentes comprometidos con los problemas ambientales y sociales y que tienen una actitud proactiva para promover el desarrollo de valores", señaló Kopta.

En diciembre de 2008, la red contaba con 21.052 niños y 951 docentes de 305 instituciones educativas involucrados.

En Córdoba, el programa se desarrolla en escuelas de los departamentos Calamuchita, Capital, Colón, Cruz del Eje, Ischilín, Juárez Celman, Marcos Juárez, Minas, Tulumba, Pocho, Punilla, Río Seco, Río Segundo, San Alberto, San Javier, San Justo, Santa María, Sobremonte y Totoral.

Educar Forestando suma y sigue.

Es una semilla de esperanza en un mundo que la necesita cada vez más.

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